Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

El zorro de arriba
De política, cultura y cosas peores

Archivo: Octubre 2009

30/10/2009 GMT 1

Keiko Fujimori: La Doble Nacionalidad usado para evadir responsabilidades publicas

consejerodelobo@hotmail.com @ 01:36


La Familia Keiko Fujimori: La Doble Nacionalidad usado para evadir responsabilidades publicas

Keiko Fujimori y su nacionalidad Japonesa
Por: Jorge Yeshayahu Gonzales-Lara
La Diaspora Peruana


El peligro de la doble nacionalidad en un cargo politico o publico es que puede ser usado para evadir las responsabilidades publicas, politicas y refugiarse en otra nacionalidad


El gran problema para la hija de Fujimori será que en la campaña electoral, resurgirá el tema de su nacionalidad japonesa, de la cual su padre, Alberto Fujimori Fujimori en japonés: Ken ‘ya Fujimori (藤森 謙也 Fujimori Ken ‘ya?) trato de escudarse e inclusive corrio para un puesto político en el Parlamento japonés. Keiko Sofía Fujimori Higuchi nació en Lima, 25 de mayo de 1975, pero fue registrada en el Koseki familiar que le permite obtener la ciudadanía japonesa. En la legislación peruana no existe tratado de doble nacionalidad con el Japón.
La naturalización (Kika) es una forma en que los residentes extranjeros pueden obtener la nacionalidad japonesa. Tanto los requisitos básicos para la tramitación como los deberes y obligaciones de ser ciudadano japonés están enmarcados en la Ley de Nacionalidad de Japón (kokuseki-ho). La ciudadanía se puede obtener por: el nacimiento en el país de que se trate (en el caso de Japón solamente si uno de los padres o ambos son japoneses); por opción que pueden efectuar los hijos de nacionales nacidos en el extranjero (en el caso de Japón, si uno de los padres o ambos son japoneses y los hijos son registrados en el consulado japonés dentro de los 90 días después de nacido).

El Koseki Familiar

Alberto Fujimori fue registrado en el Koseki familiar, para obtener la nacionalidad japonesa. La ley establece que uno de los padres de ser ciudadano transmite la ciudadanía a los hijos, tal es el caso de Keiko y sus hermanos Sachi, Hiro y Kenji. También se establece el criterio de sangre o consanguinidad (en latín ius sanguinis): los hijos nacidos en territorio ajeno obtienen la nacionalidad de los padres y no del país donde han nacido. Además, los criterios de transmisión de la nacionalidad por nacimiento, siempre y cuando el padre y/o la madre sean japoneses. Aunque el padre, previo reconocimiento, haya fallecido antes del nacimiento o cuando no se sepa quiénes son los padres o si los padres son apátridas, también pueden obtener la nacionalidad.
Nacida en Peru con nacionalidad Japonesa

Keiko Sofía Fujimori Higuchi, es una política nacida en el Peru con nacionalidad Japonesa. Sus padres son el ex presidente Alberto Fujimori Fujimori, de nacionalidad japonesa y la ex Congresista de la República Susana Higuchi. Keiko Sofia casada con el estadounidense Mark Vito Villanella y tiene con dos niñas la primera Kyara Sofía nacida en 2007 y Kaori Marcela nacida en 2009. Ella fue registrada en el Koseki familiar.

Cuando su padre fue detenido en Chile el 7 de noviembre de 2005, fue la encargada de hacer proselitismo en su nombre, retornando al Perú. Por esa misma época se le relacionó con la corrupción del régimen de su padre al sospecharse de la legalidad del dinero con el que pagaba sus estudios en los Estados Unidos. Víctor Aritomi Shinto, el ex embajador peruano en Japón y esposo de Rosa Fujimori cumplieron papel decisivo en el entramado sobre el pago de los estudios de los hijos de Fujimori.

Amparado en la Nacionalidad Japonesa evadiendo responsabilidades

Rosa Fujimori y Víctor Aritomi, amparados en la nacionalidad japonesa, viven sin problemas en Tokyo. Para la justicia peruana, estos personajes que administraron fondos de origen desconocido de la familia Fujimori, y que incluye el financiamiento de la carrera universitaria de Keiko, Hiro, Sachi y Kenyi, tienen la condición de prófugos.

Y surge la otra interrogante sobre la ciudadanía japonesa de Keiko Fujimori Higuchi, que desde marzo de 2009 ha iniciado su campaña electoral con miras a la presidencia del Peru en el año 2011. ¿La constitución peruana contempla la doble ciudadanía, peruano – japonesa para una candidata a la presidencia del Perú.? El peligro de la doble nacionalidad en un cargo politico o publico es que puede ser usado para evadir las responsabilidades publicas, politicas y refugiarse en otra nacionalidad.

29/10/2009 GMT 1

Lineamientos y procedimientos para el concurso público de nombramiento de profesores 2009

consejerodelobo@hotmail.com @ 01:18

Por favor click con ese enlace del MINEDU, o sino abre ir a la página del Ministerio de Educación http://www.minedu.gob.pe/ y buscar el enlace con ese mismo nombre. Esa gente del Ministerio es de los que peor servicio prestan a la educación nacional:

http://www.minedu.gob.pe/DeInteres/xtras/download.php?link=matriz_eval_nombramiento_2009.pdf

Lineamientos y procedimientos para el Concurso Público para Nombramiento de Profesores 2009, al I nivel de la Carrera Pública Magisterial de la Ley 29062
 

17/10/2009 GMT 1

CRÍTICA AL PROYECTO EDUCATIVO REGIONAL DE PUNO

consejerodelobo@hotmail.com @ 03:48

La actual administración de la Dirección Regional de Educación, mejor dicho, todas las últimas que comprenden tanto a las gestiones de David Jiménez como Hernán Fuentes se precian en demasía de proponerse como los cultores de un Proyecto Educativo Regional que, una vez en aplicación, cambiará positivamente los destinos de la deficiente educación puneña. Por flojera académica o desconocimiento la mayoría de la población ha optado por pensar que tal vez será así. Los políticos de turno lo presentan como suyo, los académicos como un avance y sus llamados autores, sin rubor alguno que sean los mismos que han manejado los destinos de la educación puneña durante los últimos veinte años, sino más, colocan sus nombres en las primeras páginas.   

En este primer texto solamente nos atendremos a la presentación del mencionado documento que muchísimas veces suele ser lo único que leen los que acceden a él. Escriben en un párrafo de la presentación: Es propósito del PROYECTO EDUCATIVO REGIONAL, comprometer e involucrar a todos los agentes educativos para emprender juntos grandes cambios en nuestra educación regional, que edifique desde las aulas una formación holística, teniendo en cuenta el vertiginoso avance de la ciencia y la tecnología, que nos enfrenta cada día a escenarios distintos y nuevos, en medio de los cuales la educación tendrá que interactuar de manera dinámica.”  Los principios fundamentales que sirven de base a documentos como el de la referencia suelen encontrarse precisamente en esa página harto leída, sin embargo no existe nada de eso.

 

Dejando para más adelante la demostración de la falsedad de la segunda afirmación del trascrito párrafo nos referiremos a la prosa de alto coturno con que pretenden sorprendernos: edificar desde las aulas una formación holística u otras como esta: “Las orientaciones teleológicas, epistemológicas, axiológicas, ontológicas, filosóficas y praxiológicas están plasmadas en el plan concertado, que constituye el norte, la brújula que orienta el desarrollo educativo en un contexto como el nuestro.” Esas “orientaciones” harto confusas y abigarradas han despistado a más de uno y es pertinente ubicarlas en su preciso contexto.

 Para regodeo de los “posmodernos” eso de formación holística debe sonarles a concierto pero, ¿qué se pretende significar? Holismo es aquella teoría general que afirma que el todo es más que la suma de sus partes. El holismo existe desde la Antigüedad más remota, penetrando en todos los campos del pensamiento universal, desde la ciencia hasta la filosofía, pasando por la medicina, la mística o la sicología. El estructuralismo ha sido una de la corrientes influidas por el holismo. No hay una sola ciencia que no haya estado sometida a las ideas holísticas, pero también ha conducido a tesis reaccionarias, místicas, demostrando en cualesquiera de los casos una concepción antidialéctica de las relaciones entre lo universal y lo particular, entre lo finito y lo infinito. Para la dialéctica, si bien es cierto que una parte no se entiende más que integrándola en el todo, también es cierto que el todo se manifiesta en la parte. Así con el muestreo de una parte de la población es posible conocer a toda ella.

