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El zorro de arriba
De política, cultura y cosas peores

Categoría: Política

21/11/2008 GMT 1

REPUDIO A BUSH EN SU AGÓNICA GIRA AL PERÚ

consejerodelobo@hotmail.com @ 03:44
Con extraordinaria dignidad, soberanía, independencia y libertad, los PERUANOS y los pueblos de Nuestra América expresaron su repudio, rechazo, al Presidente de Estados Unidos, George W. Bush en su agónica gira al Perú para el aquelarre de la APEC.
Los peruanos y latinoamericanos expresamos nuestra condena a su presencia, al soborno, al robo, a la demagogia y al chantaje que el Presidente George W. Bush trata de llevar a cabo en Nuestra América, apoyado en el bochornoso poderío económico y militar, acumulado en largas décadas de neocolonialismo y explotación de nuestras naciones
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21 Y 22:
JORNADAS CONTRA LA PRESENCIA DE BUSH EN EL PERÚ
JORNADA NACIONAL ANTIIMPERIALISTA
MESAS TEMÁTICAS ANTIIMPERIALISTAS DE JÓVENES Y MUJERES
TRIBUNAL ANTIIMPERIALISTA DE LOS PUEBLOS
CONCIERTO ANTI BUSH

Convoca: Coordinadora Político Social
Fecha: Viernes 21 de noviembre de 2008
Hora: 10:00 a.m.
Lugar: Plaza Dos de Mayo
GRAN MOVILIZACIÓN DE JUVENTUDES
ANTI APEC DE LOS RICOS, FUERA BUSH DEL PERU
¡¡ POR LA DIGNIDAD NACIONAL DE NUESTROS PUEBLOS !!
Convoca: Asamblea de Juventudes de Izquierda, Juventudes de la Coordinadora Político Social y organizaciones adherentes.
Fecha: Sábado 22 de noviembre de 2008
Hora: 3:00 p.m.
Lugar: Plaza Washington – Av. Arenales cdra. 5, Jesús María

LA ASAMBLEA NACIONAL DE LOS PUEBLOS

consejerodelobo@hotmail.com @ 03:43
LA ASAMBLEA NACIONAL DE LOS PUEBLOS
HA INICIADO SU MARCHA
¡ NADA LA DETENDRÁ !
El 8 de noviembre alrededor de 850 representantes de organizaciones sociales, sindicales, campesinas, políticas y de diversos sectores ciudadanos provenientes de todos los rincones del país, nos hemos dado cita en la ciudad de Lima para iniciar la construcción de la Asamblea Nacional de los Pueblos, concebida como un espacio unitario, amplio, democrático, plural, cuyo objetivo principal es la toma de posición sobre los grandes problemas nacionales y la formulación de alternativas en las políticas de Estado.
En ese sentido la asamblea sometió a debate los documentos sobre Situación Política: Declaración de Pincipios y Normas Organizativas; Bases Programáticas; los mismos que recogiendo los aportes de los delegados bajarán a bases para su discusión y perfeccionamiento. Asimismo, se eligió la Comisión Organizadora de 55 miembros que tendrá a su cargo encaminar el proceso que culminará con la instalación de la Asamblea Nacional de los Pueblos en el primer semestre del próximo año.
Conscientes que la articulación de diversos esfuerzos unitarios que se vienen procesando es una tarea pendiente, y que la ANP no se propone reemplazar a las organizaciones existentes, asumimos el compromiso de trabajar juntos por las grandes transformaciones que requiere nuestra patria. En ese propósito tienen cabida las fuerzas componentes de la Coordinadora Política Social, la Cumbre de los Pueblos, la Cumbre Amazónica, AIDESEP, colegios profesionales, pequeños, micro y medianos empresarios, la iglesia progresista, movimientos ecologistas, organizaciones de mujeres y juveniles, comedores populares, entre otros; es decir todos aquellos que estamos comprometidos con los destinos del país y que recogemos el espíritu unitario que viene de lo más profundo de nuestro pueblo.
La Asamblea Nacional de los Pueblos debe construirse de abajo a arriba, a partir de las organizaciones de base, poniendo en ejercicio una genuina democracia directa y participativa, cerrándole el paso a los métodos burocráticos, las correlaciones, la imposición y el divisionismo. Los grandes retos que tenemos requieren amplitud de miras y formas de trabajo que permitan el protagonismo de las bases.
La Asamblea del 8 de noviembre se pronunció por el cambio de rumbo para el país, que implica el cambio del modelo económico neoliberal para dar paso a una política económica de desarrollo independiente, integral y sustentable; la gestación de un Estado democrático, incluyente y plurinacional; la defensa de la soberanía nacional, los recursos naturales, el medio ambiente, la integridad territorial y el patrimonio cultural; una democracia integral, directa y participativa, con plenos derechos ciudadanos; la regeneración moral y lucha frontal contra la corrupción; defensa de los derechos de las etnias y pueblos originarios que incluye el derecho a sus territorios, recursos y cultura; vigencia de los derechos laborales con salarios dignos para los trabajadores; por una integración andina y latinoamericana; un nuevo ordenamiento internacional frente al descalabro mundial originado por la hegemonía del imperio norteamericano y la imposición del capitalismo salvaje, hoy en crisis generalizada. Todo esto forma parte de la lucha por un gobierno patriótico, democrático, descentralista y de una Nueva Constitución que siente las bases de una nueva República.
Los participantes en la asamblea expresamos nuestra solidaridad con los diversos sectores en lucha y exigimos al gobierno que encare su solución inmediata y atienda la plataforma expuesta en el paro nacional del 9 de julio pasado. Asimismo expresamos nuestro repudio a la anunciada presencia en nuestro país de George W. Bush, responsable de crímenes de lesa humanidad, la violación sistemática de los derechos humanos, guerras de rapiña contra Irak y Afganistán, intervencionismo del tercer mundo. ¡Fuera Bush! ¡Fuera tropas extranjeras de nuestro territorio! ¡Respeto a nuestra soberanía nacional!
Hacemos un llamado a los más amplios sectores del país a incorporarse a la gran tarea de construcción de la Asamblea Nacional de los Pueblos. Un Perú nuevo es posible; solo la más amplia y profunda unidad de los sectores que aspiran el cambio será capaz de conquistarlo.
¡EL PERU LUCHA POR JUSTICIA Y DIGNIDAD NACIONAL!

14/11/2008 GMT 1

El problema no es León

consejerodelobo@hotmail.com @ 14:10
César Hildebrandt

Rómulo León se ha entregado reclamando inocencia. Lo que en realidad nos está diciendo, esquinadamente, es que es un culpable de segundo nivel en la trama de corrupción del segundo alanismo.

Conviene ahora despejar el terreno, prescindir de la grita y quedarnos con los hechos, aquellos que, para dolor del doctor García, se han descubierto y resultan irrefutables:

+ Rómulo León vinculaba a inversores extranjeros con instancias de poder que tuvieran capacidad de decisión en relación con licitaciones, equipamientos, obras públicas. Eso fue lo que hizo en los sectores energía y salud pública –de modo comprobado- y, probablemente, en el amplio campo de vivienda también.

+ Con el pasado que arrastraba, León no habría podido acercarse ni a cien metros de ningún ministro si no hubiese encontrado el viejo y acogedor compañerismo abriéndole las puertas de siempre. El ministro Carlos Vallejos, el primer ministro Jorge del Castillo, el ministro Juan Valdivia, el ministro Hernán Garrido Lecca, la ministra María Zavala, el ministro Luis Alva Castro, el presidente de Petroperú, el presidente de PeruPetro, el secretario del presidente de la República, la secretaria personal del presidente de la República, la congresista aprista Luciana León: son demasiados como para decir que el señor León usó rendijas y “patadecabras” para pasearse por despachos y pasillos próximos a Palacio de Gobierno.

+ El abogado Alberto Químper jamás tuvo nada que ver con el petróleo. Es un tributarista de tramposos talentos que sacó de apuros al mismísimo presidente de la República, de cuyas cuentas en el exterior podría hablar, si quisiera, don Agustín Mantilla. Si el doctor Químper sabía mucho de las dificultades hacendarias del doctor García y nada del petróleo, su inclusión en el directorio de PerúPetro ¿qué explicación tiene? Parece evidente que el gobierno sabía a quién ponía en qué cargo y para qué.

+ Durante los últimos 27 meses, el señor León ha promovido a sus patrocinadores, ha presionado a organismos encargados de convocar licitaciones –el caso de la OEI resulta especialmente repugnante-, ha enviado miles de correos apurando sus gestiones, ha hecho evidente su angurria y su desatino. ¿Algún ministro del régimen lo denunció por tanta impudicia? ¿Algún ministro se negó a ir a las invitaciones en el Country Club? ¿Algún funcionario aprista llamó a la Contraloría, al ministerio público, a la baja o alta policía?

+ Si Rómulo León era un apestado en Palacio de Gobierno, ¿cómo es que Luis Nava, secretario de García, llama al ministro Vallejos y le pide, en nombre del Presidente, que reciba a Fortunato Cannán, representado una y mil veces por Rómulo León? ¿Ignoraba García la relación entre Canaán y León?

+ S i el doctor García huía, con la nariz apretada, de Rómulo León, ¿por qué entonces recibe a Fortunato Canaán, uña y mugre de León, dos veces en el mismísimo Palacio de Gobierno? ¿Sólo porque Peggy Cabral lo llama desde Santo Domingo y le pide ese favor?

+ Si el señor Rómulo León estaba vetado para todos los efectos por la nueva moral del doctor García, ¿por qué un pícaro como Canaán y unos mañosos cosmopolitas como los de Discover Petroleum lo usan como lobista y abrelatas? ¿Es que Canaán y los noruegos NO QUERÍAN tener éxito? ¿O es que, más bien, León era una garantía de llegada a los más altos niveles? ¿No es prueba del éxito logrado el hecho de que Discover Petroleum postulara a siete lotes y ganara cinco (perdiendo dos frente a Petrotech, precisamente)?

Rómulo León no va a poder admitir judicialmente que era la punta de un témpano supurado. Su juego consistirá, como hace Montesinos ahora, en proclamar su inocencia y la licitud de sus actos. Pero, si por alguna razón, hablara, el terremoto de Pisco quedaría como una leve sacudida. El problema de este gobierno no es Canaán ni es León. El problema de este gobierno es que un amplio sector del Apra ha vuelto a las andadas. Y con el doctor García a la cabeza. Basta ver el caso de Collique y Graña Montero para comprobarlo.

01/11/2008 GMT 1

Antiguo izquierdista radical

consejerodelobo@hotmail.com @ 14:56
Cajón desastre

Antiguo izquierdista radical, el premier Yehude Simon no tuvo mejor idea que esperar el Halloween disfrazado de Jorge del Castillo. Cuando habla, pareciera estar peleando consigo mismo, con el Simon de finales de los ochenta, sobre todo, cuando advierte a “los revoltosos” que toman carreteras que “les caerá todo el peso de la ley” y, sin sonrojo, recibe el aplauso de la Confiep y el silencio antiguos amigos.

A trece días en el cargo, Simon está cercado por el fuego de la protesta que el bombero Del Castillo no supo apagar, porque resulta que no había sido bombero, sino incendiario. En el sur crece el grito y se acrecienta la bulla; en el oriente, se hartan de esperar; y en el norte se preparan. El Perú mayoritario no sólo reclama diálogo y buenas intenciones, exige soluciones que al gobierno se le escapan como agua entre los dedos.

Simon va tenso en sus primeros días, “pagando piso” por haberse convertido en el fiel escudero de un presidente traidor de sus propias promesas. Jamás se imaginó, el premier, el trabajo descomunal de cuidar la tremenda espalda del mandatario que, a pesar de su excesiva elocuencia para algunas cosas, no explica a qué acuerdos llegó en las dos reuniones que tuvo en Palacio con el inversor, empresario y lobbista Fortunato Canaán, quien debe estar bebiendo ahora el jugo del dinero en su “departamentito” de República Dominicana.

Digamos que el premier Simon está cumpliendo muy bien el encargo presidencial de decir que somos un país próspero y que la crisis financiera casi, casi no nos hará nada; el encargo de lanzar a cada rato y por todos los canales que el ex premier Del Castillo lo hizo todo muy bien y que sino fuese por la culpa de los malditos petroaudios él estaría ahora en su lugar; el encargo de intentar hacer creer que la política económica que tanto respeta y cuida el presidente García es buenísima y es un mérito del mandatario dejarlo todo tal como está.

La tregua social otorgada tácitamente a Simon parece haberse esfumado; y al premier no se le ocurre mejor idea que amenazar con juicios y cárcel, igualito a Del Castillo. ¿Será que, como dijo alguien por ahí, Yehude es un premier-pavo y no pasará diciembre?

Papá Ro. y Lu.
En tanto, en la CADE se habla de empresas y empresarios, pero la corrupción es el tema y el eco llega hasta el Congreso y en éste Luciana se defiende como hija de León. Se queja una y otra vez porque dice que quieren traerse abajo su carrera política y admite que su prófugo padre le pedía constantemente favores y que con él tenía una cuenta común en el banco.

¿Quién estará tramando cosas para tumbarse a esta política reputada que no sabe si su abogado padre realizaba asesorías legales o ilegales? Luciana se desespera y se defiende, grita y medita, piensa y repiensa y sólo le sale que no sabe nada de los negociados de don Rómulo y deja una gran estela de duda; y, desde algún lugar nada honesto, papá Ro., le da fuerzas. “Sigue, Lu, hija mía”, seguro le dice.

El tiempo, que no perdona, pasa y pasa y el miedo en el gobierno cunde ante la amenaza constante de que Rómulo León pueda aparecer, sigilosa y rápidamente, para alborotar las redacciones y las altas esferas del gobierno, aun cuando el director general de la Policía, Mauro Remicio, dice tenerlo cercado y está a punto de capturarlo.

