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El zorro de arriba
De política, cultura y cosas peores

06/07/2008 GMT 1

El peso político del paro

consejerodelobo@hotmail.com @ 18:31
César Lévano
Una de las acusaciones que se repiten contra el paro convocado para el miércoles próximo es que se trata de una medida política.

Es un hecho reconocido por la práctica y la teoría social que una medida sindical que exige reivindicaciones generales, y no sólo de un sector o sindicato, tiene un alcance político.

Esto es así porque los paros se acuerdan, en general, para enfrentar medidas no de un patrono, sino del conjunto de patronos, encarnados en el Estado.

Los dos paros más importantes de nuestra historia fueron nítidamente políticos. El de la lucha por la jornada de ocho horas, iniciado el 15 de enero de 1919, fue expresión elocuente de ese carácter. Los textiles de Vitarte o de la fábrica El Inca no adoptaron la medida sólo para un beneficio parcial, sino para que la conquista, propugnada por la dirección sindical anarquista de la época, fuera para todos los trabajadores del país.

Igual sentido general tuvo el paro del 19 de julio de 1977. Se dirigió contra el régimen del general Francisco Morales Bermúdez, cuyo carácter reaccionario se precisó cuando decretó el despido de más de cinco mil dirigentes sindicales. Como recuerda una entrevista grabada por el periodista chileno José Rodríguez Elizondo, el general Morales Bermúdez había ejecutado un golpe militar contra el régimen del general Juan Velasco, no sin antes dar cuenta de su intención a los militares chilenos.

El paro de 1977 expresó el descontento frente a un régimen que no sólo recortaba las libertades democráticas, sino que imponía también una política económica neoliberal y antisocial.

El paro de 1977 fue, en ese sentido, político. Por eso recibió tan amplio y combativo apoyo.

También su resultado principal fue político. El gobierno de Morales Bermúdez se vio obligado a convocar a elecciones de una Asamblea Constituyente, en 1978.

En cuanto al paro próximo, hemos asistido a episodios jocoserios. Por ejemplo, cuando, en RPP, el premier Jorge del Castillo reprochó a Mario Huamán sus continuos viajes a Bolivia y Venezuela. Resulta que el dirigente sindical sólo ha ido una vez a Venezuela, a un congreso obrero, y no conoce Bolivia. Del Castillo está, pues… en Bolivia.

Huamán hubiera debido aprovechar para preguntar a qué se deben los continuos viajes de Del Castillo a Estados Unidos. ¿Va a recibir órdenes contra Bolivia, contra Venezuela y contra el paro?

El paro tiene, por lo demás, una plataforma económica justa, que por serlo se abre al horizonte político: aumento de sueldos, salarios y pensiones; atención a las propuestas del sector agrario para enfrentar la crisis alimentaria; no a la privatización de empresas estratégicas, como los puertos, y derogación de las leyes represivas que Alan García ha impuesto.

Huamán victorioso en debate con Del Castillo

consejerodelobo@hotmail.com @ 18:29
Secretario general de la CGTP explicó con claridad razones de protesta. Premier apeló al insulto y la desinformación.
Huamán victorioso en debate con Del Castillo
En debate en RPP sobre el paro nacional, Mario Huamán salió mejor parado que Del Castillo.
GANÓ HUAMÁN

El analista político Carlos Reyna consideró que Mario Huamán resultó ganador del debate con el premier Del Castillo. Basó su apreciación en el hecho que el líder sindical supo exponer con mayor claridad las razones que justifican la medida de fuerza. Dijo que quedó  en evidencia que el paro es la consecuencia de la falta de tino del gobierno para solucionar los problemas fundamentales de los trabajadores. Manifestó que Huamán logró demostrar que el paro no significa un atentado a la democracia, mucho menos tiene un fin desestabilizador del régimen y no responde a una estrategia continental.

Si hubiera que declarar un ganador del debate que protagonizaron ayer en RPP el premier Jorge del Castillo y el secretario general de Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), Mario Huamán, el vencedor indiscutible tendría que ser el dirigente sindical.

Huamán recurrió a argumentos sólidos para justificar la protesta nacional y contrarrestar el intento del gobierno de menoscabarla con los argumentos de que carece de fundamento, obedece a móviles políticos y es producto de una supuesta intervención extranjera, argumentos que Del Castillo sostuvo sin suerte durante el debate.

Fue Huamán quien inició el debate, que duró una hora, y lo hizo calificando como falsedad y una “mentira más grande que la catedral” las imputaciones lanzadas en las últimas semanas por los representantes del Ejecutivo contra los organizadores del paro.

Ante la insistencia del premier de involucrar en la protesta a los gobiernos de Venezuela y Bolivia, el dirigente sostuvo que sólo una vez acudió como participante de un evento para trabajadores al país llanero y jamás viajó a la nación altiplánica. “En todo caso, que Migraciones investigue”, afirmó.

Fundamentos
El dirigente de la CGTP atribuyó el paro al descontento popular por el incumplimiento de los ofrecimientos electorales, y dijo que la protesta demanda la aprobación de la Ley General de Trabajo, el impuesto a las sobreganancias mineras, la eliminación de intermediarios como las services, la derogatoria de las leyes que atentan contra las comunidades campesinas y el cese de los despidos arbitrarios.

Huamán mencionó como puntos de lucha el aumento de sueldos, salarios y pensiones para compensar el alza del costo de vida; la solución a los problemas del agro; el fortalecimiento y no la privatización de las empresas estratégicas y la defensa de nuestros recursos naturales y, por último, la derogatoria de las inconstitucionales leyes represivas.

La política en el paro
Sobre la naturaleza “política” del paro, imputada por Del Castillo, el líder sindical respondió: “Si usted dice que es político porque demandamos equidad en la política económica excluyente, porque reclamamos una política laboral más justa, porque defendemos nuestra soberanía y pedimos que no se venda nuestras empresas estratégicas, las tierras comunales, las riquezas de la Amazonía, ciertamente este paro tiene connotaciones políticas”.

Algunas puyas
El jefe del gabinete fue el que inició los roces registrados a lo largo del debate, cuando acusó a Huamán de no trabajar. El dirigente respondió que ciertamente no trabaja ocho horas, sino doce a quince diarias, no como algunos políticos que nunca han trabajado en su vida. Luego colocó otro golpe al recordar a antiguos luchadores sindicales, apristas pero honestos. “¿Usted fue aprista, no?”, interrogó con sorna a Del Castillo, quien no supo qué responder.