El holismo defiende que un texto no se puede separar en párrafos, luego en frases y luego en palabras, porque muchas veces no se entiende el texto sin el contexto, sin una referencia a un continente más amplio. Tampoco puede reducirse una enfermedad a una serie de síntomas. Pero toda totalidad puede ser contenida en otra mayor, hasta llegar a las más amplias: el cosmos o el universo. Entonces resultaría que sin conocer los más grandes espacios no se podrían comprender tampoco los espacios microscópicos, lo cual es absurdo.

Históricamente el holismo supuso una reacción frente a los excesos del atomismo, el mecanicismo y el reduccionismo. Pero por las más grandes dimensiones algunos autores holistas llegan a dios, o aluden a un gran plan de predestinación, o a intuiciones supremas, esto es, al misticismo. El filósofo sudafricano Jan Christian Smuts (1870-1950) dio un enfoque reaccionario al holismo, afín a lo que se llama totalitarismo, es decir, al desprecio del individuo frente a la sociedad.

La dialéctica materialista pone en relación al todo con la partes como una unidad de contrarios. Sostiene que la reducción de los cambios a puros cambios cuantitativos es una forma de mecanicismo que olvida la continuidad y la discontinuidad de la materia, que descuida que la relación entre la cantidad y la calidad es recíproca, de manera que una se convierte en la otra, y a la inversa. La relación entre el todo y las partes es insuficiente porque cuando se divide en partes el todo deja de serlo, lo cual no quiere decir que no exista ese tipo de relación. Las partes lo son en tanto forman parte de un todo, mientras que por sí mismas son algo distinto. El todo tampoco es la suma mecánica de sus partes. ¿Cuál es “praxiología” holística que implementará el Proyecto Educativo Regional? En ningún sitio lo precisan.Otra “brújula” que orientará la educación puneña será la teleología. Ésta es la doctrina filosófica sobre la adecuación a fines, sobre la orientación de todos los fenómenos de la naturaleza.

Según la teleología, no sólo el hombre, sino todos los fenómenos de la naturaleza tienen principios que presuponen un fin, almas de género especial. Mientras que el hombre se asigna conscientemente un determinado fin, en la naturaleza el fin se persigue inconscientemente. La teleología está vinculada de manera indisoluble al hilozoísmo, al pansiquimo, al panteísmo, etc.Según la teleología, el principio de la vida y del pensamiento se encuentra en el fundamento mismo de la materia, la cual no está compuesta de átomos muertos, sino de mónadas vivas, que poseen una confusa facultad de representación. La teleología intenta explicar la interconexión universal y la regularidad de todos los fenómenos de la naturaleza.

El primer sistema teleológico consecuente se debe a Aristóteles, quien consideraba que cada cosa tiene su predestinación, lleva en sí un principio activo que presupone un fin, porta consigo un alma, una entelequroa, y, al mismo tiempo, todos los fines de la naturaleza se hallan subordinados a un fin superior. Esta idea fundamental de la teleología aristotélica se conserva en las teorías de Tomás de Aquino, de Leibniz, de Hegel, de Heidegger y otras. La idea de que existe un principio teleológico de la naturaleza fuera del mundo, base suprema y fin último del proceso universal, ha servido de base para la prueba físico-teleológica de la existencia de dios. Kant demostró la inconsistencia lógica de dicha idea, llevada hasta sus extremos por la doctrina acerca de la armonía preestablecida. La concepción teleológica de la naturaleza viva encontró amplia difusión en las teorías biológicas de los siglos XVII-XIX.

La teoría de la evolución de Darwin dio una interpretación racional a la finalidad relativa de los seres vivos y, con ello, socavó el dominio en las ciencias biológicas. Después de Darwin, las concepciones teleológicas en biología fueron propugnadas por el neovitalismo, por el neolamarckismo, etc. La cibernética moderna muestra que la finalidad constituye un proceso de adaptación máxima del objeto al medio circundante.

El materialismo dialéctico, al que desconocen los funcionarios de la DREP, los políticos “de izquierda” de Jiménez y Fuentes, aunque rechaza las especulaciones teleológicas idealistas, proporciona una base para la explicación racional de la finalidad en la naturaleza viva.

El otro norte sobre el cual divagará el Proyecto Educativo Regional será la epistemología, ciencia que estudia la adquisición y desarrollo del conocimiento científico. Sólo que la epistemología se divide en dos corrientes enfrentadas y en ello no se toma ninguna opción. Efectivamente, los idealistas subjetivos conceden prioridad a las sensaciones subjetivas, mientras que los materialistas consideramos que esas percepciones provienen de un mundo exterior preexistente e independiente de nuestro conocimiento.

Al mismo tiempo el materialismo, que se basa en la teoría del reflejo de la realidad en el intelecto, no considera que el proceso de conocimiento sea puramente pasivo. El proceso de conocimiento es pasivo y activo al mismo tiempo, la unión dialéctica de lo objetivo y lo subjetivo. El conocimiento humano no es automático sino que está condicionado, e incluso distorsionado, por los aparatos fisiológicos de la percepción, por el lenguaje y por condicionamientos ideológicos y sociales preestablecidos y adquiridos. Por eso, aunque nuestro conocimiento deriva de la realidad, las cosas no son nunca como se presentan, como parecen ser. Nuestro saber tiene siempre un componente subjetivo que, en su progresión constante, va desapareciendo.

Esto es lo que diferencia al materialismo dialéctico de las corrientes materialistas anteriores, el componente práctico y el componente subjetivo del conocimiento. Cualquier clase de conocimiento se basa fundamentalmente en la práctica, que es la interacción recíproca del hombre sobre la realidad a través de la cual el hombre modifica lo que le rodea. Esa interacción es, además, social: comprende la relación de los hombres entre sí y al hombre como producto social. Esto tampoco ha sido jamás entendido por ninguna filosofía burguesa, imbuidas todas ellas de individualismo y subjetivismo, que creen que sus imágenes, sus percepciones y sus pensamientos sólo son propios de ellos mismos, que son originales, atemporales y, naturalmente, fruto de su ingenio, no de todo lo que les rodea.

El materialismo dialéctico considera también que no existen fenómenos incognoscibles, que no podamos llegar a conocer, como afirmaba Kant. Hay fenómenos temporalmente desconocidos pero no los hay incognoscibles. No podemos agotar de una vez por todas la comprensión de todos los fenómenos del universo, porque son infinitos, pero el saber avanza progresivamente en la línea de mejorar y aproximarnos a ese conocimiento. Por eso el saber es esencialmente histórico, progresivo. Hay cosas que no conocemos pero no hay nada que no podamos llegar a conocer en el futuro.

El conocimiento es relativo en el sentido de que refleja aproximadamente las procesos reales. Pero lo relativo contiene una parte de lo absoluto, y esta parte se hace cada vez más vigente, dentro del desarrollo histórico del conocimiento. Lo absoluto y lo relativo, lo finito y lo infinito son grados de un solo y mismo universo. Esto es verdad no solamente para los fenómenos de la realidad exterior, sino también para el saber: Todo verdadero conocimiento de la naturaleza es conocimiento de lo eterno, lo infinito y, por lo tanto, de lo esencialmente absoluto, escribió Engels, quien apuntó finalmente: Lo infinito es tan cognoscible como lo incognoscible.

Al mismo tiempo el conocimiento tampoco se divide en etapas, empezando por el conocimiento sensorial, por las percepciones puras, luego el conocimiento abstracto y, finalmente, de nuevo a la práctica. El conocimiento empieza, principalmente, por la práctica y, al mismo tiempo, desde su mismo origen aparece vinculado al pensamiento abstracto. La percepción surge ligada al pensamiento abstracto, por ejemplo a través del lenguaje, e incluso puede estar dirigida por el pensamiento, por el conocimiento abstracto ya adquirido. Nada de esto se define en el dichoso proyecto.