El miedo cunde en los ministerios, en las oficinas de los asesores y otros lugares “de más alta investidura” por lo que puede chillar don Rómulo y confirmar lo que desde el principio todo el mundo intuye. Hay miedo y por lo tanto movidas por lo bajo para que no salga y se quede ahí, quietito, hasta que el tiempo pase y la gente se olvide un poco de los petroaudios, y quizá, para calmarlo un poco, le aconsejen a don Rómulo lanzar un segundo video desde la clandestinidad.

Por Paco Moreno

De Heduardo

consejerodelobo@hotmail.com @ 02:44

El presidente regional de Puno propone fusilar a corruptos

consejerodelobo@hotmail.com @ 01:57
El presidente regional de Puno propone fusilar a corruptos    
Image

El presidente regional de Puno, Hernán Fuentes planteó una medida de fusilamiento para los que cometan actos de corrupción a nivel del Estado, como en el caso de la irregular concesión de lotes petroleros.

En entrevista con el programa “De primera mano” de CPN Radio, consideró oportuno y adecuado una medida de esta naturaleza, más aún porque consideró que el caso Discover revela la venta irregular de las reservas petrolíferas del país.

En medios de comunicación regional detalló que la propuesta de los fusilamientos, no solamente debe especificarse por causal de traición a la patria, como ya está contemplado en todas las constituciones habidas desde 1822, sino también por “alta corrupción”.

Explicó que la vladiconstitución del 93 legitima la entrega de nuestros recursos naturales (minerales, gas, petróleo, agricultura), inclusive mediante procedimientos mafiosos como el último caso de Discover que claramente significa traición a la patria. “Debe entenderse, que haber cedido la jungla de Tiwinza al Ecuador es tan grave como haber entregado los “cielos abiertos” a LAN Chile”, agregó.

“Se trata de dar un escarmiento histórico a esos malos militares, civiles, ministros, empresarios, etc. Porque alta corrupción es también una forma de traicionar a la patria y cuando se traiciona al pueblo, incumpliendo compromisos electorales o se permite la expansión de la desnutrición infantil. Esta propuesta no tiene nada de exagerada, sino que es crudamente coherente. Ese escarmiento histórico la proponemos para los delincuentes de saco y corbata que gobiernan y no entre los pobres que cumplen condenas injustas por robar un par de gallinas”. Finalizó.

En otro momento, la autoridad regional reafirmó que su planteamiento de convertir a Puno en un estado federativo está en marcha y en discusión en las provincias y distritos de la región. Señaló que esta propuesta es una alternativa al sistema republicano que lleva 187 años de vigencia, -del que dijo- no ha podido eliminar el analfabetismo y reducir los altos índices pobreza.

Fuente: http://www.cpnradio.pe/html/2008/10/28/1/670.htm

 

26/10/2008 GMT 1

Pánico global

consejerodelobo@hotmail.com @ 03:04
Por César Lévano
No cabe exageración. Lo que ocurre en las finanzas y la producción mundial no tiene precedentes y amenaza a todo el planeta.

La hecatombe puede conducir a una revolución, o a muchas revoluciones. O a una contrarrevolución.

Nicolás Sarkozy, presidente de Francia y hombre de derecha, declaró ayer que si la próxima conferencia en la cumbre del Grupo de los 20 fracasa en su intento común de refundar el sistema capitalista, habrá una revolución mundial.

La revolución, según el vaticinio de Sarkozy, desbordaría el lema del Manifiesto Comunista de Karl Marx: “Proletarios de todos los países, ¡uníos!”. Ahora debería rezar, digo yo: “Proletarios, campesinos, desempleados y pequeñoburgueses de todos los países, ¡uníos!”.

“No tenemos derecho a naufragar”, advirtió el Presidente galo, “porque el fracaso significará que el mundo que saldrá de la crisis será peor que el de antes y correremos el riesgo de afrontar en todas partes la revuelta de las clases populares y de las clases medias, que rechazarán una globalización que no vivirán como una promesa, sino como una amenaza, no como fuente de esperanza sino como causa de injusticia”.

Eric Hobsbawm, el gran historiador marxista que a los 91 años sigue trabajando y arrojando luz sobre el destino humano, expresa que el capitalismo mundial sufre un colapso semejante al que sufrió el comunismo con el derrumbe de la Unión Soviética.

Ayer, todas las bolsas de valores del mundo, se vinieron abajo. La de Lima tuvo que cerrar poco después de su apertura.

Este bajonazo extremo acaeció exactamente cuando se cumplían 79 años del jueves negro de la Bolsa de Nueva York, el 24 de octubre de 1929, que trajo ruina y parálisis a todo el orbe capitalista.

En los días en que aquello ocurrió, José Carlos Mariátegui esbozaba un programa para afrontar la prueba. El 16 de noviembre de 1929, dos semanas después del gran crash, aconsejaba él la organización de los trabajadores, la centralización orgánica de sus luchas, y la serenidad necesaria para no caer en la aventura, cediendo a la provocación.

Organización, unidad, estrategia y táctica firmes pero flexibles. Es asombroso, pero eso consta en la carta que Mariátegui dirigió a Moisés Arroyo Posadas en la fecha citada.

Los mineros, recomendaba el Amauta, “no deben caer, por ningún motivo, en la trampa de una provocación. A cualquier reacción desatinada, seguiría una represión violenta. Eso es probablemente lo que desea la Empresa”.

A la Empresa –la Cerro de Pasco Corporation– convenían en ese momento las huelgas, porque la crisis estaba reduciendo sus exportaciones.

Muerto Mariátegui, Eudocio Ravines incumplió el mandato mariateguista. Él creía que había llegado el momento de instaurar los soviets peruanos.

El pueblo debe aprender de la historia para ajustar su puntería.

25/10/2008 GMT 1

SINDICATO ÚNICO DE LA POLICÍA PERUANA -SUPP

consejerodelobo@hotmail.com @ 03:05

SINDICATO ÚNICO DE LA POLICÍA PERUANA -SUPP

PRONUNCIAMIENTO Nº 18

POLICIAS EN ACTIVIDAD CONTRA EL GOBIERNO USURPADOR Y EL CONGRESO DE LA REPUBLICA DESCALIFICADO Y CORRUPTO

El Sindicato Único de la Policía Peruana (SUPP), organización de defensa de los derechos de los policías en actividad y sus familiares en todo el país, saluda y expresa su SOLIDARIDAD CON LAS LUCHAS del Sindicato del Ministerio del Interior, Empleados Civiles de la FF.AA, Pensionistas de la Policía Nacional del Perú y las Fuerzas Armadas, Trabajadores del Sistema de Salud del Ejercito Peruano-SITRASSEP, Trabajadores del INPE, FENDUP, ENAPU, FONAVISTAS, FENTASE, FENTAP, SUTEP, FENUTSSA, CTE/CGTP, FERSALUD, Federación Médica Peruana (FMP), Estudiantes Universitarios como el de San Marcos, José María Arguedas de Andahuaylas (UNAJMA), Frente Nacional de Ganaderos del Perú (FNGP), Trabajadores Mineros, Trabajadores Pescadores del Perú, Comunidades Campesinas, Comunidades Nativas, Campesinos Cocaleros, Regantes, Frentes Regionales, el pueblo subempleado y desocupados y con todos los Pueblos del Perú; asimismo manifestamos nuestra solidaridad con los familiares de los hermanos campesinos ronderos acribillados en Pichis –Río Seco - Ayacucho.

EL SUPP en algún punto del país, en una reunión reservada, entre sus líderes Regionales del Norte, Centro, Sur y Lima, acordó expresar su mas amplio apoyo a las luchas del Pueblo Peruano. Por otro lado se estableció que los principales derechos enarbolados por diferentes sectores no son atendidos por que tenemos un Gobierno APRISTA y Congreso de la República entreguistas e incapaces para dirigir al país hacia su desarrollo, por ello han abandonado nuestra Soberanía Nacional, están rematando nuestros Puertos, Aeropuertos y Tierras a grandes monopolios transnacionales.

El 20 de septiembre el Poder Ejecutivo encabezados por Alan García y Jorge del Castillo, mediante Proyecto de Ley están estableciendo QUE EL PERSONAL MILITAR QUE PASE A LA SITUACIÓN DE RETIRO POR PARTICIPAR EN LA RUPTURA DEL ORDEN CONSTITUCIONAL NO TENDRÁ DERECHO A PENSIÓN, COMPENSACIÓN, INDEMNIZACIÓN NI BENEFICIO ALGUNO. Por ello convocamos al pueblo peruano a defender y dar cumplimiento al Articulo 46° de la Constitución Política del Perú en la mima dice “NADIE DEBE OBEDIENCIA A UN GOBIERNO USURPADOR, NI A QUIENES ASUMEN FUNCIONES PUBLICAS EN VIOLACION DE LA CONSTITUCION Y DE LAS LEYES. LA POBLACION CIVIL TIENE EL DERECHO DE INSURGENCIA EN DEFENSA DEL ORDEN CONSTITUCIONAL…”

Los Ciudadanos Trabajadores Uniformados cansados de Reclamos, Gestiones, Marchas, Plantones y Promesas Demagógicas, proponemos a todos los sectores democráticos del Pueblo Peruano (UNIFORMADOS Y CIVILES), preparar el cumplimiento del Art. 46° de la Constitución Política del Estado. De nuestra parte estamos esperando el momento en la que la historia cambiara a favor del pueblo y por eso decimos al Gobierno que con esta medida no impedirán nuestro proceso organizativo ni podrán silenciar nuestra voz..

SUPP PONE EN ALERTA ROJA A TODOS SUS INTEGRANTES A NIVEL NACIONAL E INSTA APOYAR A NUESTROS HERMANOS PERUANOS HASTA TENER UN PERU NUEVO, DONDE HABRA UNA AUTENTICA DEMOCRACIA, NUESTRO DEBER COMO PARTE DE LA POBLACION ES “NO REPRIMIR A NUESTRO PUEBLO, PORQUE SOMOS PARTE DE ELLO”. YA TENEMOS EL EJEMPLO DEL GENERAL PNP JORDAN.

A partir de la fecha el GOBIERNO APRISTA ES EL UNICO RESPONSABLE de cualquier hecho que ocurra en nuestro país.

.Nuestras Reivindicaciones Inmediatas que espera solución, son:

1.- SOLUCION INMEDIATA a la quebrada Caja de Pensiones Militar – Policial.
2.-cumplimiento del D.S. 213-90-EF DEL 19-07-1990 . Ley de Remuneraciones.
3.- Debate y Aprobación del Proyecto de Ley Nº 2147/2007-CR. Que permitirá la legalidad de nuestro Sindicato como en otros países del mundo.
4.- Debate y Aprobación del Proyecto de Ley Nº 2047/ 207/2007-CR, Así el FOVIPOL será voluntario con devolución de los aportes. 5.- Solución de las urgentes demandas de los pensionistas (retirados), discapacitados y Viudas de la PNP y FF.AA.

6.- Por el pago directo a cada efectivo por el concepto de comida (rancho).
7.- Pago por Concepto de Vacaciones, Confección y entregas urgente de Prendas Policiales.
8.- Por una atención de salud, con infraestructura, personal y medicamentos. Evitando su PRIVATIZACION.

9.-Por una Autentica Reforma y Modernización de la PNP.
10.- Renuncia de Incompetente Ministro del Interior, responsable de la inseguridad ciudadana y responsable de muertos civiles y policías.

¡VIVA LA POLICIA DEMOCRATICA! ¡POLICIAS Y FF.AA UNIDOS JAMAS SERAN VENCIDOS!
¡VIVA LA UNIDAD DEL PUEBLO UNIFORMADO Y LA POBLACION CIVIL!
¡ABAJO EL ALZA DEL COSTO DE VIDA! ¡MOQUEGUANOS Y NATIVOS, EJEMPLOS DE LUCHA!

“EL PUEBLO ENSEÑA, SOLO EN LAS CALLES SE HACEN RESPETAR NUESTROS DERECHOS Y SE CONQUISTAN OTROS NUEVOS”.
Perú, Octubre del 2008

Richard G. ORTEGA QUISPE “RUMIMAKI”
SOT3.PNP. ®
Secretario General del SUPP

Wilson VILCARROMERO PERALTA
SO1.PNP. ® Secretario Regional del SUPP-Lima

“TUKUYRIKOQ”
SOT2.PNP.
Secretario Nacional del Comité de Lucha del SUPP

“EMILIANO”
Sub Comandante.
Secretario del SUPP Región Norte

” PURIQ”
SOT1.PNP
Secretario del SUPP – Región Sur

“ATOQ” Cap.PNP. Secretario del SUPP – Región Centro
Email: policianuevo@gmail.com

http://bloguay.com/rumimaki/

Cèlular:99638658

[policiademocratico@gmail.com]

24/10/2008 GMT 1

Sergio Esenin II

consejerodelobo@hotmail.com @ 03:43

esenin-4.jpgEl imaginismo

En 1918, con el regreso de Esenin a Moscú, se inicia para él un nuevo periodo. En principio toma contacto con los poetas del Proletkult e incluso vive durante algún tiempo en casa de éstos. Escribe conjuntamente con Guerasimov, Klichkobui y Pavlovich el escenario de La llamada de la aurora; posteriormente organiza la Cooperativa moscovita de escritores. El poeta se multiplica a través de una intensa actividad. Su poesía vira hacia los temas sociales y épicos, reflejando una lírica más directa basada en las profundas crisis de su vida.

Ya por esta época su nombre ha sido reconocido, la juventud se interesa por su obra. La popularidad se acentúa durante estos tiempos de revolución, en los cuales en las ciudades la poesía oral o escrita es el género más apetecido hasta para los tranquilos burgueses, desplazando a la prosa en plazas y cafés como lo describe Ilya Ehrenburg en sus Memorias.

