El zorro de arriba es un hombre identificado con el Pueblo. Ejerce la levitación y la rebelión abierta. Místico sin dios, apátrida, ex poeta y adicto a la lectura. Fue Director de la revista de literatura Consejero de lobo, y de el mensuario El zorro de arriba. Sus poemas sufrieron varias publicaciones pero uno sólo orgánico: Aporía, la duda de la luciérnaga o sus heridas deshojadas (Lima, 2001).
Actualmente se dedica a otros menesteres menores como el estudio de la filología de Agustín García Calvo y los sermones de Buda. Tiene dos caballos, un faisan dorado y una vaca. Tiene un hijo y es un padre ejemplar.