Se abunda sobre la axiología, que es  la teoría de los valores y normas morales, pero no se toma en cuenta que éstos son producto de determinadas clases sociales, pero de ello nos ocuparemos más adelante .  Cuando no, se hace alarde también de la ontología. La ontología es aquella parte de la filosofía burguesa que afirma estudiar el ser en sí. El materialismo dialéctico no reconoce a la ontología ningún carácter científico pues, como afirmó Engels, la unidad del mundo no reside en el ser, que sólo es una premisa. Por el contrario, la unidad del mundo consiste en su materialidad, en que todo lo que existe es, en una forma u otra, materia en movimiento.

 

Resumiendo, la presentación del Proyecto Educativo Regional Concertado delata y evidencia que éste de ningún modo desarrollará “una educación integral de calidad, humanista, científica, inclusiva, democrática,  descentralizada e innovadora, identificada con las culturas andinas” como se plantea en sus objetivos estratégicos y su visión y, más aún, nos lleva al convencimiento de que sus propulsores ni son de izquierda, ni revolucionarios, nacionalistas, progresistas y menos comunistas como suelen presentarse los patriarojas que reinan en la DREP y las Ugels de Puno . 

¿ES GONZALO UN GRAN FILÓSOFO?

consejerodelobo@hotmail.com @ 03:42

 

 L a publicación de un libro de Abimael Guzmán ha tendido esta semana toda una cortina de humo sobre la actual problemática nacional y ha logrado revivir viejas y nuevas pasiones entre los gonfaloneros de la vieja derecha vendepatria, los “izquierdozos” sin rumbo y las nuevas generaciones ávidas de conocimiento. Los cercanos al “Presidente Gonzalo” pretenden una vez más consolidarlo como un gran militante comunista, al que llamaban la Cuarta Espada mundial del comunismo, y un filósofo de gran nivel. Algunas lecturas elementales y el conocimiento de la Historia nos pueden dar, sin embargo, otra percepción en estos tiempos en que las mayorías nacionales ansían una esperanza de patria y humanidad.  Una de las joyas más preciadas del “Pensamiento Gonzalo” se refiere, precisamente, a una cuestión que es fundamental en la teoría y el programa de los comunistas: La ideología del proletariado internacional, en el crisol de la lucha de clases, insurgió como marxismo deviniendo marxismo-leninismo y, posteriormente, marxismo-leninismo-maoísmo. Así la todopoderosa ideología científica del proletariado, todopoderosa porque es verdadera, tiene tres etapas: 1) marxismo, 2) leninismo, 3) maoísmo; tres etapas, momentos o hitos de su proceso dialéctico de desarrollo; de una misma unidad que en ciento cuarenta años, a partir del 'Manifiesto', en la más heroica epopeya de la lucha de clases, en encarnizadas y fructíferas luchas de dos líneas en los propios partidos comunistas y la inmensa labor de titanes del pensamiento y la acción que solamente la clase podía generar, sobresaliendo tres luminarias inmarcesibles: Marx, Lenin, Mao Tse-Tung, mediante grandes saltos y tres grandiosos, nos ha armado con el invencible marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente maoísmo hoy (1).

Dejemos a un lado la prosa de alto coturno y los tropezones sintácticos de su discurso. Se está planteando aquí, en forma harto confusa y abigarrada, con ese estilo de cliché que distingue a los dogmáticos incurables, la cuestión del desarrollo del marxismo; o más exactamente, según asegura expresamente el profesor Guzmán, el proceso dialéctico del desarrollo del marxismo a través de tres etapas distintas y bien diferenciadas: la etapa marxista, la etapa leninista y la etapa maoísta, todas ellas concebidas dentro de una misma unidad. Es decir, se está refiriendo también a la continuidad del marxismo a través de los diversos combates que ha tenido que librar contra las corrientes ideológicas y políticas burguesas hostiles a él.

Se sobreentiende que los objetos y los fenómenos sólo pueden desarrollarse sobre la base de su continuidad y que ésta se da en un tiempo y un espacio. O sea, que ésta no es una cualidad exclusiva del marxismo, es universal. Lo que no continúa muere y, por tanto, no puede desarrollarse. Lo mismo se puede decir de lo que no se desarrolla: está muerto o le falta poco para extinguirse. La cuestión radica en saber cómo se produce el desarrollo dialéctico del marxismo (en realidad todo desarrollo es dialéctico). En este punto el principal defecto que encontramos en el planteamiento del Sr. Guzmán es que no lo hace depender, aunque lo parezca, de la contradicción; es decir, de la unidad y la lucha, sino sólo de la unidad. Cuando habla de la lucha se refiere a algo extraño y exterior al marxismo. El separa arbitrariamente y de una manera tajante el marxismo de su opuesto (la ideología y la política burguesa); convierte al marxismo en una unidad que se basta a sí misma para existir. Y si establece alguna relación con su contrario lo hace siempre desde la separación, de modo que en ningún momento llegan a constituir una unidad de contrarios. La identidad, interpenetración o mutua dependencia para poder existir desaparecen para dar lugar a una división o separación perpetua de los contrarios, que de esa forma quedan en el campo de batalla mirándose frente a frente, sin llegar jamás a trabarse en una verdadera lucha. No debe extrañarnos que desde esa posición, en lugar de un desarrollo del marxismo, lo que en realidad encontremos no es otra cosa que una petrificación del mismo.

Ese  núcleo, por así decir, de su teoría consiste en esa separación absoluta que establece entre los opuestos polares, es decir, entre lo que él considera que es el marxismo y todo lo que es ajeno o contrario a él. Una cosa es el marxismo, viene a decir, como unidad que se bastó a sí misma tanto para insurgir como para desarrollarse, y otra, por ejemplo, el revisionismo, del que el marxismo no tiene ninguna necesidad para existir y mucho menos para desarrollarse. O para decirlo con otras palabras más familiares: lo blanco es blanco y lo negro, negro; esto es una cosa y aquello otra distinta, sin que exista ninguna relación entre ellas. En cualquier caso, la única relación que establece, si se puede llamar así desde esa separación, es la de la lucha, la contraposición, la exclusión, sin que lleguen nunca a formar una identidad, una unidad de contrarios. Esta es la raíz metafísica de toda la concepción política que sustenta el “Pensamiento Gonzalo”, que le conduce inevitablemente a enfrentarse incluso con sus amigos y potenciales aliados, tratándolos como si fueran enemigos a los que se debe combatir de manera implacable.

Veamos a continuación qué dice Lenin a propósito de este mismo problema: La historia de la filosofía y la historia de las ciencias sociales nos enseñan con toda claridad que el marxismo no tiene nada que se parezca al 'sectarismo', en el sentido de doctrina encerrada en sí misma, rígida, surgida al margen del camino real del desarrollo de la civilización mundial (2). El marxismo insurgió como heredero de lo más avanzado que la humanidad había dado hasta entonces en el terreno de la filosofía, de la economía política y de las ideas sobre el comunismo; es el resultado de esas tres grandes corrientes y de su fusión con el movimiento obrero. Ese es el verdadero crisol del marxismo, y no la lucha encarnizada. Esta es una idea distorsionada, ahistórica y antidialéctica sobre el proceso de surgimiento o el origen del marxismo como todopoderosa ideología científica del proletariado, ideología que, por lo demás, la clase por sí misma no podía generar desde su lucha económica o sindical.

Según el doctor Guzmán, el marxismo devino marxismo-leninismo y, posteriormente, marxismo-leninismo-maoísmo, sin que sepamos cómo ni por qué. La única explicación que nos ofrece es porque resulta todopoderosa ideología, todopoderosa porque es verdadera -aclara-, exponiendo seguidamente, sin dejarnos apenas respirar, las tres etapas, momentos o hitos. Claro que después de este esfuerzo, verdaderamente titánico, el hombre se detiene a descansar; y es una verdadera pena porque es ese proceso dialéctico de desarrollo del marxismo a través de sus distintas etapas, hasta alcanzar la cumbre más alta (o sea, la última y definitiva, la que está condensada en la materia gris del Presidente Gonzalo), lo que más nos interesa.