En 1919 entra a formar parte del grupo de los imaginistas. Desde el punto de vista organizativo este grupo fue uno más entre los muchos de carácter decadente que subsistían como residuos del pasado. Al igual que los nichevok, bio-cósmicos y evfuisti, los imaginistas editaban ellos mismos sus libros, organizaban recitales, utilizando a granel la autopropaganda y el escándalo. Para recolectar fondos abrieron una pequeña librería en la calle Nikitski y más tarde el conocido café El establo de Pegaso en la calle Tverski. También solían visitar el café de los miembros de la Unión Rusa de Poetas, el de los futuristas y el de los poetas del grupo Los forjadores. Esenin era uno de los contertulios habituales de El establo de Pegaso. En estrecha unión con los imaginistas hizo varias giras por Jarkov, Rostov y otras ciudades. En lo que concierne a la identidad de criterios teóricos y artísticos con los imaginistas, Esenin estuvo desde el comienzo en clara divergencia con ellos. Sólo aceptaba la noción de imaginismo asimilándola al convencimiento de que, en lo profundo de todo arte, la noción de imagen es fundamental. De este principio concluía que tanto más rica, más plástica dicha imagen, tantas más posibilidades presentará para ser trabajada. Uno de los teóricos del imaginismo, V. Scherchenievich, argumentó en su folleto 2 X 2 = 5 que la imagen tiene valor propio, independientemente del contenido de la composición. Los imaginistas argumentaban, asimismo, que un poema debe poder leerse al derecho y al revés, de arriba a abajo y viceversa, del mismo modo que las monjes pasan las cuentas del rosario. Ateniéndose a este principio se escribieron muchos poemas francamente extravagantes o recargados del más burdo naturalismo. Todo esto era por completo ajeno al carácter poético de Esenin. Comienza a alejarse lentamente del movimiento y refrenda su actitud publicando un manifiesto sobre la disolución de la orden imaginista. Y escribe en el artículo Arte y vivencia dirigido a sus compañeros de grupo: Mis camaradas imaginan que el arte sólo existe como arte, sin ninguna ligazón con la vida y sus maneras... A mis camaradas tan sólo les atrae la plasticidad del lenguaje, pareciéndoles que la palabra y la imagen lo es todo. Sabrán pues perdonarme si les digo que semejante arte no es más que una tontería. Finalmente abandona el grupo literario y declara que lo importante no es la imagen, sino el sentimiento poético del mundo.

Esenin termina su manifiesto diciendo: Mis camaradas carecen de cualquier sentimiento patriótico, en el más amplio sentido de la palabra y de ahí su inconexión. Y por eso aman a tal grado esa disonancia que han sabido absorber a la manera de un sofocante vaho de bufonadas gracias a la bufonada misma... Pero la vida exige lo que le pertenece y siendo el arte una de sus armas, todo lo que la niega se elimina a sí mismo como ocurre con la confusión. Esenin, pues, no sólo sentía profundamente la interrelación entre arte y vida sino que incluso consideraba el arte como un arma para vivir.

No exageramos al afirmar que hoy día apenas sí recordamos los nombres de unos pocos imaginistas cuya obra no dejó huella alguna en la literatura soviética, e incluso recordamos la palabra imaginismo sólo por haber estado vincula al quehacer literario de nuestro poeta.

El hecho de que en los años inmediatamente posteriores a la revolución Esenin se marginara del procesó que estaba viviendo, no cayó en el vacío. Su relación con los imaginistas dejó su huella en las creaciones de 1919-1920. Los módulos de esa relación pueden concretarse en dos puntos: primero, su afición por las imágenes y metáforas extravagantes y, segundo, la profusión de motivos que utilizó como protesta contra el ambiente urbano. En Novenario, la ciudad arremete contra la choza campesina. En ciertos poemas como En el potro de las torturas, Esenin describe su horror frente a la destrucción y el hambre que azotan el país, condoliéndose de las víctimas con expresiones que llegan a desfigurar el sentido de la composición: Zarpas azuladas, fétida ventisca, jardín de masacradas calaveras, frenético resplandor de cadáveres:

Ciudad, ciudad, tras una lucha salvaje
nos has bautizado como carroña y deshecho.

Las contradicciones entre el campo y la ciudad no afectaron solamente a Esenin pues muchos otros poetas se ocuparon del tema. Hasta los mismos poetas del Proletkult escribieron poemas a este propósito, entre ellos Alexandovski, Guerasimov y Kirilov.

Debía pasar mucho tiempo antes que en el panorama de la literatura soviética apareciese un talento capaz de poetizar la vida del campesina. Esa figura fue la del poeta campesino Mijail Isakovski, oriundo de Smolensk y cuyas canciones aún canta el pueblo.

Volviendo al período imaginista de Esenin es preciso hablar del poema Pugachov, biografía del héroe rebelde cosaco del siglo XVIII, porque ilustra las diferencias que lo separaban de dicho grupo. El poema describe la rebelión espontánea de los campesinos y señala, justamente, como forma de lucha, el primer estadio de la lucha popular, la primera muestra de conciencia histórica. El tratamiento que Esenin le dio al tema constituye, asimismo, un paso adelante respecto de piezas anteriores como Inonia, El tamborilero celestial, El compañero, sin dejar de mencionar algunos poemas cortos como Transfiguración y Viejo amante, saturados de simbolismo religioso.

Pugachov está dedicado a la rebelión de los siervos contra el zarismo y los terratenientes. En un fragmento suprimido por el poeta del texto definitivo, leemos lo siguiente: campesinos en vuestro gobierno no debéis ser los últimos, sino los primeros El poema se ocupa de la etapa final de la rebelión, cuando las tropas comandadas por Pugachov pierden la batalla al enfrentarse con el ejército zarista (1774). Los emisarios del gobierno consiguen la complicidad de algunos de los compañeros de Pugachov -se trataba de algunos cosacos acomodados como Tvorogov, Chumakov y otros- permitiendo así la derrota.

La pieza no enfoca la totalidad del suceso que, por cierto, hizo temblar el trono de Catalina. Estamos pues ante un poema de corte lírico en cuyo fondo se suceden los acontecimientos históricos, tratados de una manera especialmente subjetiva. Pugachov concita sus guerreros a sacar el cuchillo de la bota y hundirlo en la espalda del señorito, sintiendo, según subraya el poeta, l inexplicable presentimiento de su propio fin. Encontramos seguidamente un monólogo de Pugachov donde habla de su amor por el olor de la hierba y como le duele iluminar la maléfica espesura. Asombrosamente inactivo, Pugachov prefiere escuchar la huida del viento y sus pasos entre la hierba, porque en lo hondo del pecho, corno si fuese una guarida, su alma se agita sofocada. Bueno hasta la ingenuidad, extraordinariamente sensible, impresionable, el héroe no se nos aparece como un dirigente de masas, como el guía de una rebelión contra los terratenientes feudales. He ahí por qué, en el fondo, la incitación a la violencia se convierte de pronto en una protesta contra la violencia.

La elección del tema de Pugachov que, como ya hemos explicado, poetiza la revolución campesina del siglo XVIII, se vincula con el drama personal del propio poeta. Ahí están enmarcados todos sus estados de ánimo: su sensibilidad ante la belleza de una manera de vida, el sentimiento de la pureza y la fugacidad de las cosas, su amor por el hombre. Pero no sería exacto reducir todo el contenido de Pugachov al reflejo de las inquietudes subjetivas del poeta. Es indudable que el poema consigue también -sobre todo en el monólogo de Jopuschi- orquestar todo el ímpetu de la rebelión, poniendo énfasis en el anhelo de libertad que embargaba al pueblo trabajador.

Apología del gamberrismo

En aquel momento su poema dramático Pugachov fue mal acogido por la crítica, que lo interpretó como una exaltación del individualismo anárquico. Esto acentuó su desajuste con la realidad, aumentó su depresión y su afición a la bebida.

Pero Esenin sigue seduciendo a todos con su figura de joven de cabellos rubios y ojos azules, su popularidad es muy grande, tanto en su vertiente de poeta como de camorrista y borracho. Precisamente el escándalo se convierte en otros de los motivos que animan la poesía de Esenin durante estos años. Es necesario dejar muy en claro lo que a estos temas se refiere, por cuando, en cierta medida, han jugado un papel negativo en la reputación del poeta. Las actitudes del gamberro han estado siempre referidas al ambiente campesino y fuertemente enraizadas en el folklore. Gorki señalaba cómo una de las paradojas de la poesía popular de muchos países, la poetización de la figura del gamberro, del golfo, es decir, del individuo dispuesto a realizar toda suerte de calaveradas, lo que puede explicarse teniendo en cuenta el deseo del campesino de destruir el medio que lo asfixia.

Habrá que distinguir, sin embargo, entre la grosería y la rebeldía, propia del campesino, de la mezquindad y el gamberrismo pequeño burgués, que expresa nihilismo y desmoralización. Esenin no veía esta diferencia. Su actitud extravagante no pudo surgió en él tan sólo de los imponderables de la lucha revolucionaria, sino más bien de la bohemia pequeño burguesa, de los círculos literarios que frecuentaba a su llegada a la capital.

Gamberro, Confesión de una gamberro, Poemas de un golfo, títulos como estos ostentan algunos de los poemas de Esenin. Se dibuja a sí mismo despeinado, con la cabeza como una lampara de keroseno sobre el pecho e incluso admite gustarle cuando en él bullen las blasfemias. Se llama a sí mismo bandido, fresco, gamberro, y asegura que por naturaleza es un cuatrero de las estepas. Y dicen aún: Si yo no hubiese sido poeta, es muy probable que fuese un pícaro.

Pese a la rotundidad de la frase, Esenin puso en ella un sentido absolutamente distinto al que nosotros le atribuimos hoy. En su acepción más simple, el gamberro es para nosotros aquel individuo superficial, deshonesto, irrespetuoso con la sociedad a la cual pertenece, motivadamente agresivo con los demás. Nada de esto encontramos en Esenin. De allí que sus alabanzas al gamberrismo no sean otra cosa que pose. El tema del gamberrismo en Esenin adquiere una nota de ternura hacia aquellos que no son capaces de encontrar su camino, ni siquiera en los momentos históricos más decisivos, y quizá por ello mismo, por el nuevo telón de fondo que se les presenta ante sus ojos. En la medida en que su delicadeza vistió los ropajes de un lenguaje religioso, asimismo sus sentimientos de desesperación, de inquietud, confusión y protesta se expresaron a través de imágenes tan poco sugestivas como las del gamberro y el golfo. Al hablar de su gamberrismo, el poeta expresaba más bien el eco de su propia tragedia, de su propio dolor:

Sí, yo poco me he dispuesto
para una vida en paz y entre sonrisas.
Y cuanto más corto ha sido mi camino
tanto mayores mis caídas.

Esta es una nota de humanidad que no denigra del hombre sino que, por el contrario, sabe extender una mano cálida en la que los otros encontrarán siempre comprensión compañía.

Con Isadora Duncan

En 1921 conoció en casa de un amigo, el pintor G. Iakulov a la célebre bailarina Isadora Duncan, Esenin se casó con ella el 10 de mayo del año siguiente y salieron juntos para el extranjero. Para su evolución intelectual estos viajes al extranjero entre 1922 y 1923 tuvieron excepcional importancia. Le llevaron por Alemania, Francia, Italia y Bélgica. Posteriormente, desde octubre de 1922 a febrero de 1923, visitó Estados Unidos. Radicalizó en el poeta su patriotismo. Comparando a la Unión Soviética con el occidente burgués, Esenin acierta a comprender con mayor profundidad la médula de las relaciones entre la ciudad y el campo, la significación de una sociedad industrializada y la trascendencia de la construcción del socialismo. También Maiakovski señaló al regreso de Esenin que había vuelto con un claro entusiasmo hacia lo nuevo.

Para Esenin, no obstante, el viaje fue penoso. La prensa imperialista, ávida de sensacionalismo, lanzó toda clase de conjeturas sobre las relaciones entre un poeta ruso y una bailarina americana, sin detenerse a pensar lo que había en ellos de común: temperamento artístico, carácter, nobleza, generosidad.

Isadora Duncan fue una artista y una mujer de ideas, sin interés por el dinero, que ganaba a manos llenas, ni por las comodidades pequeño burguesas, limitándose a tener lo necesario, aunque las costumbres que le imponía su modo de vida y el medio en que se movía, tenían mucho de la anarquía y la bohemia pequeño burguesas. Con razón A. Lunatcharski escribiría poco tiempo después del trágico deceso de la bailarina en 1927: En lo profundo de su concepción del mundo, Isadora sentía odio por las costumbres burguesas. Pensaba que las operaciones mercantiles, el sistema burocrático, las condiciones de trabajo y la vida pequeño burguesa en general, excepción hecha, según sus propias palabras, del mundo campesino, significaban una grosera y torpe negación de la naturaleza. Estaba convencida que el mundo entero había sido desfigurado por el capitalismo.

Una de las piezas preferidas de Isadora Duncan fue su danza de la Internacional, interpretada por ella en la escena del Gran Teatro de Moscú y posteriormente en sus giras por Estados Unidos, motivo por el cual fue privada de su ciudadanía americana. Su protesta contra los estamentos burgueses del mundo occidental, se resolvieron en una posición consecuente cuyo resultado fue su viaje a la Unió Soviética, donde habría de conocer a Esenin.

Ya en el extranjero, Esenin quien desconocía otras idiomas diferentes del ruso, se vio inexorablemente ligado a los viajes y compromisos artísticos de su esposa, hasta el extremo de que los periódicos apenas lo mencionaban como el marido de la célebre bailarina, lo que no podía dejar de herir su orgullo de hombre y de poeta ya ampliamente conocido en su patria. Le acometió, entonces, un sentimiento de mortal soledad, decidiendo regresar a la Unión Soviética tan pronto estuvo cerca de sus fronteras. Sólo el amor que sentía por Isadora, la admiración permanente por su talento y por sus cualidades de artista, pudieron sostenerle en medio de la agobiante soledad en el extranjero. Finalmente se produjo la ruptura no sólo con el género de vida que llevaba al lado de la bailarina, sino con ésta misma. Rompiendo con todo regresó, o más bien, para ser fiel a los hechos, huyó de París volviendo a Moscú en agosto de 1923. Tras él regresaría también Isadora. Jamás el poeta volvería a abandonar la Unión Soviética.