Del Castillo sostuvo que el complejo político (de Huamán) no le permite reconocer los avances laborales. Pero Huamán respondió: “No somos ni maximalistas ni minimalistas y sabemos reconocer cuando se realiza algo positivo” y señaló que las recientes leyes, que según el premier benefician a los trabajadores, son aplaudidas sólo por los empresarios.

Más respaldo
La presidenta de la Confederación Nacional de Mujeres Organizadas por la Vida y el Desarrollo Integral, Relinda Sosa, informó que su gremio, que alberga alrededor de 80 mil mujeres, también se plegará al paro.

Asimismo, el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores del Perú (CUT), Julio César Bazán, informó que todos sus afiliados, que ascienden a 550 mil, acatarán la protesta.

Lourdes con Alan
La lideresa de Unidad Nacional, Lourdes Flores, dijo que el paro nacional no llevará a cambios ni a soluciones de los problemas del país. “Personalmente no creo que después del paro, el partido de gobierno retroceda y proceda a los cambios que exige la CGTP”, dijo en CPN Radio.

Por su parte, la congresista Mercedes Cabanillas dijo que el paro está condenado al fracaso porque no existen las condiciones objetivas que demanden una acción política de ese tipo.

Cuidado con el ‘Comando Canela’
A pesar de que tanto el premier Del Castillo como el ministro Luis Alva Castro han garantizado la tranquilidad durante el paro, el secretario general de la CGTP, Mario Huamán, y el coordinador de la Asamblea Regional del Cusco, Efraín Yépez, han advertido sobre la posibilidad de infiltrados en las marchas. Ellos coincidieron en pedir a sus bases la máxima atención para evitar la actuación de provocadores que buscan generar actos violentos que desnaturalicen el carácter pacífico de la protesta popular. La amenaza viene, en particular, del denominado “Comando Canela”, una organización clandestina integrada por policías en actividad, que se infiltran en las manifestaciones y alientan acciones radicales que justifiquen la represión violenta. Para evitar cualquier tipo de violencia en el paro, la CGTP ha pedido a la defensora del Pueblo, Beatriz Merino, que envíe observadores a los diferentes puntos de concentración en todo el país. La CGTP anunció también que filmará paso a paso las movilizaciones.

Vilma Escalante
Redacción
La Primera

Bienvenido el debate

consejerodelobo@hotmail.com @ 02:07
César Hildebrandt
No sé cómo habrá salido o saldrá el debate de esta mañana entre Jorge del Castillo y Mario Huamán, pero me parece que la importancia de este encuentro no ha sido subrayada debidamente.

Los debates son esenciales para que la democracia se riegue y florezca. Y al final hay dos pasiones razonadas y dos razones apasionadas que se escuchan y dejan la estela de una cierta bravura intelectual. En un debate quien gana es el oyente.

Pero en el Perú la usanza preferida por los políticos es el monólogo y la música que se pone a todo volumen es la del eco, con acompañamiento de uno mismo y dúo bamba con el otro yo haciendo de segunda.

La cultura de la argumentación contradicha a viva voz y el goce intelectual del debate empezó a decaer entre nosotros con la desaparición de las ideas y su reemplazo por los programas electorales.

Y cuando las ideas hicieron mutis por el foro es que ya se habían muerto (de lo más intestados) quienes podían sostenerlas, crearlas o enriquecerlas.

Era inevitable que Mariátegui y Haya debatieran. Y es que ambos tenían cómo hacerlo. Fue delicioso que Federico More provocara tanto. Y es que en su caso el talento y la cultura se daban la mano.

El último gran debate de la política peruana fue protagonizado por Luis Bedoya Reyes y Héctor Cornejo Chávez. Dos ideas sobre el Perú discutieron aquella vez. Hubo ironías pero no insultos, esgrima y no chaveta. La política se nutrió esa noche. Y el idioma también.

En los años ochenta, y con las excepciones del caso, un manto de ceniza salida del Vesubio de la mediocridad nos hizo pompeyanos sin que nos enteráramos del todo. Esa lava arrasadora alcanzó su mayor incandescencia cuando Fujimori, alentado por los asesores apristas que le hacían los guiones, le dijo a Vargas Llosa que haber fumado marihuana en su juventud poco menos que lo descalificaba como candidato.

En el cementerio de las ideas (que Sendero había ayudado a poblar), Fujimori se sintió como en su casa y bailó el baile del FMI como Michael Jackson entre sus cadáveres.

El divorcio de la política y los libros creó a una nueva raza de políticos: los que necesitaron de traducción simultánea para que los entendiéramos. Memorable, en ese sentido, resulta la figura de Gilberto Siura, congresista fujimorista de usos múltiples. Cuando Siura hablaba –es un modo retórico de decirlo– la estupidez callaba, superada hasta la vergüenza.

Gente como Siura –pero hay mil ejemplos y de todo el espectro partidario– no hubiera podido debatir ni con Marcel Marceau maquillado de yeso y carmín.

O sea que la separación a botellazos de la política y las librerías dejó muchos huérfanos. Al principio fue un asunto de Dickens y Cáritas, pero, con el tiempo, los hijos de los hijos de esos huérfanos de imprenta llegaron a las nomenclaturas, a los comités ejecutivos, a la Onpe, y sucedió lo que tenía que suceder: estas FARC de la chusquedad secuestraron a la política peruana y juraron que no la soltarían hasta que la banda sonora de Fahrenheit 451 se convirtiese en el nuevo himno nacional.

Algunos de estos ñaños tuvieron la suerte de no descubrir que eran disléxicos hasta que recibieron su primer cheque, monografía que debieron leer a la fuerza como se comprenderá. Y una buena parte de ellos iría, en bermudas hasta la baja pantorrilla, a militar en la blanquiazul Alianza Fujimorista, que ganó campeonatos interpretando auténticamente el marcador final luego de que Martin Rivas se hiciera cargo del árbitro.

Lo que quiero decir pero me distraigo es que cuando política y cultura empezaron a odiarse lo que se impuso fue la supresión de la polémica y el apego a la certeza que no resiste el riesgo de la confrontación.

De modo que el debate programado para esta mañana en Radioprogramas es una de las mejores cosas que le ha sucedido al clima político de este país de tantas voces divas. Bienvenido el debate.

Huamán rechaza insultos de presidente Alan García

consejerodelobo@hotmail.com @ 01:42
La CGTP salió al frente del Mandatario y le respondió que el pueblo no chilla …el pueblo protesta.
Huamán rechaza insultos de presidente Alan García
Secretario general de la CGTP, Mario Huamán, dice que García cometió una bajeza.
COMANDO CANELA

El coordinador de la Asamblea Regional del Cusco, Efraín Yépez, advirtió ayer que el gobierno pretende infiltrar violentistas en las movilizaciones que se realizarán durante el paro nacional y que estas acciones estarían a cargo del “Comando Canela”.