Así que nos obliga a prescindir de él y de esa concepción suya metafísica, casi milagrosa, que hace depender todo o casi todo exclusivamente de la todopoderosa y verdadera ideología. Señalemos sólo de pasada que aquí el profesor Guzmán confunde dos nociones diferentes. Lenin, cuando se refiere a la doctrina de Marx y Engels dice de ella que es todopoderosa porque es exacta. Una concepción intransigente -explica- con toda superstición, con toda reacción y con toda defensa de la opresión burguesa, que resulta ser también verdadera siempre que no se olvide señalar el carácter relativo tanto de ésta, como de todas las demás verdades no reveladas por el Espíritu Santo. Precisamente, por esta razón, Lenin aplica el calificativo de exacta a la doctrina marxista para distinguirla de aquéllas otras que establecen sus sistemas de ideas y sus juicios tomando como base o como principio no la ciencia, sino la ideología, no la práctica social (los diversos tipos de práctica), sino la idea de Dios o la noción de la verdad absoluta. La verdad científica que representa el marxismo no tiene, efectivamente, nada que ver con ninguna de esas supersticiones y las combate todas.

La lucha en el terreno general del marxismo

Sabemos que el marxismo y el movimiento revolucionario han atravesado por diversas etapas de crisis y que han padecido derrotas ante sus enemigos como resultado, muchas veces, de los ataques y mistificaciones que han llevado a cabo contra él los revisionistas. Otras veces han sido los propios partidos comunistas los que han cometido errores graves o se han descarriado, facilitando así la labor de los enemigos abiertos o encubiertos del marxismo y de la revolución. Claro que tales errores, desviaciones, ataques y tergiversaciones no pueden atribuirse al marxismo y proceden de fuera de él. Pero ¿puede ser concebida la unidad de teoría y práctica que define la esencia del marxismo y su proceso de desarrollo, independientemente de ese nexo de unión con el desarrollo de la sociedad, con el movimiento de masas y con las influencias políticas e ideológicas más diversas de que éstas son portadoras?

Una vez que se hubieron sentado los cimientos y pilares fundamentales de la doctrina, el marxismo emprendió de firme la lucha por la conquista de las masas trabajadoras. Veamos a continuación qué dice Lenin sobre este particular: Hacia la década del 90 del siglo pasado, este triunfo estaba ya conseguido en sus rasgos fundamentales [...] Pero cuando el marxismo hubo desplazado a todas las doctrinas más o menos coherentes que le eran hostiles, las tendencias albergadas en ellas buscaron otros caminos. Cambiaron las formas y los motivos de la lucha, pero ésta continuó. Y el segundo medio siglo de existencia del marxismo [...] comenzó con la lucha de una corriente antimarxista en el seno mismo del propio marxismo [...] El socialismo premarxista ha sido derrotado. Continúa la lucha, pero ya no en su propio terreno, sino en el terreno general del marxismo, a título de revisionismo (3).

El marxismo, se desarrolla a partir de entonces en lucha abierta contra el revisionismo, contra la ideología y la política burguesa, lucha que tiene lugar no sólo fuera, sino fundamentalmente dentro, en el terreno general del marxismo. Es así como el revisionismo pasa a formar el polo opuesto de esa unidad que insurgió y se fue afirmando en la lucha contra las concepciones, ideas y doctrinas que le eran hostiles y se le oponían desde fuera. Antes de que el marxismo conquistara a las masas y asentara su dominio en el movimiento revolucionario de la clase obrera, la lucha contra todas aquellas corrientes ajenas al proletariado se libraba fuera del terreno del marxismo. La contradicción con esas tendencias o doctrinas era externa. El marxismo pugnaba por el liderazgo y no se había convertido todavía en el aspecto principal o dominante de la contradicción, ocupaba una posición secundaria; pero, toda vez que hubo ganado la primera gran batalla a la ideología burguesa y afirmado su predominio en las filas obreras, pasó a convertirse en el principal foco de atracción a la vez que en el blanco principal de los ataques de toda la burguesía, de sus viejos y nuevos enemigos. Fue de esta manera como la lucha se trasladó, desde fuera, al seno mismo del marxismo y del movimiento obrero socialista, y como, tras pasar un tiempo, una parte de él (la más importante e influyente) devino en revisionismo. Así se produjo la crisis que habría de llevar poco más tarde al movimiento a la división en dos partes enfrentadas e irreconciliables (una, representada por los revisionistas, socialchovinistas y social-patriotas; la otra, encabezada por los marxistas revolucionarios e internacionalistas). Y fue esta división, y la lucha sin concesiones a que dió lugar, la que obró a partir de aquel momento como la principal fuerza motriz del desarrollo del marxismo y del propio movimiento revolucionario.

Uno se divide en dos

Esto no significa que el marxismo se hubiera convertido en su contrario, es decir, que hubiera degenerado en ideología y política burguesa, revisionista, sino tan sólo que había pasado -aunque no por mucho tiempo- a ocupar una posición secundaria en el movimiento y en la contradicción que forma con el revisionismo. De esta manera vuelve a la posición anterior a su triunfo en el movimiento obrero, aunque en una situación muy diferente, dado que, tanto en el aspecto material como en el subjetivo, las condiciones ya no son las mismas de antes, sino que han cambiado.

A propósito de esta cuestión, es frecuente la confusión en que incurren algunos marxistas que no han asimilado bien la teoría revolucionaria -entre los cuales destacan algunos luminosos- cuando, al exponer el cambio dialéctico, es decir, la transformación de un objeto o un fenómeno en su contrario, dan por sentado que ese mismo cambio de naturaleza afecta también, y en la misma forma, a los dos aspectos que componen toda contradicción. Es así como suprimen toda posibilidad de continuidad y, por tanto, también de desarrollo. Es como si afirmaran que por el mero hecho de triunfar el proletariado e imponer éste su dictadura sobre la burguesía y cambiar, consiguientemente con ello, la naturaleza de clase del Estado, cambiase igualmente el carácter de la burguesía y del mismo proletariado. Cuando lo que sucede realmente es que, al permutar sus respectivas posiciones o el lugar que ocupa cada clase dentro de la contradicción, el proletariado se erige en el aspecto principal, dominante y decisivo -de ahí el cambio en la naturaleza del Estado y de la misma sociedad-, en tanto que la burguesía pasa a convertirse en el aspecto secundario o subordinado. Este problema –siempre según la teoría de los clásicos- sólo se puede resolver definitivamente a través de un largo proceso de desarrollo en el que se manifiesta la ley dialéctica objetiva de la negación de la negación. Pero que tanto el proletariado como la burguesía (y lo que no es más que la expresión ideológica de sus intereses respectivos) seguirán existiendo y librando continuas batallas durante un largo período histórico, a través de cambios o saltos revolucionarios, de vueltas y revueltas y que, por consiguiente, se seguirá manteniendo también la contradicción, la unidad y la lucha entre las dos clases, las dos vías y las dos líneas.

El principio fundamental del materialismo dialéctico que hicieron célebre los comunistas chinos durante la Revolución Cultural, según el cual uno se divide en dos, resulta completamente ajeno al pensamiento Gonzalo. El revisionismo es el opuesto del marxismo, es su contrario esencialmente distinto, no una simple excrecencia del mismo, dado que representa los intereses de la burguesía dentro del movimiento obrero. Por tanto, es en la lucha contra ese enemigo que el comunismo tiene dentro de casa, que está unido a ella y que se le infiltra por mil rendijas y canales diferentes en sus propias filas, como tiene lugar el desarrollo del marxismo y del propio movimiento revolucionario. No verlo así sólo puede conducir al pantano del espiritualismo y la metafísica, que es donde el Sr. Guzmán ha ido a caer con toda su parafernalia prosopopéyica.

El Sr. Guzmán y sus acólitos quieren convencernos de que sus ideas y concepciones se basan en el marxismo-leninismo-pensamiento de Mao y que representan un nuevo desarrollo de esta doctrina, pero en realidad suponen un salto atrás en la evolución del pensamiento filosófico, una vuelta a la lógica formal primitiva, a la metafísica, en la que sin ninguna duda se han inspirado.