Su contestación al pútrido occidente tuvo un carácter bastante complejo, reflejado en sus cartas desde el extranjero: ¿Qué decirle a Usted -escribe Esenin- sobre este horrible reino de mezquindad, rayana en el idiotismo. Descontado el fox-trot no hay nada aquí que valga la pena. Todos beben y se atragantan y de nuevo fox-trot. Aún no encontré un hombre de verdad y no tengo idea de dónde se lo podrá encontrar. En los dominios del Señor Dólar el arte verdadero no cuenta, el producto más acabado es el music-hall. Una violenta crítica contra el sistema de vida americano está contenida en su ensayo La urbe de hierro donde el poeta consigna estas palabras: Cada vez me es más entrañable la sociedad socialista. Es cierto que no me identifico con los comunistas y que como el romántico de mis poemas apenas los siento próximos de corazón, pero espero algún día identificarme con las tareas que se proponen.

Regreso a la URSS

Durante la ausencia del poeta habían cambiado muchas cosas en la Unión Soviética. Cuando Esenin partió, el país de los soviets comenzaba a reponerse de las heridas de la guerra civil; a su regreso habían comenzado a sentarse las bases de la nueva política económica. En el campo se había procedido a reemplazar el sistema de contingentación por el impuesto en especie. La agricultura tomaba nuevos impulsos y en las ciudades se reanudaba la producción industrial.

En el campo de la literatura se vivía asimismo una profunda agitación, surgían tendencias y grupos por doquier. Esenin rompe definitivamente con los imaginistas y con los escritores campesinos. Sus preferencias, en este momento, se inclinan hacia los escritores agrupados en torno a la revista El erial rojo, especie de compañeros de viaje, en su mayoría al margen del Partido Comunista pero, en el fondo, compenetrados con las tareas del poder soviético. A través de la correspondencia de Esenin con Benislavski, resulta claro que aquel no quiso tomar parte en la lucha de grupos que se estaba librando. Es de todo punto de vista significativo el que uno de sus mejores poemas de la época, el titulado Canción sobre una gran gesta, haya sido entregado por el poeta a la revista proletaria Octubre. Por este mismo tiempo Esenin traba amistad con los escritores V. Ivanov, L. Leonov, Y.Levidznski, con las escritoras S. Vinograd, G. Ustinov y otras y con los periodistas P. Chagin, A. Verzin y otros, colaboradores del diario Pravda.

En las búsquedas de Esenin en torno a la poetización de los temas que le eran contemporáneos, ocupa un puesto especial el poema dramático. Una de sus primeras experimentaciones en este terreno es la pieza En el país de los canallas o Nomaj. El poeta no la consideró terminada y en vida sólo publicó un fragmento de ella que corresponde al monólogo del obrero Nikadr Rasvietov. Dentro de la obra general de Esenin la pieza tiene fundamentalmente el mérito de esclarecer los puntos de vista ideológicos del poeta.

A diferencia de Pugachov, El país de los canallas no es una obra lírica sino más bien de carácter publicístico, a través de la cual Esenin exploró nuevas posibilidades como narrador épico. El tema fundamental se lo proporcionó su periplo por el extranjero. Se trata, en el fondo, del enfrentamiento de dos sistemas y, más aún, del enfrentamiento entre la Unión Soviética y Estados Unidos.

En los razonamientos de los personajes se percibe el eco de las discusiones políticas que tuvieron lugar en el transcurso del Congreso del Partido Comunista. En medio de los personajes se destacan, por ejemplo, un desviacionista de derecha Chestikov, trotskista.

La figura de Nomaj, cabecilla de una banda, es bastante complejo. Romántico a todas luces, aparece de una parte como el folklórico gamberro tradicional: Quiero hacer una fiesta para los pobres, afirma aludiendo a su deseo de repartir entre ellos el botín robado. De otra parte Nomaj se siente atraído por la filosofía anarquista, pues está contra los rojos y los blancos, contra el gobierno: A mí me revientan estos y los otros. He perdido el equilibrio. Tampoco se encuentra contento con la nueva política económica, lo que significaba entonces colocarse al margen de las tareas de la revolución, que caracterizó una tendencia muy acusada, por aquellos años, en la obra de algunos poetas. No menos visible resulta cierto aire de aventurerismo e imaginismo en la figura de Nomaj, quien en una de sus últimas acciones aparece ataviado con un abrigo de moda y sombrero de copa. La complejidad de este personaje complica a su vez la significación que pudo tener para el autor mismo, destacándose en primer plano la impresión de un subjetivismo a cuya negatividad se añade un romanticismo de dudosa especie.

Como contrapartida, la figura del obrero bolchevique Nikadr Rasvietov aparece magníficamente bien delineada. Tanto el bolchevique Rasvietov como el trostkista Chestikov, han estado en la emigración, como obreros en Estados Unidos. Luego el Partido Comunista le destina a un rincón perdido de los Urales, como comisario de minas. Rasvietov no protesta, no se lamenta ni inventa teorías para probarse a sí mismo que el pueblo ruso es un pueblo de holgazanes, indiferentes y otras cosas por el estilo. Le dice a un compañero: No, mi querido amigo. Me doy cuenta que Usted no entiende las masas. ¿A quién se le oculta que en la Rusia de antes todos eran atacados bien por el cólera, bien por la viruela?... Para unos, dorados placeres, para otros, las más lóbregas tinieblas. Con una fe profunda en el porvenir el obrero bolchevique exclama:

Falta aquí sólo un remedio:
construir una red de vías férreas
      y carreteras.
La piedra entronizar y no la madera.
Y el hormigón y la teja y la hojalata.
La ciudad se levanta con las manos,
como una promesa: honor y gloria.
¡Esperad!

Aún señalando la poetización de la espontaneidad, evidente en la pieza, es innegable que Esenin se propuso reflejar de la mejor manera el conflicto ideológico entre el capitalismo y el socialismo.

Cada vez con mayor intensidad Esenin se interesa por los temas de su época, como lo prueban sus poemas de 1924 Rusia soviética y Regreso a la patria, y Ana Sneguin de 1925. Al igual que sus coetáneos Maiakovski, Tijonov, Poletaiev, Yarov y Bezimienski, se vuelve hacia la figura de Lenin. Es también una época de intensos viajes por el interior del país.

Hay un énfasis distintivo en cada poeta como bien lo hizo notar Bielinski. Y en Esenin, circulando como una savia secreta que irriga toda su poesía, el énfasis no es otro que su amor por la patria, razón de amor de su vida y su poesía. Esta constante adquiere las más acusadas variantes como podemos ver en estos versos, en donde late una dolorosa nota de patriotismo:

Y entonces,
cuando sobre el planeta
haya cesado la discordia entre los hombres,
y la mentira y la amargura,
celebraré con toda mi voz
esta sexta parte del mundo
cuyo nombre es tan breve: Rusia.

El patriotismo en Esenin no nacía de un impulso instintivo sino de una actitud plenamente consciente. I. Rosanov, en sus memorias, recuerda que el poeta le dijo en 1921: Dése cuenta... en mi poesía prácticamente no hay motivos amorosos. 'Cuentos de amapolas' no cuenta; excluí la mayor parte de ellos de la segunda edición de 'Arcoiris'. Toda mi lírica gira en torno de un solo amor, mi amor por la patria. El patriotismo es fundamental en mi obra.

Es cierto que los motivos amorosos sólo aparecen de una manera definida en la poesía eseniana de los últimos tres años. Sin embargo, el querido rincón natal, el amor por el terruño, por la patria despuntan en ella. ¿Acaso su imagen puede disociarse del esplendor del mediodía en el Sur o de la belleza de la mujer? Todo el ciclo de los Motivos persas (1924-1925) está impregnado de una delicada ternura por la mujer, por el broncíneo color del otoño y por las nieblas eternas del lejano norte:

Acaso porque vengo del norte, acaso
es allí la luna cien veces más grande.
El Schiraz es bello, aunque no alcance
a ser del Riazan el más señero espacio.
Será acaso porque vengo del norte, será acaso.

He aquí una expresión múltiple y profunda de su amor por la patria y la cual es suficiente para distinguirlo de los motivos que inspiraban la poesía decadentista.

También los motivos patrióticos debían sufrir en su poesía una transformación con el correr de los años, y si bien es cierto que en algunas de sus poesías tempranas domina la nota sentimental, lastimera, por la Rusia que se fue, hacia 1925 el poeta escribe:

Ha cambiado mi espíritu primero...
En el marchito resplandor de la luna
como de piedra, como de acero
siento de mi terruño la bravura.

Este cambio refleja, no obstante, el pesar de romper con las ilusiones de antaño en torno a un paraíso para el mujik.

Mientras tanto, la vida misma del poeta se fue tornando hondamente dramática, hasta el punto de verlo aproximarse de nuevo a los medios decadentistas. Esta faceta de su vida se opone abiertamente a todo lo claro, humano y bello que sostiene su universo lírico, como también a sus sentimientos revolucionarios. Su poesía testimonia entonces, con la honradez que le caracterizó siempre, ese momento particular de su aventura vital. El poeta escribe en La Rusia que se va:

¡No soy de ahora!
Qué debo pues ocultar?
Quedé con un pie en el pasado
intentando a mi pueblo alcanzar,
y por tierra en mi empeño he rodado.

Fue este drama íntimo el que inspiró al poeta sus notas de rebelión y desesperación, drama que, por otra parte, vivieron muchos para quienes resultó difícil comprender la nueva coyuntura social, definida por una lucha sin cuartel entre lo viejo y lo nuevo.

No en vano escribiría Gorki en los ensayos que componen su libro Por el país de los soviets que Sergio Esenin es inseparable de nuestra realidad; él representa el clamor y el gemido de cientos, de miles, él representa viva y dramáticamente la inconciliable ruptura entre lo viejo y lo nuevo.

Entre la revolución y la bohemia

A su regreso del extranjero encontramos toda una serie de extraordinarios poemas escritos bajo el impacto del momento histórico que está viviendo el país soviético. A ese ciclo pertenecen poemas como Rusia soviética, Balada de los veintiséis, Poema sobre los treintaiseis, fragmento del poema De paseo por el campo, Ana Snegin. En un poema expresa su deseo de remangarse los pantalones y correr tras el komsomol. Y en De vuelta a la patria exclama:

Yo veo
que más triste, más desolados parecen mi madre y mi abuelo
más alegre, y sonriente el rostro de mi hermana.
Para mí, sin duda
Lenin no es un icono
pues yo conozco el mundo.
Pero amo mi hogar.
Y mi hermana comienza
abriendo como una biblia el Capital ventrudo
a hablarme de Marx y de Engels.
Jamás, en ninguna estación
yo he leído, por cierto, esos libros.

Pero por otro lado, la vida bohemia tenía que reflejarse necesariamente en su poesía, adquiriendo tonalidades decadentistas. Llegan los años de la NEP, la época más tenebrosa en la vida y la obra del poeta. En 1924 publica su breviario poético Moscú tabernario, en donde narra su vida de desplazado social y que en su momento se constituyó en símbolo de sus admiradores, y en el que advertimos mucho de una pose ya de antes conocida. El énfasis tabernario de esta poesía, como hemos dicho, se apoya tanto en la osadía como en el pesar. Esenin vuelve a hacer de la fanfarronada infantil una de sus imágenes preferidas: el bajo y flaco héroe de su grupo, o bien, mi nombre suscita espanto, como si se estuviera delante de la más grosera blasfemia. El poeta parece admirarse a sí mismo o, como se acostumbra decir popularmente, posa de guapetón. El escenario de sus fanfarronadas es el café y la taberna, y su auditorio, delincuentes y prostitutas con quienes el protagonista se incendia en alcohol. Reforzando el conjunto aparecen algunas imágenes accesorias poco acostumbradas como la guitarra, las canciones gitanas y el vino que corre a raudales. A menudo el énfasis escandaloso del poeta se transforma en lástima por sí mismo: El azul de tus ojos se empaña en la taberna o ¿Qué sucede? Qué ha quedado de mí?, etc.

Al respecto entre 1926 a 1927 hubo encendidas polémicas en la URSS sobre el espíritu de disolución que embargaba a ciertos sectores juveniles, publicándose varios trabajos importantes al respecto. Destacados escritores criticaron duramente la poesía bohemia de Esenin. No puede afirmarse, sin embargo, que Gorki, Lunacharski o Maiakovski, hayan personalizado en Esenin y sus admiradores los símbolos de un fenómeno colectivo. Maiakovski dijo: Establecer una relación entre el espíritu de decadencia y Esenin carece de sentido. Dicho estado de decadencia es un fenómeno mucho más serio, mucho más complejo y vasto en sus consecuencias que Sergio Esenin. Y en su artículo Cómo escribir poesía, Maiakovski subrayó que al escribir su poema A Sergio Esenin, se había propuesto la tarea de arrancar al poeta de los que han querido aprovechar su muerte.

Desde el punto de vista formal, la poesía bohemia de Esenin propone dos variantes: la primera la integran romances de una calidad muy relativa (por ejemplo, Vida, engaño y deliciosa pena o Ni me amas, ni me extrañas), y la segunda, extravagantemente insertada por el poeta mismo en la tradición de la canción popular. Al mismo tiempo, Esenin escribe ciertos poemas de sutilísima delicadeza artística como Canción, Entreveo un sueño. Sendero oscuro, Pena, estrella mía, no te extingas y Ay de los trineos, Ay de los corceles.

El punto culminante de la tragedia personal de Esenin está expresado en su poema Extraño visitante. El oscuro visitante resume en sí todo lo oscuro que había en el espíritu del poeta. Embargado hasta las heces por la repugnancia y la cólera, el poeta lanza su bastón a la cara del visitante, pero sólo consigue romper su propio rostro, reflejado en el espejo.