“Acabamos de ver a la cabecilla del comando Canela en las calles del Cusco. ¿A qué ha venido? Así como Jorge del Castillo dice a qué ha venido Mario Huamán, diremos a qué vino la “Comando Canela”, y por esas cosas hay que preocuparse”, puntualizó.

El pasado 24 de abril, el vicepresidente de la Comisión de Inteligencia del Parlamento, José Urquizo reveló también que esta fuerza paralela informal habría actuado azuzando a la violencia en las movilizaciones del paro agrario de Barranca y Ayacucho, realizado en febrero pasado.

Los insultos del presidente Alan García a los trabajadores y los ciudadanos que promueven y respaldan el paro nacional del 9 de julio evidencian su desesperación porque el premier Jorge del Castillo y la campaña oficial de desprestigio no han podido detener la protesta nacional.

El mandatario García dijo ayer que quienes protestan por el alza de los alimentos, que según él es consecuencia de la guerra mundial del petróleo, y que el 9 de julio la gente “saldrá a chillar” haciendo referencia al sonido que hacen los animales.

Ante estas declaraciones peyorativas, el secretario general de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), Mario Huamán, respondió que los únicos que chillan son las ratas y que esto era una bajeza del Presidente. “El 9 de julio, los trabajadores protestarán, entre otras cosas, por el alza de los productos de primera necesidad, que un gobierno responsable puede detener si es que le interesa el bienestar de los ciudadanos de a pie”, sostuvo.

Huamán fustigó duramente al gobierno, que según él, se considera “el único actor en la vida del país” y al mismo presidente García quien “habla tanto que no tiene tiempo de pensar lo que dice”, responsabilizándolo por atentar contra los derechos de los trabajadores y la democracia. “El Ejecutivo hace lo que le viene en gana, es el único actor en la vida del país, se convierte en un gobierno autoritario con signos dictatoriales”, afirmó Huamán.

Asimismo, Mario Huamán emplazó al jefe del Estado a aclarar a quién se refiere cuando dijo que hay gente que promueve el paro y cobra sin trabajar. “Se referirá seguro a los funcionarios de su gobierno que a cada rato son denunciados por corrupción. Debe ser de ellos de quienes habla, él lo sabe muy bien”, enfatizó.

El presidente García intentó restar importancia al paro nacional del 9 de julio al sostener que: “el paro ni me agravia, ni me ofende y cuando me preguntan qué pasará después del 9, les digo después del 9, viene el diez, y el Perú continúa lo de siempre”.

Paro pacífico
Huamán dijo además que el paro nacional será pacífico. Indicó que en Lima habrá una concentración en la Plaza 2 de Mayo, a partir del mediodía, y que antes de llegar a dicha plaza habrán manifestaciones en varios puntos de la ciudad.

Petroleros
Cientos de trabajadores de la refinería de Petroperú, en Talara, decidieron también acatar el paro en rechazo al alza del costo de vida y por la defensa de la soberanía nacional, los recursos naturales y el patrimonio cultural.

El secretario general del Sindicato de Trabajadores Refineros de Petroperú, Luis Querevalú, señaló que su gremio reclama además la revisión de los contratos petroleros, la modificación de la Ley Orgánica de Hidrocarburos y que se le permita a Petroperú explotar directamente áreas en la costa norte del país.

El respaldo a la protesta nacional crece en todos los rincones del país, dijeron ayer los principales dirigentes convocantes al paro, la presidenta de la CGTP, Carmela Sifuentes y el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, Julio César Bazán.

Por su parte, Antolín Huáscar de la Confederación Nacional Agraria (CNA), dijo que los campesinos de todo el país participarán activamente de la protesta nacional.

Protestas sociales se multiplicarán

–¿Cómo entiende usted el paro nacional?
–La situación general del país es bastante compleja y nadie protesta por gusto. Los sectores de trabajadores y los más empobrecidos apoyan la protesta porque tienen carencias económicas.

–¿No sienten que el Perú está viviendo momentos buenos, con un PBI que tiene un crecimiento permanente como dice el gobierno?
–Esto no se refleja a nivel de las grandes mayorías nacionales. El hambre continúa en el país. Los sectores mayoritarios no tienen acceso a los grandes recursos que tiene el Estado y no sabemos por qué no se ha dado una política para mejorar esta situación.

–¿Entonces qué podemos esperar en los próximos meses?
–Si no se atiende las demandas sociales ahora van a haber momentos muy difíciles para el gobierno. Las movilizaciones se van a multiplicar y los reclamos se van a ir consolidando. Pero lo que preocupa es que ante esta protesta general se desencadene una represión grande de parte del Estado.

04/07/2008 GMT 1

El rol del MAESTRO PERUANO: Diagnóstico de la Educación Peruana

consejerodelobo@hotmail.com @ 02:03

Se necesitan alumnos con espíritu crítico, con afán de investigación científica y rebeldes ante la injusticia social; más claramente, se necesita que los maestros de la escuela pública donde se educa el pueblo, encaminen su labor educativa a formar educandos con conciencia de clase explotada, que asuman como futuros trabajadores y ciudadanos la responsabilidad de luchar contra la injusticia y la explotación.

La educación burguesa está para sostener y reproducir la explotación del hombre por el hombre, el consumismo, el tecnocratismo, la alienación del trabajo, el individualismo, el imperio de la propaganda y de los mass media, que vulneran, incluso, las interioridades del espíritu humano y condicionan sus decisiones. El conductismo y neo-conductismo, la fetichización de la tecnología educativa, la búsqueda inescrupulosa de la eficiencia y la ganancia, etc., son aspectos que informan la pedagogía burguesa más reciente. Se perfila así una educación que es producto y reproduce una conciencia social alienada e inhumana.

En general, cada sociedad produce la educación que conviene a su clase dominante, la educación que plasma los intereses inmediatos e históricos de determinada colectividad humana y de la clase social que en ella se impone. Esto no niega la posibilidad de que las clases subordinadas, una vez poseedoras de conciencia de clase, se esfuercen por generar sus propias alternativas educativas y culturales.

