Pronunciamiento ante Alan
Pronunciamiento
Ante el mensaje presidencial del delincuente Alan García
Un año ha transcurrido desde que, una alianza entre el fraude; la manipulación de conciencias por parte de los medios y; los intereses más reaccionarios del capitalismo neoliberal, llevó al aprista Alan García al Palacio de Gobierno. Un año en que las promesas electorales fueron pisoteadas y arrojadas a la basura en aras de una pretendida “política de estado” que, supuestamente, los presidentes deben seguir y que se encuentra por encima de las demandas populares, que los candidatos burgueses atienden durante sus campañas electorales para desatenderlas cuando llegan a la presidencia.
García se dirigió al pueblo peruano, desde un Parlamento que refleja la inmundicia en que está convertida la política burguesa que une a perro, pericote y gato, en una presidencia que recae ahora en Gonzáles Posadas, pero que no cambia en nada la que deja Mercedes Cabanillas, que se las arreglaba muy bien para repartirse con tránsfugas y fujimoristas que tenían a una discreta Cuculiza en las alturas para cabildear por la continuidad del fujimorismo del cual el APRA sólo es el cancerbero de turno.
El Mensaje de García, amén de lo aburrido y carente de seriedad informativa, se inició con el hipócrita acto de justificar, como impaciencia, los insultos proferidos a los actores más importantes de las jornadas de Julio que hicieron un primer jaque a la gobernabilidad del capitalismo. Una disculpa cínica, que salta sobre los muertos y heridos asesinados en diferentes lugares del país, por una policía bestializada, siguiendo órdenes que pedían ahogar en sangre la protesta popular. Una disculpa que el pueblo no acepta en la medida en que varias regiones del país han sido previamente militarizadas como una amenaza de muerte para sus demandas. Una disculpa inaceptable desde que viene precedida por un decreto que condena como “extorsión”, el compromiso de las autoridades elegidas que acompañan las protestas, y que vuelve a esgrimir el fantasma del terrorismo para perseguir y encarcelar a los dirigentes de las organizaciones del pueblo; en suma un decreto que penaliza la toma de carreteras por el pueblo que, de esta manera, impide que circulen libremente las riquezas que la burguesía local e imperialista se lleva para sí; pero que alegremente bloquea al pueblo con tanques, cañones y represión el camino que queremos andar para llevar a nuestro pueblo hambriento hacia mejores condiciones de vida.
El discurso de García, dirigido a felicitar a las grandes empresas por el crecimiento económico de sus bolsillos, repletos de un incremento productivo de casi el 180% , si se considera que hace poco más de cinco años el Perú producía 50 mil millones de dólares al año y hoy produce 90 mil millones y que según García se incrementará el 2011 a 140 mil millones, no dice cuanto de ese porcentaje fugará del Perú, en beneficios para las grandes corporaciones capitalistas. La mayoría de los peruanos, en cambio, sí sabemos que esa lluvia de dólares no nos mojará. Mucho menos si desde que llegó a la presidencia, García, ha dejado que las corporaciones mineras prosigan saqueando las riquezas naturales del país, exoneradas de impuestos y con la enorme oportunidad de ser resarcidas económicamente cuando ya no haya más que saquear.
Hacer un análisis detallado del Mensaje Presidencial, sería una tarea ociosa por cuanto es como leer un libro de fábulas para hacer dormir a los niños, con la promesa de que el fin del cuento será en el 2011, cuando según las proyecciones de García, tendremos un Perú casi parecido a Estados Unidos, o Europa y la distancia entre ricos y pobres será tan corta que a lo mejor veamos a Dionisio Romero mudándose a San Juan de Lurigancho y su mujer yendo a comprar a la parada del lugar, mientras la familia Quispe Mamani, tirando al monte cuando no, vivirán en los cerros de Las Casuarinas y de vez en cuando serán invitadas al Club Nacional.
No señor García, a otro perro con ese hueso. El gobierno capitalista que usted preside pero que se digita desde fuera, no va a hacer nada por el pueblo peruano. El estado que preside, es una institución convertida en un “gofer” de las transnacionales para las cuales está atenta a sus demandas de mayores utilidades y beneficios. Cuando García señala a “un 20% de ricos”, oculta el hecho de que en realidad hay un grupo de super-ricos que cada vez más se reduce a menos del 5% de la población total. Con ello, García oculta la criminal tendencia del capitalismo a la concentración de riquezas y poder. Una tendencia exacerbada al máximo en los últimos 30 años y que ha centrado las riquezas naturales y las producidas por los trabajadores de todo el mundo, en casi 500 empresas capitalistas que, para esta apropiación, no han vacilado ni titubean en realizar la mayor depredación del planeta que en sus manos marcha a la destrucción.
La lógica criminal de los capitalistas se hace visible en las declaraciones de sus más destacadas organizaciones como la Confiep, en la que sus representantes declaran que exigir impuestos a las compañías mineras, que han casi duplicado sus ganancias en un año —sus acciones, en la Bolsa de Valores de Lima, subieron 180% en el período 2006-07— “aleja las inversiones”, mostrando así, el profundo egoismo de quienes quieren más a cambio de nada. Esas mismas organizaciones patronales exigen sangre cuando las movilizaciones populares demandas mejores ingresos, y en las mesas de negociaciones descaradamente responden que se abriría un “proceso inflacionario” si los pobres elevaran sus ingresos para que sus hijos coman más de una vez al día.
A pesar de las dificultades y de unas dirigencias echadas en la mayoría de los casos al abandono; a pesar de la desilución del nacionalismo humalista que sólo sirvió para llevar al Congreso a verdaderos delincuentes políticos de la catadura de Torres Caro y Aldo Estrada, el pueblo ha salido a las calles y la insolencia del gobierno se tuvo que detener cuando la clase obrera forzó a la CGTP a un Paro Nacional, poniendo al día su propia dinámica y forzando a abrir el debate sobre sus objetivos históricos: la revolución socialista, la liquidación del estado burgués y de la propiedad privada sobre los medios de producción; la instalación de un gobierno de los trabajadores, la planificación económica en la que las necesidades del pueblo, y no la ganancia de los burgueses, sea prioridad del estado. La lucha por la Asamblea Constituyente es el paso inmediato para abundar el debate sobre tales objetivos históricos. Pero alertamos que, esta AC, no será un regalo del gobierno de los capitalistas, será una conquista que se gane en la conciencia y en la acción de la mayoría de peruanos que hoy ven en las calles su fuerza y su poder.
El fracaso del segundo gobierno aprista es una bofetada a los reformismos que aun sostienen como posibles las mejoras sociales dentro del capitalismo. El ilusionista Alan García, nos ofrece mejoras para el 2011, pero quien sabe si su gobierno neoliberal, heredero del fujimorismo, llegue a esa fecha. Lo que si es cierto es que las fábulas de los capitalistas solo tendrán un final feliz cuando los trabajadores conquisten el poder e impongan un colorín bien colorado.
TODOS A DERROTAR A GARCIA Y EL APRA EN LAS CALLES
A LUCHAR POR UNA ASAMBLEA CONSTITUYENTE DE LOS TRABAJADORES
A DERROCAR A LA DICTADURA DE LA BURGUESIA
¡TODOS POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!
Perú, Agosto de 2007

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