Durante su último año de vida, 1924-1925, Esenin escribe lo mejor de su obra lírica y épica: Ana Sneguin, Los motivos persas y otros. En su conocido Esta luna imposible (1925), el poeta escribe:

Ya no sé cual ha de ser mi destino...
Inútil soy para la vida que empieza,
pero quisiera ver trocarse en granito
esta Rusia miserable y hambrienta.

Según el testimonio de Lievidinski, en 1924 Esenin decide por segunda vez ingresar en el Partido Comunista, recomendado por el veterano Flerovski. Su tentativa se remontaba a la época de su trabajo junto a los escritores proletarios para volverme útil, como entonces se lo manifestara al periodista Ustinov, colaborador de Pravda.

Por esta época Lunacharski, comisario del pueblo de cultura, se interesa por el poeta. En Bakú, Esenin lee sus poemas a Kirov y Frunze. El diario Pravda se ocupa asimismo de su obra, despertándose un interés multitudinario por su talento, interés que se traduce, en 1925, en la edición oficial de sus poemas que alegró mucho al poeta.

Esenin pensó que era necesario estar más cerca del Partido Comunista, pero su propio estado de ánimo iba de mal en peor, rodeado como estaba, en todos los sentidos, por sus amigos de farra. En medio de éstos aparecieron antiguos amigos (Kliuev, Ganin) y otros que querían aprovecharse de su renombre. Semejante situación hizo extremadamente difícil su trabajo. La vida de Esenin se debatía entre dos extremos: de una parte, todo lo que le brindaba la nueva sociedad, de la otra, todo lo que le recordaba la Rusia de antaño.

El fallecimiento de Lenin le impresionó vivamente. Como delegado de Pravda, hizo guardia durante varias horas en la sala de las columnas en donde fueron velados los restos mortales del dirigente de la revolución. El poema escrito por Esenin en su memoria testimonia la difícil comprensión que el poeta tuvo de la tarea llevada a cabo por el dirigente comunista. El legado revolucionario leninista encontró eco en la obra de los más destacados intelectuales soviéticos: Yo me acicalo en nombre de Lenin, escribe Maiakovski en su poema Vladimir Ilich Lenin.

Esenin escribiría dos poemas alusivos al tema, el primero, inacabado, en 1924 lleva como titulo Desocupado y el segundo al año siguiente, intitulado El capitán de la tierra. El poeta evoca los avatares de la guerra civil:

¡Rusia! ¡Querido rincón natal!
Cuanto ha que no se escucha en el bosque
el trinar de los pájaros, ni los perros
                    ladrar.

El poeta veía en Lenin un salvador de Rusia:

Con su verbo de fuego
nos condujo a la fuente de lo nuevo.
Nos decía Para acabar con los tormentos
poned vuestra confianza en los obreros.
No os queda otra salvación
que vuestro poder y vuestros soviets
.

En su poema El capitán de la tierra escribe: Me siento feliz de que en los momentos más lóbregos, con él respiré y viví.

Quizá el poeta no comprendió la figura de Lenin en toda su dimensión pues escribe: Para mí fue a modo de una esfinge, pensando que quizá sea a otro poeta a quien corresponda entonar una nueva canción en honor de los que han luchado con nuevas palabras. Y es posible comprobar, no cabe duda, ciertos momentos fallidos en el tratamiento de la figura de Lenin, pero de cualquier modo no se puede dejar de lado la sinceridad con la que el poeta encara la tarea.

Las piezas épicas de Esenin pueden servir como ejemplo para demostrar que las tareas impulsadas por la vida misma como fuentes de un arte socialista, debían adoptar nuevas formas, impulsando a su vez a los escritores y poetas en la búsqueda de un lenguaje acorde con la época. Esenin, que durante toda su vida de creador fue un buscador infatigable de dichos medios innovadores, se orienta no obstante hacia las formas épicas, pese a haber escrito con anterioridad que no era partidario de aquella poesía a la que son tan adictos los amantes de las bellas artes.

Un ejemplo admirable de la incursión de Esenin en el campo de la épica lo constituye su Canción de la gran gesta, escrito en 1925 y en donde empleó generosamente los motivos folklóricos. La canción está dirigida a expresar la hondura de la lucha popular en búsqueda de su destino; escrito en un ritmo de copla popular, el poema toma la figura del zar Pedro I, no desde el punto de vista de su significación histórica, sino más bien con la mirada de Kondr Bulavin, el dirigente de la revuelta contra el zar, es decir, como opresor del pueblo. Y si en Pugachov el llamamiento a la violencia termina en arrepentimiento, en la Canción de la gran gesta se escucha otro acento: Colgaremos a los nobles por los hombros -dice el pueblo- ¡y los colgaremos de sus propios faroles! Y más adelante en forma de copla popular lírico-humorística añade:

Oficialita,
sí, palomita,
se ajustaron cuentas
ayer en Guvcheka.
Se coreó 'Yablochko'
Un joven marino:
Aún falta por ver,
¡de encima os sacaremos!

En la segunda arte de la Canción, Esenin traza un fresco de la Revolución de Octubre y de la guerra civil. Interpretando la ira popular, el poeta habla del campamento de los blancos donde se revuelcan como el ganado, empapados en vodka y blasfemando, donde beben por el zar, por la santa Rusia, entre caricias de nobles rameras, olvidando el dolor. La imagen de los rojos, por el contrario, está trazada con profunda simpatía:

Los que no duermen de noche,
en sus chaquetas de cuero embutidos,
por los pobres viviendo
y sintiéndose contentos.
Los que no quieren entregar,
la ciudad de Pedro.

La obra de madurez de Esenin, tanto por su cualidad artística como por su significación histórica es, sin duda, Ana Sneguin. En esta pieza está claramente reflejada la lucha de clases revolucionaria en el campo que siguió a la Revolución de Octubre para liquidar la propiedad latifundista. La acción se desarrolla en el Riazan natal del poeta, en la aldea rica de Radovo, donde cada quien tiene su patio cubierto, y granero y jardín y, en las fiestas, carne y kvas a la mesa. Kriuschi, la otra aldea, es pobrísima, En ella sólo es posible labrar a todo correr un pedazo de tierra ayudado por dos derrengados jamelgos. Todos las personajes del poema están espléndidamente bien articulados en el plano social tanto como en el sicológico, ya se trate del cochero de Radovo, del molinero, del terrateniente o de la amiga del poeta, Ana, y muy especialmente caracterizados dos personajes de Kriuschi, los hermanos Pron, y Labuti Ogloblini. Los kriuschianos asedian con preguntas al desocupado poeta. En el portal de Pron se alza un vocerío de mujiks. ¿Entregarán a los campesinos la tierra sin rescate alguno? ¿En qué parará la guerra? Y Lenin, quién es? Y no es fácil comprender la respuesta que el poeta da a los campesinos cuando estos preguntan por Lenin. A través del personaje, el poeta contesta: él es Ustedes.

Artística y verazmente dibuja Esenin la imagen de los primeros campesinos forjadores del poder soviético. Pron es un rebelde. Al referirse a él la rica molinera de Radovo dice: zoquete, camorrista, patán. Al declararse la guerra de 1914, metido entre la multitud que gritaba, Pron mató a un sargento. Ahora, después de octubre, Pron se muestra diferente: firme y atento, arde en deseos de comenzar la reconstrucción de la vida campesina e incluso crear en Kriuschi una comuna. Con el aliento entrecortado por la alegría le dice al poeta:

Sin rescate alguno a partir del verano
tomaremos los campos y los bosques.
En Rusia de hoy mandan los soviets
con Lenin como primer comisario.

Pron, el primero, irá donde Sneguin, el terrateniente de Radovo, con la solicitud de que se entreguen las tierras a los campesinos, y cuando un regimiento de guardias blancos haga una de sus incursiones en Kriuschi, será también Pron el primer sacrificado.

En el trasfondo de estos acontecimientos revolucionarios se, despliega también un tema lírico: el encuentro del poeta-narrador con la hija del terrateniente, el amor que surge entre ambos y la irreversible separación. Pero Ana cambia, provocando la desilusión del poeta.

Los últimos momentos

En Moscú, en el verano de 1925, Esenin trata otra vez de reorganizar su vida, de crear una familia. Se casa con la nieta de León Tolstoi, Sofía, pero este matrimonio apenas duró unos meses. Los amigos del poeta se empeñan en seguirlo por doquier, acechándalo en la calle y provocando incluso incidentes que terminan can la intervención de la policía.

Una tarde antes de la Navidad de 1925 Esenin se aloja sombrío en el Hotel Angleterre de Leningrado. Durante tres días yace en su cuarto, sumido en estado de ebriedad. En un acceso de locura termina por ahorcarse a los 30 años en su habitación. Como testamento dejó escrito con su propia sangre un poema que termina diciendo:

Hasta pronto, amigo mío, sin gestos ni palabras,
no te entristezcas ni frunzas el ceño.
En esta vida el morir no es nuevo
y el vivir, por supuesto, no lo es.

Sergio Esenin, junto con Blok y Maiakovski, es el más importante de los poetas ruso-soviéticos, siendo los tres considerados como lo señala Sophie Laffitte: figuras mitológicas contra el fondo apocalíptico de la Revolución.

La víspera había entregado a uno de sus amigos papeles con el encargo de ser leídos más tarde. Se trataba del poema: Adiós, amigo mío, adiós, desesperada conclusión de su En esta vida morir no es nada nuevo, atendiendo a la repercusión que podía tener. Dicho poema sirvió de base para que Maiakovski escribiera su A Sergio Esenin.

El trágico fin de Esenin -igual que cualquier otro final parecido- fue el resultado de toda una serie de circunstancias: inadaptación, fracasos sentimentales, dipsomanía... En medio de estas se destaca la indefensión del poeta en medio de las dificultades personales que atormentaron su vida. Esenin era dueño de una enorme sensibilidad. El pueblo ha perdido a su resonante guitarrero borrachín escribió Maiakovski.

Sobre él podemos decir, con las palabras de Chejov, que estaba dotado de un talento especial para intuir todos los matices del dolor. Esenin se quitó la vida bajo la presión súbita de un dolor torrencial de la desesperación, del cansancio espiritual.

En sus momentos de depresión Esenin consideraba que su poesía resultaría superflua en una sociedad nueva. Sin embargo, hoy día Esenin está considerado uno de los grandes de la poesía soviética y sus obras se editan en miles de ejemplares. Han dejado una huella profunda en la literatura soviética. Poeta difícil, quizá uno de los más difíciles, fue un talento admirable. Para Gorki era no sólo un hombre común y corriente, sino más aún, alguien a quien la naturaleza había dotado con la sensibilidad de un poeta para que expresara la inagotable tristeza del campo, el amor por todo lo que de entrañable y querido hay sobre la tierra y que, más que cualquier otra cosa, merece el hombre.

Serguéi Esenin, más que un hombre es un órgano que ha creado la naturaleza exclusivamente para la poesía, dijo Gorki cuando lo conoció. Asombra tanto como la riqueza y humanismo de su lenguaje poético, su sinceridad, y el hecho de que en el brevísimo lapso de 10-12 años pudiese crear un mundo con el cual se identifican en mayor o menor medida quienes le admiran.

Ante del nombre de Esenin salta siempre a la mente el tema del poeta nacional ruso, como si se quisiera parafrasear las palabras de Gogol sobre Pushkin, el poeta más amado de Esenin. Todo el paisaje ruso, Rusia misma, se halla reflejada en su poesía: Ah, sucede que ladeas el sombrero, aflojas las riendas del caballo y lo acercas al pienso: entonces acuérdate de mí. Esto nos recuerda a Nekrasov: No importa, pon pies en polvorosa, etc.

Esenin es, pues, un poeta popular. Lo es no sólo por su léxico, por su raigambre folkórica; lo es también por la esencia misma de toda su temática.

El motivo de su poesía es la vida en toda su dimensión, el rincón natal, el abedul, que el poeta se complace en grabar con su cuchillo, las canciones del los jóvenes comunistas, e incluso la agitación de la taberna. La industrialización del país, el Cáucaso y Riazan, el morduino y el gruzino, la estepa y la mujer. Y como héroe central, el poeta mismo. Todo lo que hay en el hombre, todo lo que puede sensibilizarlo: ¿La campanilla, su eco lejano? Todo se aposenta dulcemente en el pecho. Él nombró todo lo que aún carecía de nombre, lo que permanece dormido en el espíritu del hombre y que hace falta nombrar.

El secreto de su lirismo está en la forma en que su poesía abarca todo, en una época especialmente dura, cuando tanta sangre se ha vertido: Pienso -escribe en Ana Sneguin- ¡qué hermosa es la tierra sobre la que el hombre vive y cuántos mutilados y monstruos al llegar la guerra!

He aquí pues el por qué de la universalidad de Esenin. Él es junto a Maiakovski uno de los poetas más importantes de la Rusia del siglo XX. Su poesía sirve para comprender a todos aquellos que sufren, que padecen en medio de los escombros, a todos los que trabajan, a todos en fin los que aman la justicia social y la buena poesía. Por eso está entre los poetas más luminosos del siglo XX. El poeta turco Nazim Hikmet señaló también a Esenin como uno de los más grandes poetas universales. En la propia URSS Alexei Tolstoi escribía después de la muerte de Esenin: Ha muerto un gran poeta... Su poesía es como si nos hubiese entregado el tesoro de su espíritu a manos llenas.

Esenin supo despertar en el corazón los lirios de nuevas primaveras y escribió sobre sí mismo algunas palabras preñadas de plasticidad:

Vida, ¿acaso has sido un sueño más?
Es como si en el alba de la primavera
                                                            resonara
de mi rosado corcel su galopar.