La educación es también una relación social entre individuos de determinadas agrupaciones humanas. Educación implica comunicación, trasmisión de ideas, de conceptos, de conocimientos, técnicas, valores, formas de comportamiento, etc. La educación, espontánea o sistematizada, es una actividad relacionada con la tarea de preservar del olvido o la destrucción la riqueza de ciencia y experiencia acumuladas por las generaciones precedentes. Riqueza destinada a servir de base a ulteriores avances del conocimiento, de la producción, de la técnica, de la ciencia, del arte. “Una de las funciones esenciales de la sociedad humana es almacenar los conocimientos adquiridos por el hombre. El lenguaje, los útiles, la ciencia y la técnica, el arte, la religión, son conservados y trasmitidos no por la herencia, sino por tradición visual, oral o escrita”.

Y en el cumplimiento de esta importante función es donde la educación cumple un rol esencial. “La humanidad progresa en la medida en que las generaciones nuevas pueden apoyarse, en su ascenso, sobre el edificio ya construido por las generaciones precedentes, beneficiándose de la colaboración de las capacidades intelectuales de millares de cerebros de entre los más capaces. Todas las civilizaciones se hundirían simultáneamente si de un cataclismo destructor, como el que hoy podemos concebir, sólo sobreviviesen niños muy jovencitos, y el pensamiento conceptual desaparecería del mundo, para reaparecer, tal vez, después de algunos milenios en un nuevo ciclo histórico”.

Pero la educación como relación social ideológica también puede cumplir (y de hecho cumple) funciones reaccionarias, inhumanas y anti-históricas. La relación entre educando y educador no sólo se da en el aula, se da también en la familia, en el club, en el partido, en el sindicato, etc., y a través de toda clase de medios de comunicación que trasmitan opiniones, conceptos e ideas en general.

Es necesario tomar en cuenta que:

“En todo acto educativo concurren básicamente cuatro elementos:
a) Un sujeto que se educa: el educando.
b) Un agente que educa: el educador.
c) Un contenido que se trasmite o ejerce influencia: el contenido educativo.
d) Un conjunto de recursos, circunstancias o ambientes que hacen posible el acto educativo: los medios educativos”.

Es claro que entre semejantes elementos debe establecerse una fluida interacción para realizar adecuadamente el hecho educativo. Sea como fuere, lo cierto es que entre maestro y alumno se establece un determinado tipo de relación que está decisivamente influenciada por las relaciones sociales que se dan en la sociedad. En realidades como la nuestra, “las relaciones sociales de la escuela adaptan al individuo a las características del trabajo burocráticamente organizado: disciplina, sumisión a la autoridad, motivación mediante incentivos externos...a más de cierta preparación cognoscitiva y psicomotora”.

Se pone mucho énfasis en la disciplina catalogada como obediencia; la escuela (y los maestros) apelan a procedimientos cuartelarios. El niño sumiso, apagado y formal es el ideal de alumno educado. Se dice que tal cual profesor es bueno porque mantiene el control del aula y la obediencia del alumnado, no importa si tiene deficiencias en los otros aspectos de la enseñanza. Al final la relación maestro-alumno adquiere características de dominación-dependencia, en la cual, el sujeto que se educa debe aceptar pasivamente los conocimientos, valores, conceptos e ideas que el maestro trasmite. Se establece una relación ideológica desigual donde, por regla general, el que actúa de educador impone a los educandos una concepción del mundo propia de las clases sociales que dominan a la sociedad. Así al proletariado, al campesinado y a los demás sectores populares se les trasmite concepciones ajenas a sus intereses de clase.

El ordenamiento educativo de sociedades como la nuestra busca educandos adecuados a las necesidades e intereses de los explotadores. En él, los alumnos deben ser domesticados para que actúen eficientemente como productores, como capataces, administradores, como soldados o policías al servicio del gran capital. La ideología que se brinda a través de todos los medios educativos está orientada hacia ese fin.
Pero los maestros clasistas tienen el deber de romper con estos esquemas que impone el orden reaccionario de la sociedad y hacer de la relación con sus alumnos un hecho fructífero desde el punto de vista científico, político y social. Se necesitan alumnos con espíritu crítico, con afán de investigación científica y rebeldes ante la injusticia social; más claramente, se necesita que los maestros de la escuela pública donde se educa el pueblo, encaminen su labor educativa a formar educandos con conciencia de clase explotada, que asuman como futuros trabajadores y ciudadanos la responsabilidad de luchar contra la injusticia y la explotación.

Los maestros clasistas tenemos el deber de hacer un trabajo educativo que sirva para la formación de futuros dirigentes populares; que pongan los cimientos en la formación de cuadros para la transformación revolucionaria de la sociedad. Cuadros dirigentes del pueblo para la revolución: ese debe ser nuestro “perfil del educando”.

Para cumplir eficazmente esta tarea los maestros debemos prepararnos adecuadamente. Esto nos exige un determinado “perfil profesional”; nos exige que juguemos un determinado papel progresista o revolucionario en la formación de las nuevas generaciones.
Hace más de 70 años, el gran maestro peruano José Antonio Encinas escribió con mucha claridad: “El más alto cargo que un ciudadano puede desempeñar es el de maestro de escuela. Cuando la sociedad actual se sacuda del egoísmo y de los prejuicios que anquilosan sus más vitales funciones y cuando el maestro, de su parte, deje la rutina y se transforme en un leader social, entonces el magisterio habrá sobrepasado en importancia a cualquier otra actividad humana”.

A nuestro criterio aquí está, propuesto por Encinas, lo esencial del “perfil profesional” del maestro clasista y revolucionario: debe transformarse en un líder social; su ocupación debe llevarlo a estar en la vanguardia de las actividades y luchas de la comunidad por lograr la justicia, la desaparición de la miseria y de la explotación. Debe promover estas acciones. Todos los demás requisitos que se exigen para tener buenos maestros deben estar en función de esta característica esencial.
La emoción social, la paciencia y control emocional, la simpatía, la adecuada capacidad intelectual, la iniciativa y capacidad organizativa, tanto como la sólida cultura y formación pedagógica, deben estar orientados a potenciar la capacidad de líder social que se exige del maestro.
La de docente es una profesión especial, diferente de las otras; “...el educador no sólo debe demostrar su competencia en las aulas sino en toda la comunidad, con sus propios actos, su propia persona; en suma debe estar preparado especialmente”.