La negación de la negación Un poco de historia: de ser una exigua minoría sin apenas influencia dentro del movimiento obrero, la fracción revolucionaria pasó, en un plazo relativamente corto, a constituirse en la fuerza o factor principal. A ello contribuyó en gran medida el triunfo en Rusia de la revolución socialista y la elaboración, de una línea y un programa, acordes con las nuevas condiciones del imperialismo y de la revolución proletaria. Fue en esta brega como el leninismo devino nuevo desarrollo del marxismo, se superó la crisis del movimiento a la que había dado lugar la traición de la socialdemocracia y se logró restablecer la unidad sobre una base más firme y más elevada. Se produjo, a través de un salto, de una verdadera revolución, una nueva vuelta a la situación anterior de predominio del marxismo en el movimiento, sólo que sobre una curva más alta de la espiral que sigue todo desarrollo.  El revisionismo socialdemócrata había sido derrotado en toda la línea por el marxismo-leninismo, restableciéndose de nuevo la unidad; pero, dentro de esa nueva unidad que representa la continuidad del proceso, la lucha continuará y no cesará hasta provocar una nueva crisis y escisión, una nueva división en dos partes del movimiento. La causa de esta crisis tiene algunos rasgos comunes con la de etapas precedentes, pero van a ser los nuevos problemas y contradicciones que se le plantean al movimiento revolucionario en esta nueva etapa, caracterizada por la crisis general del sistema capitalista y el triunfo de la revolución en la URSS, en China y en otros países, los que habrán de polarizar, principalmente, a las dos concepciones y fuerzas en pugna.

Es en esta sucesión por etapas, y a través de la lucha librada en un terreno cada vez más alto, como tiene lugar el desarrollo del marxismo. Este fenómeno, se rige por la ley dialéctica de la negación de la negación, o ley del desarrollo en espiral, un desarrollo, como dijera Lenin, que parece repetir las etapas ya recorridas, pero de otro modo, en un terreno superior (la negación de la negación); un desarrollo que no discurre en línea recta, sino en espiral, por decirlo así; un desarrollo a saltos, a través de catástrofes y de revoluciones. Tal sucede en la sociedad. Sobre este mismo particular es frecuente oír decir que el comunismo niega al capitalismo, cuando en realidad lo que el comunismo niega no es sólo al capitalismo, sino a todo el sistema basado en la explotación y a la sociedad dividida en clases. De manera que bien se podría decir que el régimen de la comunidad primitiva representa la afirmación, la sociedad de clases aparece en la historia como la negación de la comunidad primitiva, y el comunismo de nuestros días como la negación de la negación, con lo que se produce una vuelta completa al punto de partida, sólo que sobre una base más elevada.

Este es el verdadero desarrollo dialéctico. Lo mismo, o algo parecido, sucede con el marxismo: el surgimiento de la doctrina científica de la clase obrera y su victoria sobre las demás corrientes ideológicas y políticas ajenas y contrarias a él supuso la afirmación de clase, la conversión del proletariado de clase en sí en clase para sí; luego, el revisionismo niega, desde dentro del propio movimiento, este carácter y lleva al proletariado a la derrota frente a la burguesía imperialista. Y es aquí, en este preciso momento, cuando se produce la ruptura, se da el salto y el marxismo revolucionario se afirma de nuevo en la lucha más intransigente. El desarrollo del marxismo, el leninismo, supone la negación de la negación, es decir, la derrota del revisionismo. Por este motivo se puede afirmar que sin la traición revisionista no hubiera surgido el leninismo ni éste hubiera podido imponerse en el movimiento obrero y comunista internacional. No obstante, la contradicción y la lucha en el seno del movimiento no sólo no desaparecen por este motivo, sino que se hacen mucho más agudas, pues a medida que se acerca su fin, la burguesía y sus agentes multiplican los esfuerzos para mantener o recuperar el poder y no reparan en ningún medio para conseguirlo.

Mao contra el dogmatismo y la metafísica Así llegamos a la tercera etapa del desarrollo del marxismo, a la etapa actual maoísta. Con las aportaciones de Mao a la teoría y a la práctica del marxismo-leninismo se puede decir que, efectivamente, éste devino marxismo-leninismo-maoísmo, pero no sin que antes hubiera insurgido de nuevo el revisionismo dentro del movimiento comunista y sin que este hecho provocara otra división en dos partes del propio movimiento. Esta crisis fue madurando durante el período de avances y victorias casi ininterrumpidas del movimiento revolucionario en todos los países, en el curso del cual surgieron nuevos problemas y se cometieron toda una serie de errores teóricos y prácticos que se fueron acumulando.

Como es bien sabido, Mao mantuvo siempre una posición crítica frente a las concepciones dogmáticas y excesivamente rígidas que habían predominado, a partir de un determinado momento, en el seno del movimiento comunista internacional por influencia de Stalin y del PCUS. Gracias a esa posición crítica e independiente, Mao y el PCCh pudieron trazar una línea ideológica, política y militar justa, acorde con las condiciones de China, y conducir finalmente a las masas a la victoria.

En el socialismo, argumentaba Mao, siguen existiendo las clases y la lucha de clases, en particular la lucha que enfrenta al proletariado con la burguesía y el intento por parte de ésta de recuperar el poder; siguen existiendo la contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, la contradicción entre la base económica y la superestructura política e ideológica y otros tipos de contradicciones. Por consiguiente, es preciso seguir ejerciendo la dictadura revolucionaria del proletariado sobre la burguesía, aplicar una política justa de tratamiento de las contradicciones en el seno del pueblo, fortalecer el centralismo y la democracia, así como la dirección del Partido. En lo que respecta a la situación internacional, Mao remarcaba el carácter esencialmente expoliador y agresivo que continuaba teniendo el capitalismo en su etapa última, monopolista e imperialista, no obstante el importante cambio que se había producido en la correlación de fuerzas en el plano internacional favorable al movimiento revolucionario. Por consiguiente, señalaba, siguen existiendo la contradicción entre el campo de los países socialistas y el campo de los países imperialistas, la contradicción entre la burguesía y el proletariado, la contradicción entre el imperialismo y los países coloniales y semicoloniales y la contradicción que enfrenta entre sí a los propios Estados imperialistas y a los grupos monopolistas. Ninguna de estas contradicciones puede ser suprimida ni suplantada por otra, y cada una de ellas puede pasar a desempeñar, en determinadas condiciones, el papel de contradicción principal.

En conclusión, la línea general a seguir por el movimiento comunista consiste en continuar la lucha de clases y la revolución en las condiciones del socialismo y aplicar en el plano exterior una política basada en el internacionalismo proletario. Mao no sólo refutó al revisionismo moderno y desencadenó el movimiento de masas contra él, tanto en el plano internacional como en la sociedad china y en el propio Partido Comunista de China, sino que también, antes de librar esa gran batalla, tuvo que entablar otra contra las concepciones dogmáticas. Hasta se podría asegurar que en un principio, el filo de su crítica tuvo como principal objetivo el dogmatismo que se había establecido dentro del movimiento comunista (por el estilo del que están defendiendo ahora con tanto encono el profesor Guzmán y sus catecúmenos) y que tanto daño había causado a la revolución en China y en otros países. Fue este dogmatismo anti-marxista el que indujo a Mao a escribir sus obras filosóficas más importantes (Sobre la práctica y Sobre la contradicción) en las que pone al descubierto la raíz metafísica, subjetivista, que impide comprender la importancia de la práctica en el proceso del conocimiento, la particularidad de la contradicción, así como el problema de la identidad o de la unidad y la lucha de los contrarios. De ahí que los dogmáticos se opusieran al reconocimiento de las experiencias prácticas que ya había aportado la revolución china, negaran sus particularidades e intentaran hacer una copia fiel de la revolución soviética. Los dogmáticos y metafísicos razonan como si la realidad objetiva no existiera, analizan los objetos y fenómenos en abstracto y sin relación con la experiencia real del movimiento de masas. Ven la universalidad de la contradicción (la lucha de clases a nivel general), pero no la particularidad de la contradicción (la forma que adopta la lucha de clases en cada país y en una época dada); ven el bosque, pero no los árboles, ni la infinita variedad de objetos y fenómenos del mundo.