Biografia completa de Sergio Esenin

consejerodelobo@hotmail.com @ 03:39

esenin-3.gifSergio Esenin
(1895-1925)

Sumario:

— El juglar de la aldea
— Obrero tipógrafo en Moscú
— Primeras publicaciones
— El espíritu de la naturaleza
— Influencia de Pushkin
— Los motivos religiosos
— El embrujo de Octubre
— El imaginismo
— Apología del gamberrismo
— Con Isadora Duncan
— Regreso a la URSS
— Entre la revolución y la bohemia
— Los últimos momentos

El juglar de la aldea

El poeta ruso Sergio Esenin nació el 21 de septiembre de 1895 (3 de octubre del antiguo calendario), en el seno de una familia campesina de la aldea de Konstantinov, distrito de Kuzminski (actualmente distrito Ribnoski, provincia de Riazan), una de las provincias más aisladas de Rusia.

En 1909, una vez finalizada la escuela primaria, sus padres decidieron matricularlo en la escuela religiosa de Spas-Kliepik, situada a unos 30 kilómetros de Konstantinov. Una vez graduado, Esenin se examinó para ingresar en una escuela religiosa de magisterio junto con algunos de sus antiguos compañeros; otros, unos pocos, continuaron con la escuela secundaria; algunos más, siguieron en distintos seminarios. La mayor parte de ellos, sin embargo, se trasladó a la ciudad, convirtiéndose en obreros.

Durante los tres años que duró su asistencia a la escuela de magisterio, cada día, mañana y tarde, esencialmente los días de fiesta y con la asistencia del maestro de turno, los alumnos debían asistir a los oficios religiosos en la iglesia próxima a la escuela. Ningún maestro se preocupaba de su formación, de manera que ésta corría por su cuenta. No sólo no había biblioteca, sino tampoco libros de lectura, excepto los manuales imprescindibles. Solicitaban los libros de lectura en la biblioteca de la escuela primaria, que se encontraba a dos kilómetros de donde estudiaban.

Por la noche, cuando estaba fatigado de estudiar, leía poesías de Pushkin, Lermontov y otros poetas, y después les leía a sus compañeros algunos de sus primeras composiciones poéticas. Fue un poeta dotado y muy precoz. Escuchaba a los poetas populares errantes y repetía sus canciones, a la vez que componía las propias. Se unía a los peregrinos para visitar las catedrales, admirar los iconos, haciendo ya entonces una vida de vagabundo. Cantaba sus poemas a los peregrinos que esperaban el tren agrupados en una pequeña estación. En una ocasión conmovió en tal forma a una de esas almas vagabundas, que lo hizo llorar; un viejo se salió del grupo, y aproximándose al poeta, tembloroso de alegría, desanudó el pañuelo que le servía de monedero y sacó de él cincuenta kopeks, toda su fortuna para el camino, que obligó a Esenin a aceptar.

Era entonces un muchacho apuesto de cabello rubio, crespo, rizado y expresivos ojos azules, tremendamente temperamental y vivo.

Amplios sectores campesinos de aquella depauperada Riazán habían comenzado a ser ganados por las ideas revolucionarias, llegando el eco, incluso, hasta algunos grupos estudiantiles. Aquellos fueron los años en que, como escribiera Lenin el gobierno ha comprendido que la paz entre él, una población campesina y una masa a la que arruina y lleva hasta la más completa miseria, no puede existir. En la aldea de Kuzminski, vecina de Konstantinov, vivían dos hermanos Iván y Esteban Klemenov, quienes pasarían a la historia como saboteadores del zarismo y los terratenientes. Iván Klemenov recuerda precisamente a Esenin en su autobiografía, rencordándolo como uno de sus maestros.

Obrero tipógráfo en Moscú

En el otoño de 1912, Esenin se traslada a Moscú y vive allí con su padre en una residencia destinada a los dependientes del almacén Krilov. Alexander Esenin consiguió colocar a su hijo en las oficinas del almacén. Pero bien pronto el poeta empezó a abandonar el trabajo apenas el jefe desaparecía de su vista, conducta que lo llevó a reñir con su padre y a alejarse de él poco tiempo después. Una vez sin trabajo, Esenin decidió regresar a su aldea meses más tarde.

De nuevo en Moscú en marzo de 1913, trabajó en la tipografía de I.D.Sitin, como ayudante del corrector de pruebas. Con razón Lunatcharski escribiría más tarde que Esenin llegó de la aldea no como aldeano, sino en cierta forma, como un exponente de la inteligencia campesina. En modo alguno tenía la apariencia de un campesino, ataviado con su vestido color castaño, cuello almidonado y corbata amarilla. Su cabello rizado le daba un cierto aspecto de fascinante coquetería. Por otro lado, su ánimo era el de alguien hondamente abatido. Su padre le reñía constantemente, reprochándole que no se ocupara de cosas más prácticas que escribir versos. Todo su tiempo lo ocupaba en leer, empleando su sueldo en comprar libros, revistas, alocadamente.

Continuó en la tipografía de Sitin hasta mediados de mayo de 1914 y en septiembre de ese mismo año ingresó en la tipografía Chernichev, donde trabajaba de ocho de la mañana a siete de la tarde, y por tanto le era casi imposible dedicarse a leer y escribir. En diciembre decide abandonar el trabajo y dedicarse por entero a la poesía, escribiendo infatigablemente. En enero comenzaron a publicarse sus poemas en varias revistas.

La agitación revolucionaria que cundía por el país habría de influir, naturalmente, sobre la juventud, despertando en ella sentimientos dormidos. Sobre la influencia que tales inquietudes dejaron sobre Esenin, ha quedado testimonio en las cartas dirigidas por éste, desde Moscú, a su compañero de estudios en Spas-Kliepik, Grigory Panfilov, con quien el poeta compartiera sus ideas progresistas. Esenin no sólo participó en el ambiente político reinante (incluso durante su permanencia en la tipografía de Sitin) sino que llegó a padecer los registros de la policía. Me siento atontado. Una tristeza brutal se agazapa en mí. Ya el verano se extingue con sus rayos dorados y yo no puedo verlo, escondido como estoy detrás de las paredes de la tipografía. Donde quiera que mires, la mirada tropieza con fríos muros y sólo vemos edificios grises sobre una calzada salpicada aún con la sangre de los sacrificados de 1905, escribe el poeta a su amigo Panfilov.

Es suficientemente conocida la importancia literario-musical que sobre la formación de Esenin tuvo el círculo literario del poeta campesino Surikov. Este círculo tenía entre sus miembros a escritores noveles y poetas venidos del campo. En los comienzos de la primera guerra mundial, sus miembros imprimirían el diario El amigo del pueblo. Para esta publicación Esenin escribió su poema Papamoscas, secuestrado antes que viera la luz, sin que haya sido conservado. Desde el punto de vista político, el círculo de Surikov mostraba un aspecto bien abigarrado. Allí participaban eseristas, mencheviques e incluso algunos bolcheviques.

La agitación revolucionaria que conmovía al país, se reflejó en Esenin, que ya había compartido las inquietudes políticas de los obreros de la tipografía Sitin. Esenin llegó a distribuir propaganda entre ellos y a participar en mítines, lo que motivó que fuera puesto bajo vigilancia policial.

En suma, la permanencia de Esenin en Moscú tuvo gran importancia. Una vez superada -pero de ninguna forma olvidada- la atmósfera campesina y estudiantil de su juventud, el poeta experimentará un nuevo universo, esta vez de tipo proletario y urbano, además en una etapa de plena efervescencia política revolucionaria que se manifestaba en incontables paros y huelgas.

Esenin asiste por aquellos días a la Universidad popular de Shaniavski, primera institución a la cual se podía asistir libre y gratuitamente, y en donde destacaban las conferencias de los catedráticos de ideas progresistas. Allí estudiaron muchos coetáneos de Esenin, por ese entonces apenas iniciados en las tareas literarias, tales como I. Filipchenko, V. Nasiedkin, N. Kolokolov, S. Malashkin, D. Simionovski, B. Sorokin y otros.

De esta manera Esenin se vinculó al movimiento progresista obrero y cultural en plena ebullición. Pero no será ni de la ciudad en plena agitación y mucho menos del movimiento revolucionario de donde el poeta extraiga los motivos fundamentales de su verso. Más allá de las imágenes que le propone el medio circundante, su poesía estará motivada por el universo patriarcal de su infancia.

Traslado a Petrogrado

Las publicaciones en donde Esenin logra insertar sus primeros trabajos en 1914, no gozaban de mucho eco. Adaptándose muchas veces al nivel de dichas revistas, Esenin estaba lejos de publicar en ellas sus mejores poemas, como pueden atestiguarlo El sueño de la campana y Oración por la madre, de clara inspiración religiosa.

El medio literario frecuentado por Esenin se componía, en su mayoría, de obreros y campesinos autodidactas procedentes del círculo de Surikov, sin ningún talento poético especial, lo que terminó disgustándole profundamente, consciente como era de su propio talento y de la posibilidad que tenía de conquistar un primer puesto en la vida literaria. Pero las revistas más prestigiosas de Moscú lo ignoraban por completo. Esenin decide entonces probar suerte e Petrogrado, la capital. Su proyecto, de sufrir un nuevo fracaso, era partir hacia Revel, donde vivía un tío suyo y emplearse allí como obrero. Pero sucedió lo contrario: en unas cuantas semanas Esenin se convirtió en la estrella de los más influyentes y refinados círculos literarios de Petrogrado. Y si aún la víspera el poeta no encontraba dónde instalarse, atormentado por la posibilidad de pedir ayuda a su padre, se encuentra de pronto convertido en el poeta de moda y mimado de revistas y salones. La vida entera de Esenin cambia a partir de este momento.

En carta dirigida a Romain Rolland Gorki trazó un retrato excepcionalmente vívido del Esenin de aquellos años: Yo vi a Esenin inmediatamente después de su llegada a la ciudad; de baja estatura, bien formado, pelo claro, rizado, vestido igual que el Vania de 'La vida por el zar', de ojos azules y limpísimos como Lonhgrin, así era él. Y la ciudad lo recibió maravillada, igual que el glotón las fresas de enero. Se comenzó a elogiar su poesía, excesiva e insinceramente como suelen hacerlo los envidiosos e hipócritas. Tenía 18 años entonces y al llegar a los 20 comenzó a adornar sus rubios cabellos con un bombín de moda que le daba el aire de un dependiente de pastelería.

El poeta se convirtió, pues, en el invitado especial de diferentes salones, ya a la torre de V. Ivanov, ya al salón de Hippius, y Merezhovski o al de los condes Kleimnigel o, en fin, a muchos otros salones conocidos por su mundanidad. Pero Esenin, con la sagacidad propia del campesino, captó de inmediato los motivos de aquellas invitaciones y cuál era el precio que se le exigía a cambio para entrar a formar parte de los medios culturales de Petrogrado. Había, por tanto, que aceptar las reglas de juego y no vaciló en hacerlo. Fingió convertirse en el muchacho adocenado que querían ver en él los gastrónomos y secuaces del populismo oficial.

La vida literaria con que se encontró Esenin en Petrogrado era difícil, muy variada, y no fue simple para él orientarse. Pululaban por doquier las más encontradas tendencias: simbolistas, acmeístas, anarquistas, místicos, neo-cristianos, futuristas, ego-futuristas, neo-populistas, etc. Paralelamente estaba el campo de las seguidores de Gorki, quien editaba a la sazón la revista Crónica. Esenin entregó a Gorki su poema María Posadnitsa que la censura vetaría.

 El sentimiento anti-militarista a menudo distinguió a Esenin de la mayoría de los escritores petrogradenses, embebidos en loas del jaéz de ya resuena el trueno de la victoria. Sin embargo, Esenin tampoco habría de sumarse a la órbita de Gorki. Alexander Blok más que ningún otro, conocía bien ese mundo extraño que cercaba a Esenin: Yo creo que para Usted -le escribía al novel poeta- el camino será corto y que para no perderse en él hará falta ir despacio, sin inquietarse. Por cada paso que demos, tarde o temprano debemos responder, y avanzar ahora resulta difícil, tanto más si hablamos de literatura.

En efecto, el camino resultó arduo para Esenin. Pese a todo el empeño que el poeta puso en conservar lo más noble, lo más limpio que su primera juventud le diera, la nueva situación terminó por quebrantar su espíritu.

Hasta octubre de 1917 podemos dividir los poemas de Esenin en tres grupos principales. En primer término, los ensayos iniciales que él mismo jamás pensó publicar. A continuación las producciones correspondientes a 1910-1911 e impresas muchos años después. Estos poemas, vistos desde su mejor ángulo, se diferencian claramente de aquellos que el poeta escribiera en sus cuadernos escolares y, en especial, de los que enviara a su joven amigo y poeta Panfilov, entre 1912 y 1913. Del tercer grupo, inmediatamente anterior a la revolución, los más acabados corresponden a los años 1915-1916.

El espíritu de la naturaleza

La lírica de Esenin nos transporta al ámbito de la vida campesina, de donde mana, inagotable, la imperecedera belleza de la naturaleza. En algunos poemas tempranos aparecen ciertos bocetos que bien podemos catalogar como estudios líricos o cuadros de la vida rural: En la barraca, Primeras nieves, El abedul y otros, evocadores, en cierta medida, de la poesía de Nikitin y Surikov; algunas de sus tentativas juveniles, por ejemplo Mi vida, tienen, ciertamente, un carácter imitativo.

Sin embargo, no podría decirse, que estos primeros escarceos definan la lírica eseniana. Bien pronto el poeta ha de encontrar su propio y singular estilo en donde plasmará las más nítidas, delicadas e íntimas imágenes de su espíritu. Su poesía traduce el hondo amor por la tierra natal, el paisaje y las emociones que éste suscita, todo ello expresado con frescas y originales metáforas que son, a un mismo tiempo, júbilo por el esplendor que nos rodea y tristeza al advertir la brevedad de las cosas, la fugacidad de esa irrepetible belleza en un mundo en el cual al hombre sólo le es posible vivir una vez.

