Triunfo de Jesulín y Perera
Alfredo Silva-Santisteban Díaz
Alumbró el sol y los silencios fueron expectantes. Casi tres cuartos de plaza en sol y sombra. El ganado mexicano estuvo bien presentado, algo soso y flojo de manos. La feria viene en alza y el próximo cartel es histórico.
Jesulín de Ubrique
Recordamos su debut en Lima, en la Plaza Sol y Sombra (luego Arenas de Lima), era el año 1992. Años después toreó en Acho. Jesulín logró records inigualables en España. Su famosa corrida sólo para mujeres, torear más de 3 corridas en un día, golpeado por los toros. Ayer en Acho estuvo en maestro.
Era su despedida y no podía ser para el olvido. Al primero un “berrendo en callejón” lo toreó con sabiduría. Decía el maestro Corrochano que torear es: parar, mandar y templar. Eso fue lo que vimos en su primer toro. Faena en la que mostró sus conocimientos de las distancias y terrenos. Tandas muy ligadas, compactas, siempre al compás simétrico del toro mexicano. Sus naturales fueron uno a uno, alargando la embestida y con un temple eterno. Dejó una entera algo desprendida de efecto fulminante.
En el cuarto, consolidó lo hecho en el primero. Si bien la segunda oreja fue algo protestada, entendió que el toro debía ser llevado embebido en la muleta, abajo, ya que humillaba. Pese a que escarbó y era mirón, embestía con galope. Las tandas de derechazos permitieron darle todo el recorrido que requería. Hubo naturales plenos de torería. Antes de la hora de la verdad, cuadra al toro girando en reloj sin pegar ningún muletazo. Envasó un estoconazo que no requirió puntilla. Los dos apéndices y vuelta con el júbilo de la gente, nos dejó la emoción propia de toda despedida. La arena del ruedo que esparció en el aire grabarán para siempre este recuerdo.
Miguel Ángel Perera
Como en la vida, los toreros mejoran, evolucionan y crecen. Es el caso de Miguel Ángel Perera cuyos progresos son notables. Luego de triunfar en la segunda mitad del año en importantes ferias, es llevado apropiadamente por Fernando Cepeda. Estuvo poderoso, artista, aseado.
Ganó el Escapulario en el 2004. No regresó los siguientes años. En sus dos toros siempre compuso la figura con un arte reposado, al compás del toro. Al segundo de la tarde, lo lancea a pies juntos, con suavidad y elegancia. No es castigado y hay un quite por tafalleras. Brinda al público y vienen derechazos mandones, poderosos a un toro de nombre “Jefe” que humillaba y repetía con prontitud.
Construye una gran faena en terrenos comprometidos, ligando en todo momento, y mostrando su lucidez con pases llenos de emotividad y entrega. Inviertiendo la muñeca (¿pererina?) hubo redondos con el beneplácito de la afición. Luego de un pinchazo, dejó una entera. Una oreja.
En el quinto, lancea a la verónica y remata a una sola mano. Inicia la faena con un pase cambiado por la espalda, parece que veremos más. Luego el toro se aplomó y alargó demasiado la faena y le tocaron un aviso.
Ángel Teruel
Todo debut puede ser complicado. Teruel, que brindó a la Peña Femenina que lleva el nombre de su padre, mostró voluntad y deseos de agradar. Tiene aún poco rodaje ya que recibió la alternativa en setiembre. Habrá que esperarlo.

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