Mao combatió el dogmatismo, pero no dejó por eso de reconocerlo como parte del movimiento revolucionario. En ello se deja ver, una vez más, su enfoque dialéctico de los problemas; es decir, el reconocimiento de la identidad, de la unidad y la lucha, como algo necesario e inevitable, inherente a todo proceso de desarrollo, incluido el proceso de desarrollo del conocimiento. Por esta misma razón, cuando murió Stalin, hizo un balance favorable de su obra, destacando, en primer lugar, los aspectos más positivos, dominantes en toda su labor, defendiéndolos enérgicamente frente a los ataques rabiosos de los revisionistas que trataban de negarlos, denunciando al mismo tiempo los fines contrarrevolucionarios que encubrían dichos ataques. Pero al salir en defensa de la obra y personalidad de Stalin, Mao no pasó por alto sus errores e hizo de ellos un análisis y una crítica muy serios, verdaderamente marxista-leninistas, poniendo al descubierto su base ideológica: En Stalin hubo mucho de metafísica; además, él enseñó a mucha gente a ponerla en práctica. A Stalin se le escapó la conexión existente entre la lucha y la unidad de los contrarios. La mentalidad de ciertas personas en la Unión Soviética es metafísica; es tan rígida que, para ellas esto es esto y lo otro es lo otro, sin que reconozcan la unidad de los contrarios. De ahí sus errores en lo político (4).

El marxismo, ciertamente, es la doctrina más avanzada, enemiga intransigente de toda forma de explotación, opresión y superstición, la verdad más verdadera, pero como todas las verdades, sus ideas y concepciones políticas resultan válidas sólo para cada época y lugar, más allá de cuyos límites se vuelven error, se convierten en su contrario y dejan, por tanto, de ser marxismo. De ahí la necesidad de continuar desarrollándolo a través de la participación directa en la lucha de clases y del análisis concreto de las condiciones concretas. Esta es, como ya indicara Lenin, la esencia misma del marxismo. Los marxistas han incurrido muchas veces en el subjetivismo y el dogmatismo por no tener en cuenta esa cuestión esencial. Es por eso que la teoría, como también dijo Lenin, a menudo marcha rezagada con respecto al movimiento de la vida real, de la lucha de las masas, etc., e induce a cometer serios errores.  Además no se debe perder de vista el hecho de que el partido revolucionario, no es un cuerpo extraño, separado de la sociedad y encerrado sobre sí mismo, sino algo abierto y en el que inevitablemente penetran todas las corrientes ideológicas, políticas y culturales de las distintas clases, capas y sectores que componen la sociedad; una sociedad en la que domina la ideología y la cultura burguesas. Por otra parte, encontramos la contradicción entre lo viejo y lo nuevo y la que existe entre lo correcto y lo erróneo, de las que ciertamente no se puede decir que tengan un carácter de clase, pero que, sin embargo, influyen también y en ocasiones pueden llegar a adquirir ese carácter, a confundirse y a favorecer las posiciones burguesas y revisionistas. Por todo ello surgen y se desarrollan continuamente en el seno de los partidos comunistas distintas contradicciones y luchas de tipo político e ideológico que adoptan la forma de lucha entre dos líneas.

Mao entiende la lucha interna en el Partido como reflejo de las contradicciones de la lucha de clases y entre lo nuevo y lo viejo en la sociedad; más aún, sostiene que la lucha dentro del Partido es la lucha entre dos líneas que cubre todo un proceso de desarrollo, hasta el punto de que si tales luchas y contradicciones no se dieran la vida del Partido tocaría a su fin. Asimismo, Mao plantea la necesidad de sacar lecciones de los errores pasados para evitarlos en el futuro, y tratar la enfermedad para salvar al paciente. Hay que poner al descubierto -explica-, sin tener consideraciones con nadie, todos los errores cometidos, y analizar y criticar en forma científica todo lo malo del partido para que en el futuro el trabajo se realice más cuidadosamente y mejor. Eso es lo que quiere decir sacar lecciones de los errores pasados para evitarlos en el futuro. Pero, al denunciar los errores y criticar los defectos, lo hacemos igual que el médico trata un caso, con el único objeto de salvar al paciente y no de matarlo. Pues, como él señala, la lucha interna no tiene otro cometido, en última instancia, que el de mantener la unidad en torno a una línea política e ideológica justa.

Al haber dirigido la segunda gran revolución contemporánea en un país de enormes dimensiones, vieja cultura y numerosa población, y tener la ventaja de conocer la experiencia anterior de la revolución soviética, Mao hizo importantes aportaciones a la teoría y a la práctica del marxismo-leninismo. Por esta razón su nombre aparecerá siempre ligado a los de Marx, Engels, Lenin y Stalin. Esto plantea la cuestión del término maoísmo. De la misma manera que la obra de Marx no puede ser asociada únicamente a él -no obstante ser cierto que fue su principal artífice, por eso lleva su nombre-, tampoco el desarrollo de la doctrina por Lenin y más recientemente por Mao se puede atribuir a ellos solamente. En cuanto a lo de destacar como principal una sola de las fases del desarrollo de la doctrina sólo cabe calificarlo como tremendo disparate, una aberración imperdonable, ya que ello conduce por la vía más rápida y sencilla a un empobrecimiento y vulgarización del marxismo, a despojarlo de sus fuentes y principios fundamentales, para dejarlo finalmente reducido a esa caricatura que se intenta hacer de él desde distintas exposiciones.  Notas: (1) Presidente Gonzalo: Sobre el Marxismo-Leninismo-Maoísmo.
(2) Lenin: Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo.
(3) Lenin: Marxismo y revisionismo.
(4) Mao Zedong: Sobre la contradicción.

16/10/2009 GMT 1

Inscripcion nombramiento docente 2009

consejerodelobo@hotmail.com @ 02:25

REQUISITOS

a. Poseer título de profesor o licenciado en educación, otorgado por una institución de formación docente acreditada en el país o en el exterior. En este último caso, el título debe ser revalidado en el Perú.

b. Ser miembro del Colegio de Profesores del Perú

c. Gozar de buena salud, física y mental, que permita ejercer la docencia, sin perjuicio de lo establecido en la Ley Nº 27050 modificada por la Ley Nº 28164.

d. No haber sido condenado ni estar incurso en proceso penal por delito doloso.

e. No encontrarse inhabilitado por motivos de destitución, despido o resolución judicial que así lo indique.

f. Tener menos de 70 años de edad.

 LEA EL INSTRUCTIVO PREVIAMENTE. NO VALE EQUIVOCARSE:

http://sistemas02.minedu.gob.pe/carrerapublica/doc/instructivo.pdf

http://www.minedu.gob.pe/

http://sistemas02.minedu.gob.pe/carrerapublica/

07/10/2009 GMT 1

30 de setiembre PARO NACIONAL

consejerodelobo@hotmail.com @ 01:09

"Esa ola irá creciendo cada día que pase.. Esa ola ya no parará más"..

"Sean capaces siempre de sentir, en lo más hondo, cualquier injusticia realizada contra cualquiera, en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda del revolucionario."

"Donde quiera que la muerte nos sorprenda, será bien recibida mientras nuestro grito de guerra sea escuchado"

Ernesto Che Guevara

 

 

Photobucket

 

PERÚ: PARO NACIONAL

Y CRISIS DE DIRECCIÓN POLÍTICA

El pueblo peruano no tiene otro camino que luchar y enfrentar al delincuencial gobierno aprista. Entrar a la ofensiva de esta contienda es el PARO NACIONAL del 30 Septiembre que según algunos analistas participaran millón y medio de trabajadores. Este paro expresa el desengaño y odio que siente la clase trabajadora contra el régimen del aprista Alan García Pérez, que desde julio del 2006 ha reeditado una política de hambre y miseria que dejó su predecesor el terrorista Alberto Fujimori.

Entre las reivindicaciones principales de los trabajadores se anota el rechazo al alza constante del costo de vida. En la actualidad, a pesar de la propaganda oficial en torno al crecimiento económico, los pobres son más pobres que nunca. La extrema miseria ha crecido, no solo en los territorios rurales sino también en las principales ciudades del país. La desocupación aumenta y los salarios no cubren ni el 40% del costo de vida. Los trabajadores reclaman también, alto a la creciente corrupción en la administración pública y detener las acciones represivas que impone el gobierno contra las luchas populares. Se pide atención a las demandas sociales de las regiones que el gobierno ha abandonado completamente. Que se respeten las riquezas naturales del Perú, actualmente saqueadas por las transnacionales que reciben sin cesar grandes ventajas para exterminar la agricultura, la pesca y otros recursos.