Años más tarde Esenin se propuso explicar, a través de toda una teoría contenida en su ensayo Las llaves de María y el artículo Arte y vivencia, su universo poético. Según Esenin, todo arte está basado en imágenes y es la plasticidad de dichas imágenes la que constituye la clave del arte popular ruso. A este respecto es preciso recordar que el poeta se había familiarizado ya, desde los tiempos de su asistencia a la escuela de Spas-Kliepik con el Cantar de las huestes de Igor, cantar épico del siglo XII cuya influencia fue decisiva en su formación. Esenin leería, asimismo, mucho más tarde, los tres tomos del conocido trabajo del folklorista ruso A. Afanasiev, Las concepciones poéticas del pueblo eslavo en torno a la naturaleza. Tanto una obra como la otra habrían de ser no sólo modelo para ejercicios de imitación sino, además, la demostración de la riqueza del sentimiento popular y el vivero de leyendas que subyace en él, en incomparables imágenes.

La lírica eseniana centra la atención sobre la espiritualidad del mundo circundante. Los motivos que elige, al igual que el paisaje mismo, tienen su propio movimiento. Esto viene a explicar la abundancia de su material poético. Así, pues, el mes, el cual el poeta compara con un rizado corderito, se pasea por entre la hierba celeste. Los cuernos del mes reflejados en las aguas tranquilas del lago cornean los carrizos, y si miramos el lago desde el sendero, entonces parecerá que el agua se mece en la orilla. El ajenjo no huele sino que aroma el jardín, no esplende sino que fulgura como una hoguera, etc.

Semejante percepción del mundo, las estrellas, las flores, los árboles, tratados como si fueran objetos animados y en constante movimiento, transformándose unos en otros, forman parte también del material utilizado por Esenin en sus cuentos, leyendas y mitologías populares. Nutriendo todo su sistema poético, dicha concepción, perfeccionada por la realidad, explica la unidad indisoluble del hombre con su entorno, es decir, con la vida misma. Sin embargo, el pensamiento de que tanto el mundo como el hombre que lo habita son perecederos, condujo al poeta al pensamiento de la muerte. Ya en su Canción imitada, el poeta, que apenas contaba quince años, nos habla acerca de una bellísima muchacha que sabía ufanarse por no importa qué; el poema finaliza describiendo una escena en que la joven es llevada a la tumba mientras el poeta observa el paso del cortejo desde su ventana. He aquí una de las verdades constantemente invocadas por Esenin: todo lo bello, como la vida misma, es efímero. Y esa nota impregnará de un extremo a otro la lírica del poeta: Bendito sea por los siglos de los siglos aquel que vino a florecer y a morir.

La influencia de la poesía oral juglaresca sobre Esenin, y en particular sobre su más temprana poesía, presupone un parentesco con la obra de Kolzov. A este propósito, baste recordar tan sólo poemas como Haz sonar, acordeón, tu almibarado fuelle, Oh, tu, Rus, querida mía, Hermosa fue Taniuska, más bella no la hubo en la aldea, Doncellita y otras. La imagen de la muchacha en No errar ni empantanarse en los rojos arbustos recuerda también a las jóvenes rusas celebradas por Kolzov. Incluso la tan utilizada imagen eseniana del pendenciero ruso tiene su deuda con el pendenciero de Kolzov. Tiene plena razón Bielinsi cuando escribe que por su índole como por su situación, Kolzov fue ruso en el más pleno sentido de la palabra. En él se ponían de manifiesto todos los elementos del alma rusa y particularmente, una extraordinaria fuerza tanto frente al sufrimiento como a la alegría, capacidad para entregarse sin reservas a los más opuestos estados de ánimo y encontrar, al mismo tiempo, en no importa dónde, el más turbulento, espléndido e indefinible encanto. Es claro que resulta difícil comparar a un poeta con otro pero, no obstante, teniendo en cuenta la diferencia de edades o la naturaleza de sus respectivas actividades, la riqueza léxica de Esenin no puede menos que asombrarnos; en su obra podemos encontrar unos diez mil giros diferentes.

Como Lermontov, Esenin es de aquellos poetas que llegaron a su plenitud en un lapso de tiempo intenso, fulgurante y extraordinariamente breve.

La poesía de Esenin está muy cerca de la canción popular. Sin embargo, partiendo de este punto, podemos distinguir claramente en su poesía varias etapas, rápidamente transformadas unas en otras. La más temprana de estas etapas está sin duda marcada por su inclinación hacia el habla arcaica rusa, como puede observarse en Canción sobre Evpaty Kolovrat. Esenin aporta al dibujo de su héroe denominaciones típicas del campo relacionadas con la caza, la agricultura, la pesca y la guerra. Así, por ejemplo, aún niño, Esenin compara las nubes con redes de pájaros, también utiliza como medio de comparación la antigua palabra loniezni (en años pasados), puinia (pequeño arbusto), dikomit (halcón). Habrá que tener en cuenta también dentro de esta etapa la supresión o cambió de ciertas vocales y letras.

La relación romántica con lo arcaico y su utilización como medio para poetizar la antigüedad patriarcal corresponden al período prerevolucionario de Esenin. Esta tendencia desaparece en el período siguiente. No obstante, de aquella primera etapa subsisten ciertos elementos tales cómo la utilización de sustantivos apocopados, cuyo papel dentro del poema es eminentemente rítmico.

Se sucede a continuación, como si desembocara una en la otra, una etapa caracterizada por el uso de términos bíblicos y eclesiásticos. Y como resulta ya habitual en Esénín, este nuevo momento de su tarea creadora será también aluvional pero, no obstante, y en el más alto grado, marcado por el alambicamiento, por el exceso de estilización. Es curioso que en el poema Advenimiento, fechado en 1917 y dedicado a Andrei Biely, se haga una alusión a la Revolución de Octubre comparándola... con Cristo resucitado:

Oh Rusia, inmarcesible,
de la muerte vencedora.
Has llegado del firmamento estrellado
a tu lugar en la tierra.

Muchos de los trabajos de Esenin posteriores a la revolución muestran asimismo el uso de imágenes propias de la mitología eclesiástica, como Otkoi (Breviario), Transfiguración, La estrella de Jordán, El monje, etc. En el poema, Viejo amante (1917) lo cristiano se mezcla con lo bíblico-folklórico. A partir de la revolución emplea a menudo expresiones como: Amante mío, mi querido, quien con sus hombros poderosos puede tallar montañas. La imagen del mujik tomado a la manera de la épica rusa aparece levantando sobre sus hombros la tierra misma. Incluso las más caóticas épocas de la historia rusa convocan al pueblo alrededor de los principados, arrastrando consigo a todos los demás, tal como se desprende del cuento El lúgubre enemigo.

Todos estos motivos bíblicos y religiosos desaparecen bien pronto de la poesía de Esenin, una vez el poeta comienza a interrogarse sobre su papel en el proceso revolucionario. Ya hacia 1920 sólo quedan algunos eslavismos en su poesía, utilizados como contrapuntos retóricos.

El tercer grupo de variaciones estilísticas de la poesía eseniana está relacionado con la romantización de las costumbres campesinas y las tradiciones en general, como por ejemplo, la emoción frente a la naturaleza, el amor por la mujer, por el hombre, por la vida, sentimientos éstos que el poeta consigue expresar con un mayor dominio de su arte, valiéndose de un mayor colorido y una mayor concentración y pureza en los tonos. Así, pues, Esenin nos habla del mundo nuevo que se abre ante él, entonces es igual, yo seguiré siendo el poeta de las doradas chozas de troncos. Es de anotar que los colores amarillo y azul fueron siempre sus preferidos, de modo que un resplandor de oro se proyecta sobre todos sus poemas, pasando del sol al pan, los cabellos, la juventud, la vida, la mujer, etc., Mi corazón se vuelve un témpano dorado, Eh, tú, juventud, turbulenta juventud, dorada travesura ¡Azul, sin igual azul! Bajo tu hechizo ni siquiera me duele morir. El azul está presente en todos los momentos: mayo azulado, indecible, celeste, delicado, aire pleno y azul, etc. El dorado puede ser también amarillo y el azul celeste y negro. Es decir, los colores caracterizan los objetos, mezclándose, jugando entre sí.

Como antípodas o disolventes de esta tonalidad romántica, Esenin utiliza a menudo las palabras ruin y torpe. Crea así un contraste sumamente agudo, verificable en expresiones como los sapos negros, las blancas rosas. Dentro de esta línea está escrito el poema, Plegaria.

Es posible distinguir variantes que tienen como fin darle forma a entonaciones epistolares, diálogos y monólogos, cuyo predecesor, Apujtin, había empleado ya en poemas como Carta, Respuesta a una carta, Antes de la operación, El loco y otras. En los poemas de 1924 tales como Carta a la madre, Carta de mi madre, Respuesta, Carta a una mujer, Carta al tío, Carta a la hermana (1925), y Ana Snegin, Esenin creó algunas de las mejores obras en este género, tradicional, por otra arte, en la poesía rusa. Con todo, la lírica epistolar de Esenin se encuentra por encima de la de todos sus antecesores -Apujtin, Apolona Grigoriev, V. Schubin- y más próximo a Pushkin.

Si ahondamos en el lenguaje y el estilo de Esenin y en el sello que imprimió a los diferentes géneros literarios, podremos detenernos en sus poemas de intención publicística ("En el país de los canallas"), en sus relatos épicos, en sus poemas de corte retórico y hondo lirismo ("Estancias"). Un sitio destacado en medio de estas producciones lo ocupa su canción-romance. La entonación de su romance gitano se apoya más en Alexander Blok que en Apolona Grigoriev, pese a que la influencia del primero puede advertirse muy a menudo en su poesía: Si ardes es porque ya eres fuego, etc.

El tema de la juventud o la aflicción por el derroche que de ella hicimos ocupa un lugar predominante en la poesía de Esenin, aunque no sea algo absolutamente nuevo, sino vinculado con la tradición folklórica popular que, además, es característica de Kalzov y Nikitin.

Sería, pues, mucho mejor hablar de la aproximación de Esenin y Kalzov a la canción popular que de la influencia del segundo sobre el primero.

Dentro de esta misma perspectiva podríamos hallar ecos de Nekrásov, si tenemos en cuenta que los poemas de tema rural de Esenin se abren sobre aquella atmósfera triste, pobre, de la Rusia campesina. Esta sería la caracterización que en alguna oportunidad Hertzen hiciera de Kalzov. En fin, que la imagen del campo en Esenin no es sólo una idealización sino la expresión de una vivencia, la traducción de un sentimiento hondamente encarnado en su poesía.

Influencia de Pushkin

Al lado de lo folklórico-popular ha de señalarse en la poesía de Esenin lo que podríamos denominar su ascendencia pushkiniana, tan clara en la poesía popular. La tradición pushksniana dentro de la lírica rusa está en su carácter nacional, en su riqueza, en su capacidad para interpretar y representar el alma rusa, desde los más sutiles tonos de la tristeza hasta la exultante alegría de la autorrealización, desde las más ligeras pinceladas de carácter lírico hasta los poemas políticos, todo este universo gira en torno del amor al hombre, al pueblo, a la patria. Y todo él plasmado en un lenguaje y en unas unas formas poéticas cristalinas, transparentes. De esta manera, Pushkin representa no sólo el pasado, sino la más preciada herencia popular y, al mismo tiempo, el futuro. El mundo de Pushkin es diáfano y capaz de despertar todos los rincones del espíritu.

La lírica de Esenin está fundada sobre esa herencia: veracidad, amor por la humanidad, sensibilidad para cada vivencia, y estas características están fundidas, profundamente imbricadas con el lenguaje y el estilo que le son propios. Esenin maduró dentro de la tradición popular y clásica de la poesía rusa, y el haber tomado como ejemplo a Pushkin y su ternura por la humanidad, ha forjado un poeta un hijo predilecto de su pueblo, de esa tierra regada por tanta sangre y por tantas agresiones conmovida.

La riqueza de la lírica eseniana se proyecta sobre todas sus imágenes, ya se trate de un abedul, el campo, el pan mismo, confirmando su talento de cantor de la naturaleza. Pero el lado social de la vida campesina y sus contradicciones apenas si llegaron a impregnar su poesía. Es cierto que en sus primeros poemas (los que enviara a su amigo Panfilov desde Moscú y entre los cuales podemos citar Gotas y Plegaria), aparecen ciertas preocupaciones urbanas, pero se trata de composiciones inmaduras. Estos primeros poemas evidencian la influencia de Nadson y más aún, la de Kalzov y otros poetas costumbristas como Nikitin, Surikov o Drozhin. Incluso un poema como Poeta recuerda no precisamente a Lermontov -Esenin más tarde daría cuenta del afecto que sentía por él- sino más bien una pieza de Nadson del mismo título: Bien está que tu canción arda en el fuego de la ira y tu espíritu en el de la verdad.

Precisemos, entonces, que si bien los motivos urbanos y progresistas aparecen en las piezas tardías de Esenin (El herrero, Rusia, Maria Posadnitsa y otros) es de la antigüedad, de la Rusia patriarcal, de su dulzura y turbulencia, aún no conmovidas por los crueles antagonismos del capitalismo, de donde el poeta extraerá las claves fundamentales de su obra. Rompiendo el aire enrarecido que había traído el simbolismo de Balmont y Merezhkovski a la poesía rusa, la expresión poética de Esenin proviene del sentimiento ancestral del campesino que ignora las comparaciones abstractas y para el cual todo objeto es definido en comparación con otro objeto. Así, los sauces son ancianos, el sol una rueda, la aurora una gata que se lava en el tejado, la tierra una nodriza, la luna una miga o una oveja. Parece no estar escrita con palabras, sino con surcos de arados, bosques, perros que ladran a la luna. La poesía de Esenin se singulariza por ser un intento de revivir la tierra natal y los días de infancia -esas hermanas gemelas- que constituyen el paraíso perdido, en este caso el mundo campesino estable y ordenado. Mientras para Maiakovski era preciso escupir sobre el pasado y la poesía era un vehículo para transformar el mundo, Esenin -aunque desgarrado por contradicciones internas- fundamentalmente se volvía hacia un mundo pasado, al que presentía condenado a desaparecer, tal como en un poema en el cual describe un caballo que se esfuerza inútilmente por alcanzar una locomotora.