El buen maestro no sólo debe preocuparse por establecer una correcta relación social con sus alumnos, sino además, con los padres de familia y la comunidad. Su labor de educador debe exceder los estrechos límites de la escuela y proyectarla a los sectores populares. Esta proyección debe ser organizada, colectiva, con una clara posición de clase y con objetivos sociales y políticos concretos. A través de la escuela y el sindicato puede realizarse con eficacia esta tarea.
El Maestro, para constituirse en líder social y cumplir acertadamente su papel de educador debe esforzarse por tener una concepción del mundo científica y de avanzada, es decir, una concepción dialéctica y materialista; debe manejar una línea política sindical y pedagógica que lo lleve a tomar clara posición junto a los proletarios, campesinos y demás sectores explotados, que son la mayoría de la sociedad peruana.
Debe tener una clara conciencia nacional que lo lleve a hacer de la educación un medio para promover y perfilar la personalidad y la cultura nacional del Perú, al mismo tiempo que trabaja contra la dominación neocolonial que el imperialismo ejerce en nuestra patria.
Por supuesto que el maestro de veras clasista debe comprender que en nuestro país la lucha de clases se desarrolla de diversos modos y el hecho educativo está inmerso en esa lucha, por tanto, es menester tomar una posición clara y esforzarnos por diseñar nuestra labor con los alumnos y la comunidad de manera que favorezca a los intereses populares. No podemos seguir siendo eternamente un ejército destinado a domesticar a las masas en favor de los intereses del imperialismo, la gran burguesía y los terratenientes. Por el contrario, hagamos del aula, de la escuela y de la comunidad un bastión en la lucha contra la dominación de las potencias extranjeras, contra el abuso y la injusticia, contra la explotación del hombre por el hombre.

Para eso debemos contar con los alumnos, con el magisterio de base organizado y conciente; con adecuadas relaciones con padres de familia y la humanidad. Los maestros debemos trabajar para que la escuela y la educación estén al servicio de las masas populares; esto exige tener una clara línea de masas en nuestro quehacer cotidiano.
El educando de los sectores populares, además de constituir como persona una “realidad integrada” (biológica, psicológica y social) es parte de una colectividad, de un sector social mayoritario que está llamado a ser protagonista principal de un cambio radical en la sociedad. No puede ser de otro modo si queremos quebrar la situación de crisis y descalabro permanente que aqueja al Perú. Es una verdad suficientemente demostrada que las masas hacen la historia; entonces, preocupémonos los maestros por contribuir desde la educación a que esta historia avance de modo progresivo. Por tanto, debemos tener una línea de masas claramente diseñada para nuestro trabajo con los alumnos, con los padres de familia y la comunidad, con el sindicato.

De suyo se comprende que las clases dominantes que controlan el aparato estatal hacen todo lo posible para que el trabajo magisterial se reduzca sólo a implementar los planes y programas que los explotadores imponen a través del sistema educativo imperante. Han establecido normas de control para eso; además, pagan mal al docente para que éste ocupe su tiempo en otras tareas de supervivencia y no pueda hacer un trabajo educativo que sirva para desarrollar la ciencia, la técnica y la cultura nacionales; que sirva para incentivar la creatividad y actividad revolucionaria de las masas, del país; que sirva, en fin, para destruir a la explotación y al poder político-militar de los explotadores.
 En la sociedad peruana de estos días, sin embargo, el magisterio está plagado de vicios que traban una mejor educación. En su mayoría los maestros aún consideran que su profesión es una más entre tantas, sólo útil para conseguir una remuneración que les permita vivir (o supervivir). Peor aún, muchos han recalado en el magisterio como última opción, como consuelo a no poder haber realizado otras profesiones más rimbombantes y de mayor prestigio social. Las condiciones sociales impuestas por los explotadores han hecho creer, especialmente a los maestros, que el trabajo en educación está entre los más viles. De modo que estamos condicionados para cumplir nuestra labor, “a  la diabla”; trabajando sólo por cumplir.

El sistema educativo del país y las paupérrimas condiciones de vida de alumnos y maestros hacen que en la escuela tan sólo se trasmita conocimientos que poco van a servir para la producción y la vida. Más que educadores hay instructores o enseñantes. La preparación profesional es pésima. El hecho educativo se ha banalizado de tal modo que el docente sólo se preocupa de explicar más o menos claramente el curso que dicta. No le importa si en su labor de aula y escuela contribuye a la conservación y trasmisión de la ideología alienante y deshumanizadora de la burguesía. Se dan casos en que maestros que son grandes luchadores sindicales, cuando van al aula actúan de modo reaccionario pues difunden entre sus alumnos los criterios y concepciones de los explotadores. Todo esto debe superarse. Es menester esforzarnos por comenzar a cambiar esta nefasta situación desde hoy.

19 de julio de 1977 UN PARO PARA LA HISTORIA DEL PERÚ

consejerodelobo@hotmail.com @ 00:08

 Dentro de muy pocos días de cumplirán 31 años del Paro del 19 de julio de 1977, considerado con razón un Paro Histórico en el proceso social de nuestra patria. Para comprender mejor la naturaleza de esa medida de fuerza impulsada por los trabajadores, hay que situar los hechos en el contexto concreto en el que ellos ocurrieron.

El país venía de la experiencia velasquista, de transformaciones sociales profundas que apuntaban no sólo a la modernización del país, sino incluso a un cambio radical en las relaciones de producción en determinadas esferas de la vida peruana. La reforma agraria primero y luego la creación de las Comunidades Laborales en la industria, la minería y otros sectores, habían abierto canales de participación activa a campesinos y trabajadores que buscaban afirmar su sentimiento y su conciencia de clase en medio de una dura lucha contra la explotación y la miseria

Sin hacerse ilusiones con el proceso, y sin hipotecar su independencia de clase, la CGTP respaldaba firmemente ese proceso asumiendo una línea que luego fuera confirmada como certera por la historia. En el periodo, en medio de una lucha fragorosa y constante, los trabajadores habían afirmado el sitial del sindicalismo y se habían convertido en una fuerza real que jugaba un papel concreto en la vida peruana. La CGTP pesaba, y se hacia sentir porque encontraba apoyo y acogida en los sectores mayoritarios de la población, y odio y rechazo en medios en los que las castas privilegiadas de siempre procuraban mantener su dominio tradicional.

Cuando ocurrió el desplazamiento de Velasco Alvarado de la Jefatura del poder, se inicio un cambio que, en un primer momento no fue detectado por los sindicatos en su real dimensión. Originalmente, el gobierno de Morales Bermúdez asumió el compromiso de profundizar el proceso y esa idea fue asumida como suya por los militares más identificados con la experiencia anterior: Leonidas Rodríguez, Jorge Fernández Maldonado y otros. Formalmente, no existía, entonces, motivo mayor de desconfianza.

Los hechos nos demostraron pronto que esa percepción era errónea. Velasco no había sido removido de su puesto para profundizar nada sino simplemente para iniciar un proceso gradual -pero efectivo- de los cambios que se operaban en la vida nacional. Comenzó así la depuración de los cuadros castrenses y se inició una ofensiva violenta de los empresarios contra los trabajadores. En el marco de esta última, los empresarios del calzado tomaron la delantera y provocaron despedidos y represalias en perjuicio de los sindicalistas.