La lucha popular de este 30 de septiembre, tiene el merito de contar con el apoyo de toda la población peruana afectada por la miseria creciente. El gobierno ha previsto utilizar criminalmente a fuerzas armadas para controlar la movilización y reprimir lo que García y su banda aprista considera una provocación subversiva al “Estado de Derecho”. Este paro se sustenta en hechos objetivos de carácter social y económico indiscutibles. Al margen de cualquier consideración teórica o política, las razones para la lucha de los trabajadores, tienen que ver con el hambre y la miseria creciente en el país. La parte débil de este movimiento contra el régimen aprista, es su carencia de una dirección sindical y popular clasista. La Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) que aparece como la organización principal del paro es una central burocrática, manejada por dos partidos políticos infectos que hacen parte de la izquierda caviar peruana. Estos partidos actúan en el seno de las masas populares, no para impulsar la lucha, sino para desviarlas de su camino clasista y desactivar las explosiones sociales. Son como se dice en Perú, los bomberos de las luchas populares. Por ello no es casual que la dirección de la CGTP haya advertido que el paro del 30 de septiembre será una jornada de lucha, donde se rechaza cualquier acto de “violencia y provocación”.

Históricamente esta central fue controlada por el viejo Partido Comunista Peruano (PCP), pro soviético que convirtió esta organización en una empresa electoral y de conciliación con los gobiernos y los grupos de poder. Los dirigentes de la CGTP son los principales responsables de que los asalariados del Perú hayan perdido todos sus derechos económicos y sociales, y mismo el derechos a la sindicalización y a las ocho horas de trabajo. Durante decenas de años la dirección de esta central, en lugar de defender los derechos de los trabajadores, participó en conclaves y en eventos de concertación con los empresarios. Es por esta situación que actualmente el movimiento sindical peruano es frágil, disperso y no tiene ninguna capacidad de negociación y de defensa del fueron sindical. En la actualidad la CGTP es conducida por el “Partido Comunista Peruano” (PCP) (ex pro soviético) y el “Partido Comunista del Perú” Patria Roja. En el primer caso se trata de un retazo del antiguo PCP que a la autodestrucción de la Unión Soviética en 1990, se quedó sin apoyo material y hizo trizas. Lo que queda de esta organización sobrevive marginalmente y su tabla de salvación es el uso que hace del membrete de la CGTP.

Tanto el viejo PCP así como “Patria Roja” (antiguo partidario de la guerra popular maoísta) se reparten la CGTP como si se tratara de un botín de bandidos. Ambas organizaciones desde el parlamento, o de otras instancias del Estado, han sido cercanos colaboradores de los distintos regímenes políticos del Perú. En los últimos 20 años han sido los aliados más cercanos de los grupos de poder locales y del imperialismo. Por ejemplo, tanto el PCP ex pro soviético y Patria Roja, fueron los que en 1985 sostuvieron la candidatura electoral de Alan García Pérez quien gracias al apoyo de estos partidos de “izquierda” hundió al Perú en una vorágine de represión hambre y miseria. Estos dos partidos, ahora “gestores” del paro del 30 de Septiembe, fueron los que en 1990 apoyaron la campaña electoral de Alberto Fujimori, y que como se conoce inauguró un régimen que abolió brutalmente todos los derechos laborales de los trabajadores. Este PCP y Patria Roja, sostuvieron la campaña electoral de Alejandro Toledo y fueron activistas del movimiento los “Cuatro Suyos” que dirigió Toledo desde el año 2000 y que le sirvió para ganar la presidencia de la República.

Alguna vez lo hemos dicho en otros artículos, el régimen de Alan García Pérez, expresa el colapso de la sociedad oficial peruana, y hace parte del proceso de crisis y descomposición de la sociedad y del Estado. Esta crisis tiene sus orígenes en la ilegitimidad de las clases sociales (terratenientes y burgueses) que desde el nacimiento de la Republica en 1821 actúan en el poder, no como gobernantes de un Estado democrático, sino más bien como bandas de delincuentes que funcionan al margen de cualquier norma ética, moral e ideológica, incluso las impuestas por la burguesía en el siglo XVIII. Este es uno de los problemas históricos del pueblo peruano, y sus secuelas políticas-sociales se agravan cada vez más, en cuyo terreno, han germinado sátrapas, políticos de pacotilla, intelectuales sin ninguna valor, y partidos políticos mercenarizados. Alberto Fujimori (1990-2000), Alejandro Toledo (2001-2006) y ahora Alan García, constituyen, sin ninguna duda, expresión directa y actualizada del desarrollo de esta crisis, que surgen de la bancarrota histórica de los partidos políticos oficiales, tanto de derecha e izquierda. Dentro de este contexto de crisis, vale repetir una vez más el carácter inmutable del aparato jurídico-administrativo que define la estructura de poder. Aquí las viejas instituciones, y la ilegalidad de las leyes que fundamentan el sistema político y el Estado son invariables desde hace más de 150 años. En teoría este ordenamiento jurídico se presenta como moderno, pero en la práctica sirve para legitimizar regimenes autocráticos y militares, cuya sustento económico son viejas formas de explotación semifeudal y semicolonial. En este aparato jurídico legal, no existe el problema social en relación al ciudadano y sus derechos individuales tales como el derecho al trabajo, a una vida digna y a vivir bajo un sistema democrático. Las leyes no se hacen mirando el provenir de la nación, sino mas bien en beneficio de grupos, individuos y de grandes transnacionales. Aquí el fin es lucro, la codicia y el enriquecimiento inmediato, y para ello se usa el Estado y los bienes públicos.

Cualquier análisis de la crisis de la sociedad peruana no tendría validez sino se toma en cuenta, que como parte de esta crisis, existe un proceso de descomposición de los partidos políticos (izquierda y derecha) del medio oficial. Ningún partido u organización política del país ha escapado a los estrago de la crisis política. Efecto de esta situación es que no tienen ninguna representatividad de la sociedad civil, y son odiados por la población. Tanto los partidos de derecha como aquellos que se ubican en el discurso de “izquierda, sobreviven a expensas del manejo mafioso del Estado, del parlamento, de los municipios y en general de los procesos electorales tramposos. La crisis es más extrema para los partidos de la izquierda caviar (izquierda Unida), que desde 1980 para adelante, apoyaron la brutal política contrainsurgente del Estado y fueron socios de García Pérez, Alberto Fujimori y Alejandro Toledo (tres presidentes que el pueblo nunca olvidará), cuya consecuencia fue el tremendo desprestigio que acumularon estos partidos. Mismo en el terreno electoral han sido borrados del mapa, y ahora se camuflan como compañeros de ruta de los partidos de derecha y como funcionarios de miles de Organizaciones no Gubernamentales (ONG).

 

04/10/2009 GMT 1

Educación "intercultural" en el Perú

consejerodelobo@hotmail.com @ 12:05

Sobre las alharacas de la alfabetización y la educación “intercultural” en el Perú

 


La crisis actual de la sociedad peruana es histórica y estructural, por tanto la presente crisis educativa del país, como parte de crisis general de la sociedad peruana, tiene orígenes remotos, sus verdaderas raíces se encuentran en la conmoción e irracionalidad social que produjo la invasión europea a las tierras del Tahuantinsuyo.

En efecto, la conquista y dominación colonial española en vez de significar un decisivo progreso y salto adelante, significó una catástrofe para la civilización andina y un desgraciado comienzo de la sociedad peruana que, estrictamente hablando, surge como producto del encuentro desigual y violento de las culturas europea y andina.

La dominación española rompió una racionalidad en el manejo de condiciones de vida material construida en más de 5000 años por los primitivos habitantes de los Andes centrales. A cambio de esto se nos impuso una historia y una cultura ajenas a la realidad peruana y sus problemas, de modo que en múltiples aspectos la presencia europea significó un retroceso histórico que sigue gravitando con fuerza en nuestra vida social. España vino en pos del oro y la plata americanos. Las codiciosas mesnadas ibéricas llegaron a nuestras tierras con el primordial afán de lograr metales preciosos y convirtieron a la explotación minera en el aspecto más legendario y apetecido de la economía nacional.