Los motivos religiosos

Muchos de los motivos religiosos que informan la obra de Esenin resultan ininteligibles para el lector actual. Formó parte del grupo dirigido por Ivanov-Razumnik, ideólogo del socialismo místico, proclamador que en el socialismo el sufrimiento del mundo salva al hombre, al revés del cristianismo, y que Rusia es revolucionaria y orgánicamente socialista, en contraposición al Occidente burgués, individualista y ateo.

El poeta buscó salir de ese ámbito místico al que lo había condicionado su estancia en la escuela de Spas-Kliepik. Alguna vez escribió que en Cristo no veía a Dios sino a un hombre predicador del bien. Por otro lado, Esenin no tomó jamás a pecho su religiosidad. De ahí la facilidad con que su poesía mística se transmuta en blasfemia: Me enseñaste a insultar, no a invocarte, Señor. Posteriormente, en enero de 1924, preparando la edición de uno de los libros, Esenin escribiría: La más engorrosa de mis etapas y que se refleja en mis primeros poemas es la que corresponde a mi religiosidad. Yo no considero que tenga mérito alguno. Ruega por tanto, al lector, considerar estos trabajos como fantasías poéticas, como los mitos y leyendas típicos de cada pueblo. No obstante, estos motivos no jugaron en su poesía el papel de simples ornamentos. Cuando los empleó, tomándolos de la biblia y del evangelio, aunque no creyese en ellos, lo hacía apoyándose en el sentido que los mismos tienen dentro de la religión cristiana. Ese sentido no es otro que la bondad, la resignación y la mansedumbre.

Por ejemplo en el poema Evpaty Kolovrat (1912), el acento no está puesto en la resistencia heroica del pueblo ruso, sino sobre episodios que no tienen carácter heroico. Para sus compañeros, el enfermo Evpaty era un borracho, pese a que éste les dice:

Embriagarse
las ideas embota, y el cuerpo
hasta la hierba misma se puebla de enemigos.

Estas palabras que no son escuchadas. Luego Esenin describe cómo, muerto ya Evpaty, yace con un cirio en la mano, teniendo en derredor las huestes rusas aniquiladas por los tártaros. Burlándose de los vencidos, Baty ordena que se le haga una copa para el vino con la calavera de Evpaty y se mofa diciendo que las tropas rusas sólo fueron traídas al campo de batalla para levantar las empalizadas donde sucumbirían.

En realidad, tal como consta en el Relato sobre el saqueo de Riazán por Baty en 1237, Evpaty sucumbe durante el combate a manos de Jostovrul, yerno de Baty, y éste, impresionado por el coraje de Evpaty y sus guerreros, ponen libertad a todos los prisioneros rusos.

Es imposible, por tanto, ignorar la maestría artística de Esenin en la utilización que hizo de los motivos ancestrales y más aún, en el empleo de expresiones típicas de la región. La riqueza de éstas constituyó para el poeta un verdadero arsenal, hasta el punto de que, encontrándose todavía en la aldea, llevara siempre consigo un cuaderno en donde anotaba palabras y expresiones de uso corriente entre los viejos. Es claro que muchas de estas palabras y giros exijan, hoy día, una explicación. El diccionario mismo confirma el extraordinario colorido de su Evpaty. Asimismo corre por todo el poema, como por su María Posadnitsa, el aura del Cantar de las huestes de Igor.

Valga recalcar que el interés de Esenin por el lenguaje y la historia de la antigua Rusia tuvo motivaciones diferentes a las exclusivamente literarias. Ese interés se imbrica con una tendencia general de la época, especialmente durante los años de la guerra, orientada a mantener vivo el espíritu multinacional de la literatura rusa. La vigencia de ese espíritu se manifestó en los simbolistas (un ejemplo es el libro de Andrei Biely, Ceniza). La idea central era la de que el espíritu nacionalista no sólo dependía de los temas sino, ante todo, del trabajo con el lenguaje popular y la creación de obras inspiradas en la tradición.

El más conocido aporte de Esenin a la estilización es, sin duda, la narración El barranco, escrita por el poeta durante el verano de 1915, en el transcurso de una visita que hiciera a su aldea natal. Esta narración no convenció a Gorki y el poeta mismo no la tuvo nunca en gran estima, pues no volvió a trabajar en ella.

La narración está tejida con giros folklóricos netamente campesinos. Como motivo se destaca cierta intención social, patente en el asesinato de algunos mujiks a manos del terrateniente. Sin embargo, la obra gira en torno a una imagen simbólica, el barranco, espeso bosque de la vida. La aldea dibujada por Esenin en el relato vive de sus secretos, mentirijillas, chismorreros y rebeliones, siguiendo la corriente imperante por aquellos años en las obras de un Zaitsiev o Sergueieiev-Tsenski. Y se deja sentir, incluso, la influencia de Biely y su La paloma de plata. Esenin, sin suficientes fundamentos, consideraría más tarde la rosa de Biely como uno de los fenómenos más extraordinarios en la literatura rusa después de Gogol.

Toda la obra de Esenin está, pues, saturada de profundas contradicciones, inscritas, por otra parte, en la vida misma, pero que son, a la postre, el reflejo de la impotencia y la indefensión de aquellas masas campesinas sometidas al embate del capitalismo en ascenso, y vueltas hacia el espejismo de una Edad de Oro en donde debían reinar las leyes del patriarcado.

El embrujo de Octubre

Un momento especial de la carrera de Esenin corresponde a su contacto con la poesía de Blok, Biely y Kliuev.

Alexander Blok permitió que Esenin ahondara en uno de sus temas preferidos: Rusia. A través de Blok, aunque a su manera, comprendió las posibilidades del romance-gitano. A través de Biely asimiló el simbolismo religioso contemporáneo y los secretos de la rima. Pero la figura de Nikolai Kliuev tuvo para él una significación especial. Resulta significativo en este sentido el que las relaciones entre ambos poetas fuesen las de amigos-adversarios y que a lo largo de muchas cartas y poemas Esenin se dirija a su amigo llamándolo cariñosamente sacristán o humildísimo Nikolai.

Oriundo de la provincia de Vologski, Kliuev fue un hombre culto, talentoso, creador, en el más alto grado, de cierta poesía familiar rusa. Su tono es inconfundible como lo es también su fondo reaccionario. Su poesía está dedicada a exaltar las presencias tutelares que residen la vida del mujik. Cuando Esenin llegó a Petrogrado, Kliuev había publicado ya cuatro libros. No pudo menos que asombrarse del parentesco entre muchos de sus poemas y los de Kliuev. Pero a pesar de esta aproximación, hay entre los dos poetas una frontera perfectamente clara: mientras Kliuev permaneció alelado en su contemplación religiosa, Esenin evolucionó, nadando en la exaltación de sus imágenes, de sus metáforas, es decir, en el júbilo que le producía su propio quehacer. No pasaría mucho tiempo antes que Esenin se diera cuenta de cuáles eran los motivos que le separaban de Kliuev.

Pero Esenin está aún distante de su plenitud, aunque muchos de los poemas escritos antes de octubre de 1917 anuncien ya al poeta de la madurez, que se fraguará en el crisol de la revolución. Octubre de 1917 provoca en Esenin un cambio fundamental, aunque las constantes de su poesía sigan orientadas hacia la imaginería del pasado, al cual la revolución ha propinado un golpe de muerte. La revolución dio a Esenin la oportunidad de compenetrarse más profundamente con su pueblo, enriqueciendo su temática, enriqueciendo el conocimiento que tenía de sí mismo, pero, sobre todo, dándole la posibilidad de comprender la trascendencia de la misma revolución para el campesinado y para Rusia. Según sus propias palabras, vio la revolución con sus ojos de campesino.

Esenin no se planteó la alternativa entre aceptar o no la revolución que recibió con entusiasmo:

¡Oh Rusia, lánzate
hacia un nuevo horizonte!
Bajo otros nombres late
una nueva estepa.

Con estas palabras recibió Esenin la bandera roja en las calles de Petrogrado. Pero la generación que saludaba así la revolución de febrero sólo podía recaudar engañosas perspectivas, entre ellas la de aumentar los privilegios de la pequeña burguesía campesina. En los primeros momentos Esenin se muestra adicto a los socialistas revolucionarios de izquierda, colaborando activamente con ellos, aunque formalmente no estuviese afiliado a su partido. Las enormes contradicciones desatadas por el estallido revolucionario, tenían que reflejarse en su poesía. Sus versos se impregnaron del hálito de libertad, del dolor de la confusión, de la nostalgia hacia el pasado y de la pujanza del proceso político, en una palabra, de todos aquellos sentimientos propios de las grandes masas al pasar de la revolución democrático-burguesa de febrero a la revolución socialista de octubre. Pero todo lo heroico y esencial de este momento, tan presente, por lo demás, en la obra de muchos otros artistas, no llegó a figurar en el primer plano de su poesía. He aquí por qué Esenin en La Rusia que se va escribió: Envidio a aquellos a quienes la vida empuja a luchar, a quienes defienden una gran ideal.

En lo que hace a las relaciones del poeta con la Revolución de Octubre conviene, sin embargo, para mayor precisión, distinguir dos partes.

La primera está referida a la aceptación política del poder soviético, la segunda a la toma de conciencia respecto al significado de la revolución proletaria. Comprender la esencia de ésta última, la política bolchevique y el carácter de la lucha de clases, comprender la filosofía del materialismo histórico, presuponían una amplia formación política de la que Esenin carecía. La literatura del período soviético comienza justamente con aquella generación de artistas y escritores anteriores a la revolución que pasó a engrosar las filas del poder soviético. Y aunque muchísimos de ellos ni entonces ni jamás pudieron comprender el carácter fundamental de la revolución proletaria -valgan como ejemplos Blok, Briusov, Viriesaiev y otros- estuvieron en cambio dispuestos a integrarse dentro de la nueva sociedad soviética, dispuestos a reflexionar sobre las implicaciones que la nueva etapa tenía sobre su obra. Esenin fue uno de ellos.

Una vez en marcha la revolución bolchevique, Esenin siente despertarse en él sus sentimientos patrióticos. Habla, pues, de los enemigos llamándoles con desprecio blanco rebaño de gorilas. En el poema La estrella de Jordán, el poeta ensalza a la Rusia que ha levado anclas, la cual, comparada con un cisne, vuela en las alturas.

El cielo es como una campana,
como el tiempo mis palabras,
como mi madre la patria,
y yo me siento bolchevique.

En estos versos está expresada la espontánea alegría de millones de campesinos ante a la revolución, que los conduciría a la liquidación del latifundismo. Pese a todo, los poemas escritos por Esenin entre 1917-1919 dejan también traslucir sentimientos encontrados. Como pieza característica de dicho conflicto es útil mencionar Inonia (Otra) donde expone su mesianismo campesino, según el cual la revolución traerá a Rusia el reinado del mujik, el paraíso terrestre aldeano. Lo que halló expresión artística en la poesía de Esenin fue el sueño con el justo país del mujik, y en ese sueño se mezclaban caprichosamente los sentimientos y estados de ánimos más contradictorios. El secular apego a la tierra, la exaltación del atraso de la aldea y el miedo a la ciudad. El anhelo de acabar con la vieja vida y el desconocimiento de las auténticas vías de lucha, el temor a los cambios. El ingenuo carácter soñador y la animadversión a los señores.

El poema comienza con un tono singularmente profético y en el que se advierte un tácito rechazo a las creencias de la antigua Rusia. El poeta amenaza con despojar a Dios de su barba y a Cristo de sus pantalones, representándose a sí mismo como un creador que pudiera invertir los polos con las tenazas de sus manos, poner de rodillas el ecuador y romper el orbe como si se tratara de un simple kalach (especie de pan rudo en forma de arco). Estas inesperadas imágenes producen la impresión de que todo se ha salido de su eje, mezclándose caóticamente, agitándose infatigablemente en el utópico país de Inonia. La imagen nos presenta a una anciana-madre que, sentada en el pórtico de su barraca, se entretiene jugando con los rayos del sol como si se tratara de un gato ovillado sobre sí mismo.

Cuando se reflexiona acerca de este poema y otros trabajos utópico-románticos que siguieron a la Revolución de Octubre, se recuerda la situación del campesinado tras muchos años de explotación, que ha ido acumulando el odio y el deseo de suprimir el orden imperante, pero al mismo tiempo que está dispuesto a conquistar nuevas formas de vida, actúa arbitraria, patriarcal, irresponsablemente al encarar lo que ha de ser esa nueva etapa, ni saber tampoco a ciencia cierta cómo habrá de lograrlo y quienes deben ser los que dirijan ese proceso revolucionario.

En algunos poemas cortos de esta época (Inonia, Pantocrator, El libro de horas de la aldea, Transfiguración) Esenin se muestra ingenuo en el más alto grado, como un soñador que aún no ha podido asimilar la trascendencia verdadera de la revolución y los problemas que plantea. Como contrapunto, sin embargo, el poeta maneja extraordinariamente sus recursos artísticos, reflejando de alguna manera las ilusiones que el campesinado tenía respecto de la nueva sociedad.

Hay una saturación de imágenes bíblicas que sirven de ropaje al pensamiento terrenal del poeta. La utilización de este tipo de recursos poéticos con objeto de traducir el soplo épico de aquella coyuntura histórica fue, en cierta medida, una característica común a la poesía de la revolución, como pueden atestiguarlo El misterio bufo de Maiakovski, o Tierra de promisión de Biedni, así como también los poemas de la mayor arte de los poetas del culto al proletariado.

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