Aunque la CGTP -durante todo el periodo de Velasco- había recurrido a diversas medidas de lucha, no optó por un Paro Nacional considerando que esa acción contravenía los intereses de clase de los trabajadores. Con Morales Bermúdez la situación era ya distinta. Y por eso la Central recurrió a la acción extrema, en lo que bien podría considerarse un ensayo del paro Nacional del 19 de julio del 77. Fue, en efecto, el paro en Lima y Callao dispuesto para el 29 de diciembre de 1975 en demanda de la reposición de los trabajadores de Plásticos El Pacífico, una empresa de capitalistas chilenos. Importante resulta subrayar ahora que esa lucha culminó de manera exitosa por cuanto, finalmente, el conflicto se resolvió como los trabajadores lo habían planteado.

Ese paro, sin embargo, demostró que los trabajadores podían recurrir a una acción de lucha más amplia; y que el proceso de Morales Bermúdez seguía un rumbo opuesto a los objetivos enunciados. Pero ambas ideas fueron madurando lentamente a lo largo de 1976 y se expresaron más abiertamente en 1977 cuando el gobierno dio pasos más concretos para un entendimiento desembozado con el Fondo Monetario y los organismos financieros internacionales. Fue esa la misión que a fines de junio se propuso el régimen. Ahí estuvo diseñada la esencia del Programa Piazza para la “reactivación de la economía”. Era, sin duda, el punto de partida para un sometimiento abierto a los dictados del Capital. El Paro Nacional, entonces, se puso a la orden día.

Una revisión somera de los diarios de aquellos días nos da cuenta de un clima de violencia creciente y de agudos enfrentamientos sociales, de medidas intimidatorias adoptadas por el gobierno y de valerosas luchas libradas por los sindicatos. La lucha de clases estaba en plena ebullición, y las tareas de los trabajadores se planteaban en la orden del día.

Como existía ya un clima de descontento generalizado, se previó incluso el Paro Nacional para los primeros días de julio de ese año, pero finalmente se difirió hasta el 19 por razones de organización de la lucha. Ocurrió, sin embargo, que el gobierno no las tenía todas consigo y, asustado también por la presión social, retrocedió y dejó en suspenso el “paquete Piazza”. Una interpretación mecanicista de los hechos dio lugar a una consulta a los dirigentes sindicales en torno a la concreción de la medida de lucha, que fue desestimada. El Paro se hizo realidad.

La violencia en el Paro no provino de los trabajadores, sino del gobierno. El allanamiento del local de la CGTP y la captura de dirigentes sindicales, algunos de los cuales fueron detenidos mientras que otros tuvieron simplemente que esconderse para continuar la lucha en otras condiciones. El gobierno también fue responsable de la represión callejera, que dejó una dolorosa estela de muerte en la avenida Túpac Amaru, en Comas. Pero la acción más cruel y más pérfida del régimen –ideada por los empresarios- se expresó a partir de los Decretos Supremos 010 y 011 mediante los cuales se autorizaba el despido inmediato de los dirigentes sindicales y trabajadores que se sumaran a la causa. Era la carta blanca que buscaban los patronos para descabezar al movimiento obrero. Y eso fue lo que ocurrió. En horas, en efecto, fueron despedidos más de 5,000 trabajadores, la inmensa mayoría de los cuales eran los dirigentes de todos los sindicatos y federaciones afiliados a la CGTP. Aunque la Federación Bancaria se empeñó -y pudo lograrlo- en obtener la reposición de sus despedidos –alrededor de 600- eso no ocurrió con los otros destacamentos del movimiento obrero y sindical. La CGTP misma no puso mucho empeño en enarbolar esa bandera, como sí ocurriera después con los despedidos del fujimorato.

No obstante este duro contraste sufrido por el movimiento sindical, aún fue posible, al año siguiente, decretar un nuevo Paro que resultó aún más vigoroso y contundente: el del 22 y 23 de mayo de 1978, que abrió finalmente la perspectiva a la Asamblea Constituyente y al retorno a la democracia formal de antes y marcó el fin de la experiencia militar de 12 años.

Aunque han pasado 31 años del 19 de julio del 77, la fuerza del pueblo subsiste y la capacidad de lucha de los trabajadores - enfrentados a nuevos retos- se mantiene intacta.

03/07/2008 GMT 1

Dudas sobre si el ejército colombiano interceptó la liberación para presentarla como éxito del gobierno

consejerodelobo@hotmail.com @ 18:58
Las FARC ya habían expresado a delegados europeos con los que se habían reunido su disposición a liberar los rehenes




A pesar de que el ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, ha presentado como una brillante operación de inteligencia militar la liberación de Ingrid Betancourt y otros catorce secuestrados de las FARC, la realidad es que se ha producido justamente cuando dos delegados europeos, el francés Noel Sáez y el suizo Jean Pierre Gontard, habían entrado en contacto con la dirección de la guerrilla para plantear la liberación. Las FARC habían expresado ya su intención al respecto, y el gobierno había autorizado los contactos, a los cuales hacía estrecho seguimiento.
El pasado 1 de julio un comunicado del Ejecutivo colombiano leído por el secretario de prensa del palacio presidencial, César Mauricio Velásquez, señalaba que dos delegados europeos
ingresaron en los últimos días a Colombia y pidieron al Gobierno autorización para desplazarse a ese encuentro directo con el secretariado (cúpula) de las FARC, autorización que el Gobierno concedió.
También el diario español El País recogía este asunto el mismo día 1:
Bogotá ha autorizado la reunión de dos negociadores europeos para discutir las condiciones para futuros encuentros par discutir el futuro de los secuestrados por las FARC, según han informado los medios colombianos. El antiguo cónsul francés en Bogotá, Noël Sáenz y el diplomático suizo Jean-Pierre Gontard partieron a comienzos del pasado fin de semana hacia un punto de encuentro en las montañas que el gobierno no ha facilitado y podrían haberse reunido ya con miembros del secretariado de la guerrilla, el principal órgano directivo, e incluso con el nuevo líder de las FARC, Alonso Cano.
Según este diario:
Las FARC se han declarado dispuestas a canjear a 40 secuestrados, Betancourt entre ellos (también con nacionalidad francesa), tres estadounidenses, así como a otros políticos, policías y miembros del Ejército colombiano, por cerca de 500 guerrilleros presos. Entre los presos que las FARC aspiran a canjear, figuran tres extraditados a Estados Unidos. Uno de ellos, Ricardo Ovidio Palmera, Simón Trinidad.
Según el diario francés Le Figaro, los emisarios francés, Noel Sáez, y el suizo, Jean-Pierre Gontard, se habían reunido el pasado domingo o lunes en la selva colombiana con una persona próxima al nuevo jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), Alfonso Cano.
Ya dos semanas antes , fuentes próximas al Elíseo indicaron que Francia había logrado entablar contacto con el nuevo secretariado de las Farc, si bien el embajador francés en Colombia lo desmintió entonces.
En Colombia, el diario El Tiempo, cercano al gobierno, reconocía que dos delegados internacionales se podrían haber reunido con Alfonso Cano:
Los encargados de la gestión son el francés Noel Saez y el suizo Jean Pierre Gontard, autorizados por el Gobierno para las gestiones con el grupo subversivo en busca de liberar a los secuestrados.
Una fuente de la Casa de Nariño confirmó que "desde hace tres días los dos europeos iniciaron el recorrido para concretar el encuentro" en una zona que no determinó.

La misma fuente no descartó que la reunión haya sido con el jefe guerrillero que reemplazó a Manuel Marulanda Vélez 'Tirofijo', quien murió el pasado mes de marzo.

Eso significaría que los canales de comunicación de las Farc, prácticamente cerrados tras la muerte de 'Raúl Reyes' el pasado primero de marzo, empezaron a abrirse nuevamente.

Gobierno dio garantías

"El Gobierno les está garantizando a los dos facilitadores el avance para esos contactos. Se les dieron las facilidades para que la reunión fuera exitosa", señaló el funcionario.

Desde la Casa de Nariño también se informó que los dos diplomáticos les iban a pedir a las FARC que acepten la propuesta de una zona de encuentro para iniciar diálogos en torno a un eventual intercambio humanitario.

La versión del gobierno colombiano sobre la liberación es que militares infiltrados en la guerrilla habían embaucado al comandante César de las FARC para concentrar a los retenidos y subirlos a un helicóptero que resultó ser del ejército camuflado, haciendo creer al mando guerrillero que se dirigían hasta donde se encontraba Alfonso Cano, máximo jefe de las FARC. La duda que se cierne sobre esta versión es si los guerrilleros que custodiaban a los secuestrados ya tenían orientaciones destinadas a una inminente liberación, y de ahí su fácil e ingenua disposición a colaborar en tan sospechoso traslado. O hasta qué punto la liberación ya estaba acordada entre la dirección de las FARC y los mediadores enviados por Francia y, en el último momento, el ejército colombiano interceptó la liberación para presentarla como una operación militar exitosa.
En realidad sería una operación similar a la sucedido cuando el bombardeo al campamento de Raúl Reyes en Ecuador. En aquella ocasión el gobierno colombiano supo que se estaba gestando la liberación y prefirió eliminar militarmente a los portavoces guerrilleros aunque se abortara esa liberación, mientras que en este caso la hubieran interceptado pilotando ellos la liberación para presentarla como un éxito exclusivamente militar y gubernamental.
www.pascualserrano.net

Lo que hay detrás de la "liberación" de Ingrid Betancourt

consejerodelobo@hotmail.com @ 18:55

Betancourt y McCain

Por César Hildebrandt

Las últimas imágenes internacionales de Álvaro Uribe, el presidente de Colombia, procedieron de sus conversaciones con John McCain, el prisionero de guerra del Vietcong que hoy quiere llegar a la presidencia de los Estados Unidos para continuar el legado de George W. Bush.

Era rara esta visita de John McCain a Colombia, pero lo que era evidente es que ambos personajes querían decirle algo al mundo. Algo así como que “estamos juntos y creemos en lo mismo”. Y “lo mismo” es, fundamentalmente, el Plan Colombia, cuyo eje conceptual es una nueva alianza con los Estados Unidos y una apuesta por la subordinación continental a la primera potencia militar del mundo.

No tengo ninguna duda de que Uribe aceleró la visita de John McCain a Colombia para que fuera parte de una secuencia triunfal, terminada ayer con la histórica liberación de Ingrid Betancourt y los tres agentes de la CIA derribados por las FARC cuando hacían un vuelo de reconocimiento y barrido electrónico en una zona controlada por la guerrilla.

Pocas horas antes de la gran noticia de ayer, en la conferencia de prensa ofrecida en Cartagena de Indias, McCain, sintomáticamente, subrayó estas palabras: “Felicito al presidente Uribe por los progresos contra la insurgencia marxista de las FARC y espero que estos avances produzcan pronto la liberación de los rehenes, incluyendo a los tres ciudadanos norteamericanos cautivos”.

Está claro que McCain sabía lo que se venía en las horas siguientes. Y está claro que al reeleccionista Uribe le conviene un McCain y no un Obama en la Casa Blanca. Al impregnar a McCain con algo del brillo de la “Operación Jaque”, Uribe le da una mano a la causa republicana y recibe, a su vez, el espaldarazo de los duros de Washington, esos que confían en que podrán demoler a Obama en lo que falta de campaña.

El vocero de McCain dijo en Bogotá, apenas aterrizado, que “con este viaje el senador reconoce que Colombia es un gran aliado de los Estados Unidos y que, a diferencia de Obama, él sí conoce la problemática de América Latina”.

Todas estas circunstancias como que pretenden ensuciar la estupenda noticia del rescate de esa heroína de la resistencia llamada Ingrid Betancourt. Felizmente, por encima de Uribe y sus bizarros enroques de presidente auxiliado por los paras, está la sonrisa de Ingrid y la alegría mundial por habérnosla devuelto.

Qué decir de este personaje, por el que clamamos hace meses en esta misma página, sino que encarna el espíritu de la libertad. Y qué otra cosa se le puede desear a Ingrid Betancourt que no sea que recupere, en todo lo que pueda, estos siete años que le robaron los salvajes.

Sí, porque hay que ser salvaje para interpretar el marxismo secuestrando por años a civiles ajenos al enfrentamiento y a militares rendidos en acción, encadenándolos a árboles al anochecer, negándoles alimentación adecuada o asistencia médica, torturándolos psicológicamente con el fin de quitarles toda esperanza y negarles la última migaja de voluntad. Y sólo el comunismo de mosquito y prontuario puede pretender que “la doctrina” del rapto interminable le hace bien a una causa que pretende liberar a Colombia.

Las FARC ya no es que estén gravemente heridas. Las FARC agonizan. Y ni siquiera les espera la epopeya del combate final sino la lápida del ridículo –además de la deserción, la traición pagada y las cadenas logísticas y de mando rotas en mil pedazos–. Porque sólo puede calificarse de tragicómica la vulnerabilidad de sus altos mandos ante la grosera operación de inteligencia que les hizo creer en un traslado aéreo inexplicable promovido por una organización humanitaria inexistente. Las FARC empezaron como sucesoras de Gaitán y están terminando como las enanas en el circo de Macondo.

Le hace bien a Colombia que las FARC agonicen. Ya era tiempo de que el foquismo bandolero recibiera una lección de esta magnitud. Pero no le hace bien a Colombia que sea Álvaro Uribe, mayordomo de Washington, quien usufructúe la victoria. Porque Uribe no es que quiera ser el Fujimori colombiano. Ese papel le parece pequeño. Este señor tiene la aspiración de convertir a Colombia en el Israel latinoamericano. Y, claro, en esa hipótesis Venezuela será Irán, Ecuador será Siria, Nicaragua un Irak por invadir y Cuba, como siempre, el escondrijo imaginario de todos los Bin Laden que en el mundo han sido. Uribe usa a Chávez para engordar bajo la sombra norteamericana. Y usa a las FARC para montar un caudillismo de raíces asesinas.

La buena noticia es que Ingrid está libre. La mala es que Uribe podrá ahora sentirse más fuerte para arremeter en contra de la Corte Suprema. Y es que se juega la vida con esa investigación abierta sobre Yidis Medina, la congresista que, al cambiar su voto por el encanto de un soborno, posibilitó la reelección del presidente colombiano.

Ayer que escuchaba a Ingrid Betancourt alabar a Uribe de un modo tan intenso como extraño a su habitual talante, me preguntaba, en medio de la alegría indescriptible que compartía con millones de televidentes, si esta mujer excepcional no había sido liberada de las zarpas de las FARC para caer –espero que por poco tiempo– en el dulce cautiverio del uribismo armado.

La traición aprista al Agro peruano

consejerodelobo@hotmail.com @ 18:52
Sembrando vientos
En el acta suscrita el 25 pasado por el premier Jorge del Castillo y el ministro de Agricultura con CONVEAGRO y la Junta Nacional de Regantes, el gobierno prometió no legislar sobre el crucial tema del agua en tanto no se agotara la discusión correspondiente en el Congreso de la República. Pues la Comisión Agraria de éste ya había dictaminado el proyecto de ley respectivo.

Sin embargo, en la hemorragia de normas publicadas el 28 último, para completar la readecuación jurídica del país frente al APC-TLC con Estados Unidos, vinieron dos sorpresas: el Decreto Legislativo 1081, que creó el Sistema Nacional de Recursos Hídricos, y el Decreto Legislativo 1083, que “promueve el aprovechamiento eficiente y la conservación de los recursos hídricos”; a los que cabe añadir el 1058, relacionado con la generación de energía eléctrica.

Ninguno de ellos, como todo el paquete pro APC-TLC, fue siquiera informalmente consultado con los representantes del sector donde está el 100% de las fuentes hídricas y el 80% de los usuarios.

Por ahora no vamos a pronunciarnos sobre el contenido de estos dispositivos, primero porque resultan casi crípticos y, segundo, porque todavía es necesario establecer correlaciones con otros, para tener una visión completa del bosque, no sólo de los árboles.

En cambio, cabe reiterar que el gobierno no ha cumplido lo acordado el 25 con el agro y que ¿al mismo tiempo? ha ignorado al proyecto de ley listo para el debate por el pleno del Congreso.

Aún más, tal como el mismo 25 denunciara el presidente de la Asociación de Ganaderos Lecheros del Perú, en esa fecha el gobierno derogó una disposición que prohibía la recombinación de insumos lácteos importados y leche fresca nacional para producir otros derivados, yendo frontalmente en contra de este subsector básico para la alimentación nacional.

Si a ello se suma la virtual obsesión oficial por abrir el país a la importación indiscriminada de productos transgénicos, en contra de las precauciones mínimas que deberían adoptarse para proteger a la biodiversidad, la seguridad agroalimentaria y la salud del país; todos podemos ver que el régimen persiste en sembrar vientos para cosechar tempestades.

El circo de Montesinos y Fujimori

consejerodelobo@hotmail.com @ 18:48

 

La ópera cínica

Por Carlos Urrutia

No puedo dejar pasar el circo judicial montado el lunes 7 de julio por Montesinos y Fujimori, sin expresar indignación por el uso de una tribuna que, a pesar de todo, debe ser respetada por los peruanos de la única manera que puede ser respetada: diciendo la verdad.

Las risitas desvergonzadas que no le hacen doler la lengua a Fujimori ni la conciencia a Montesinos, pusieron en evidencia que sobre un guión montado en falsedades los dos actores de este drama peruano se mostraron cómodos y hasta alegres, con la mentira, la falsificación y el engaño.

Uno de los costos más altos para un sistema judicial es tener que admitir el cinismo y la mentira ubicada en el podium para burlarse de la justicia y de las instituciones, ante millones de televidentes. Qué vergüenza para el país que las más altas autoridades de nuestro gobierno de la década del noventa, sean juzgadas, frente a los medios de comunicación, por corrupción y por evidentes violaciones a los derechos humanos, y que utilicen ese espacio para mostrar su grosera complicidad en el encubrimiento de sus delitos.

La justicia no puede ser reducida a un juego sucio de leguleyadas que distorsionan la realidad, ocultan las verdaderas responsabilidades y que buscan el engaño de los peruanos con el fin de obtener como ganancia la impunidad, para tratar de volver a tapar con cal los asesinatos de La Cantuta y Barrios Altos.

Este hecho también demuestra que a pesar de la cal sobre los cuerpos asesinados ellos siguen vivos en la memoria de sus seres queridos, de los peruanos decentes indignados ante tanta barbarie y del país que no se resigna a avalar una dictadura criminal y cleptocrática.

Talvez, el fiscal José Antonio Peláez debió haber terminado la sesión ante la inconducta de Montesinos que fue provocador e insolente y que jugando en pared con su compinche Fujimori, trataron de restarle seriedad a la audiencia realizada en Ate, Vitarte. No obstante, el acto no perdió la importancia que merecía y contra todo lo que se intentó fraguar, los ciudadanos y demócratas que vieron la función fujimontesinista quedaron saturados del cinismo que se mostró en la Diroes.

Nunca vi tanta mentira en treinta metros cuadrados, ni tal desvergüenza para convertir cargo público en carga pública. Tampoco nunca vi tan cerca la posibilidad de que el Perú resbale al abismo empujado por la impunidad de los dos más grandes falsarios de la política peruana.

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