Para la agraria sociedad inca el nuevo orden productivo y distributivo impuesto por el conquistador significó un cambio brutal, y así, el eminente agricultor indígena fue arrancado de la racionalidad productiva que permitía alimentar bien a millones de individuos, para ser diezmado como mitayo en las minas, en los obrajes o las haciendas. El violento cambio de régimen económico y la imposición de la organización feudal de castas y estamentos dieron curso a nuevos patrones educativos y culturales; patrones que hasta hoy pesan sobre nosotros, constituyendo lo que Mariátegui justamente denominó “la herencia colonial”.

La emancipación de los criollos americanos culminada en 1824 nada sustancial cambió en la sociedad peruana, y las enfermedades sociales propias del Virreinato, particularmente el desencuentro quechua-español, continuaron tal cual o se agravaron.

La educación, por supuesto, no era ajena a esta continuidad enferma, de modo que la herencia colonial española aún es factor decisivo en el descompuesto sistema educativo de nuestro país. Las más recientes leyes educativas propuestas por los gobiernos últimos no dejan de aludir al problema de la educación bilingüe. Aunque le otorgan poca importancia mantienen una posición reaccionaria en el tratamiento de este problema esencial de nuestra educación, que tiene relación directa con la persistente agresión cultural que sufren más de un millón de peruanos quechuas, aymaras, asháninkas, etc., cuyo delito es no tener al castellano por lengua materna.

Se puede afirmar que el bilingüismo en nuestro país es, de todas maneras, un caso excepcional puesto que involucra a no más del 9% de la población peruana. Claro, si solamente le prestamos atención al aspecto cuantitativo del problema, el argumento puede parecer importante. Sin embargo, no se trata de un grupo de pobladores cualquiera, se trata de aquellos peruanos que manejan y le dan vida a la más importante lengua de la civilización andina, es decir, de aquellos peruanos que son los representantes más caracterizados de la cultura generada en nuestro país desde antes de la invasión europea.

Su importancia cualitativa es enorme porque están llamados a dar un aporte esencial, distintivo, a la formación de la nacionalidad peruana.

En general, todos los gobiernos detentados por los grupos de poder se han ratificado en una política lingüística impuesta durante los años del dominio colonial español. Nunca han querido darle una solución correcta al problema del bilingüismo, por eso es que jamás se estableció un proyecto nacional de educación bilingüe capaza de terminar la agresión contra la cultura de los vencidos en el proceso de la conquista. Los sucesivos gobiernos han tratado este asunto de modo displicente y lejano. Mientras tanto, la castellanización compulsiva de los niños quechuahablantes sigue y seguirá siendo una de las traumatizantes tareas de la escuela. Es como si a nosotros, que tenemos al castellano como lengua materna, nos alfabetizaran en chino o francés.

“La educación bilingüe –escriben más o menos algunos teóricos- es la modalidad que se utiliza para las poblaciones nativas que, en función de la revaloración de su propia cultura y su identidad, requieren recibir educación, durante los primeros grados, en su propia lengua, hasta llegar a asimilar la lengua universal”. (1)

Se entiende que para la sociedad peruana la lengua universal es el castellano, entonces, en el artículo citado se maneja el criterio de que la alfabetización en la lengua materna (quechua, aymara, etc.) es un paso previo a la castellanización. “Este razonamiento define lo que se llama una educación bilingüe de transición. Si se busca conservar la cultura del grupo étnico –además de enseñar correctamente el castellano como una segunda lengua- se trataría de una educación bilingüe bicultural. Una educación bilingüe sería intercultural si, además de la biculturalidad existente de hecho en los niños que hablan dos lenguas, propusiera el desarrollo de ambas culturas y no solamente de una”. (2)

Creemos que se debe brindar a todas las nacionalidades que conviven en un territorio, las posibilidades de lograr el máximo desarrollo de su cultura y potencialidades, de modo que luego que este cenit cada cultura se diluya y se integre con las demás en una cultura nacional, peruana, inexistente hasta hoy .

Si asumimos que ésta es la orientación correcta, como creemos que la es, entonces, lo justo sería tender hacia una educación bilingüe intercultural que permita al individuo desarrollarse en ambas culturas. Una solución de esta naturaleza inmediatamente traería consigo un ambiente de mayor equidad para el desarrollo de la cultura marginada por el orden establecido. Sería una realización concreta de la justicia social.

La propuesta de alfabetización en la lengua materna como intermedio hacia la castellanización, es una alternativa en función del castellano y de la “civilización occidental y cristiana”. Encubre el secular menosprecio por lo indígena y todo lo que éste ha producido culturalmente, incluido el idioma, claro está. Es una muestra más de las relaciones desiguales e injustas que se dan entre los dos factores culturales que forman el Perú.

Desde la conquista española todo ha estado hecho para desfavorecer y destruir la cultura andina y de los indígenas en general. A los peruanos que tienen por lengua materna al quechua, aymara, aguaruna, wambisa, etc., se les exige que aprendan el castellano para que puedan lograr una comunicación aceptable con la “civilización” y el mundo oficial peruano. El orden social de nuestro país torna obligatoria esta castellanización, pues, de lo contrario, las desventajas sociales de los mencionados grupos marginales se multiplicarían.

Ahora bien, si las cosas en nuestro país fueran justas, los quechuas, aymaras, etc., no serían los únicos peruanos obligados a realizar un esfuerzo de comunicación con el resto de la sociedad, mediante el aprendizaje del castellano; también al resto de la sociedad se le debiera exigir el aprendizaje del quechua, del aymara, etc., como parte de un necesario esfuerzo de comunicación con ese importante millón y medio de peruanos que representan el sustrato más genuino de nuestra nacionalidad. Si estos canales idiomáticos se buscaran desde ambos lados con igual interés y obligación, seguramente que los abismos entre quechuas y españoles, abiertos desde la conquista, desaparecerían con más facilidad.

Claro que ningún gobernante del Perú republicano (o virreinal) ha tratado de generar tal nivel de comunicación y entendimiento, la mayoría ni siquiera lo ha pensado porque, en el fondo, lo que siempre ha buscado el mundo oficial peruano es la desaparición de la lengua quechua y de las demás lenguas aborígenes. Este es el criterio que ha presidido todas las propuestas educativas reaccionarias que han abordado el problema del bilingüismo en nuestro país y, como vemos, también encuentra eco en la gente del partido Patria Roja,-por ejemplo Percy Zaga jefe regional del PRONAMA aprista-, dizque comunista y revolucionario.

Por nuestra parte diremos que sería justo y adecuado desarrollar las lenguas no europeas que se hablan en el Perú, especialmente el quechua o runa simi. Debería existir un proyecto educativo nacional bien estructurado y con suficiente presupuesto, encaminado a desarrollar al individuo bilingüe en las dos culturas que motivan su particular situación. Esto crearía mejores condiciones para el surgimiento de una producción artística, científica, filosófica, etc., en lenguas aborígenes. En las zonas donde el problema el bilingüismo no involucra a la mayoría de la población, incluso los educandos que sólo hablan castellano deberían aprender lenguas nativas para entablar una correcta comunicación con los quechuahablantes, aymarahablantes, etc.

Hemos tratado con cierta amplitud el problema no resuelto de la educación bilingüe porque está directamente relacionado con un aspecto muy sensible de la nacionalidad peruana, porque exige una toma de posición frente a las posibles soluciones que puede tener un problema ya antiguo, que hunde sus raíces en la etapa virreinal de nuestra historia. Además es una muestra evidente de que las enfermedades de nuestro sistema educativo tienen su origen en etapas muy anteriores al inicio de República formalmente burguesa. Por supuesto que no es la única manifestación de la herencia colonial española en la educación, hay muchas más que tienen que ver con instituciones educativas, formas administrativas, métodos, técnicas, políticas, formas educativas, etc.

NOTAS:
(1) Proyecto de Ley General de Educación y Cultura. Aprobado en Convención Nacional del SUTEP, el 4.12.93
(2) Montoya, Rodrigo.- Por una Educación Bilingüe en el Perú CEPES; Mosca Azul editores. Lima, 1990; p. 57

  • Play aquí para recordar bonita música
  • Visitantes nuevos

  • Estadisticas gratis
  • Categorías

  • Mis Tags

    El zorro de arriba
  • Sindicar
    • RSS
    • RSS de los comentarios
    • Añadir Feed a:
  • Contactar con la autora o autor | Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis