Día de la mujer: el presidente y sus ministras
DIARIO LA PRIMERA
Gabinete de García, cada vez más lejos de la equiparidad hombre-mujer que se ofreció en campaña
DATO
Los datos del INEI (2002) indican que del total de mujeres en el Perú, el 54% está en condiciones de pobreza y el 15% en pobreza extrema. Sólo en Lima el 52% de las mujeres son pobres, esto junto al crecimiento del número de jefas de hogar que al 2002 era del 20.4%.
8 de marzo, más allá de los discursos de compromiso, ¿significa algo que tengamos un número mayor de ministras y altas funcionarias en posiciones de poder?, ¿adónde vamos yendo?
Segunda vez bajo el gobierno de Alan García que celebramos el día internacional de la mujer y la pregunta de cajón es ¿hacia dónde vamos?, ¿hacia atrás o hacia delante? Podemos empezar por algo concreto: de las promesas electorales del presidente curiosamente la que estuvo más cerca de realizarse fue la que ofrecía un igual número de ministras mujeres que de hombres. No cumplió, como es su costumbre, pero anduvo por el 40-60 (seis ministras, sobre un gabinete de quince), que era una novedad en un país donde apenas veinte años antes celebramos la primera vez que una mujer se puso el fajín a la cintura.
Este 8 de marzo, el número ya ha bajado a cuatro (26%) y el presidente no se ha tomado el trabajo de explicar por qué se camina como el cangrejo. ¿Perdió el entusiasmo por lograr la equiparidad de género? También en el Congreso se pasó de una presidencia femenina a otra masculina. Y la sensación general es que estamos volviendo a la normalidad, con la mayor parte de instituciones del poder dirigidas por varones. Pero el problema principal no se reduce al dato numérico. Miremos otros puntos aún más serios:
a. El ministerio de la Mujer se ha desdibujado totalmente, haciendo honor al apellido de la que fuera su titular hasta comienzos de este año (Virginia Borra), lo que de hecho no ha mejorado con su reemplazo por Susana Pinilla, cuyo perfil político todos considerábamos más elevado, y que sin embargo se ha terminado diluyendo en un encargo anodino que cada día se parece más a una Caja de Beneficencia, que a un ministerio promotor del desarrollo social y de la revalorización de las mujeres. Aparentemente la ministra ha sufrido una derrota con su salida del sector Trabajo, de la que no se repone y tiene problemas para manejar su relación con otros miembros del gabinete, presidido por Jorge Del Castillo.
b. El ministerio de Transportes y Comunicaciones ha comprobado fehacientemente que no es sino una prolongación de la política pro-privatización que Verónica Zavala había desarrollado al frente del FONAFE. De administrar un holding de empresas públicas para la venta, a las que se le frenaba sus planes de desarrollo, mientras se trasladaba a Proinversión la responsabilidad de conseguir los compradores, la ministra saltó al despacho de Breña, sin conocimientos razonables sobre caminos, puertos, aeropuertos, telefonía, radio o televisión, pero con una noción bien precisa que este era el paquete más interesante de ventas y concesiones, después que se transfirieron casi todas las empresas productivas y de servicios. Verónica Zavala es una ministra entreguista, muy parecida a un ministro entreguista, como hay en otras carteras.
c. El ministerio de Comercio Exterior, es el centro del lobby pro exportador, donde van las empresas a conseguir ser incluidas en las listas de negociación internacional. Son las empresas grandes que tienen vara con el gobierno. Ahí no hay planes para el desarrollo de la pequeña producción y los microexportadores, en particular organizaciones de mujeres productoras, artesanas y otras. Mercedes Aráoz hace exactamente la misma política que cumplió el ministro Ferrero en tiempos de Toledo. Y todos se defienden de que en tiempos de globalización no tienen alternativas.
d. Finalmente, el ministerio de Justicia ha ido a manos de una abogada que asumió la defensa de la familia Schultz, que se vendió a Fujimori y puso a su servicio Panamericana Televisión, y que ha sido representante del municipio de Lima en la causa contra la reposición de los trabajadores injustamente despedidos y mantenidos fuera durante más de diez años y dos administraciones municipales. ¿Puede esperarse algo de ella? Tal vez basta un solo botón para conocerla: en vez de salir en defensa de la legalidad, frente a la Policía que abalea campesinos y campesinas, su declaración fue en el sentido que los que solidaricen y apoyen a los manifestantes se hacen corresponsables de múltiples delitos. ¿Habrá justicia con esta señora?
Mujeres en cargos de responsabilidad, sí. Pero bajo la vigilancia de las que estamos en el llano. Ningún hombre o mujer está garantizado de antemano, ya lo sabemos. Por eso no debemos confundir la necesidad de impulsar tendencia a la mayor participación de las mujeres, con cualquier tipo de silencio respecto a la gestión de los que tienen la responsabilidad en el país.
Fecha recuerda a mártires del mundo
Las investigaciones de historiadoras feministas señalan que lo que pasó en 1857 fue, en verdad, la realización de una marcha convocada en el mes de marzo por el sindicato de costureras de la compañía textil de Lower East Side, de Nueva York, que reclamaban una jornada laboral de sólo 10 horas.
Diez años después, en 1867, también en el mes de marzo, tuvo lugar una huelga de planchadoras de cuellos de la ciudad de Troy, en Nueva York, quienes formaron un sindicato y pidieron un aumento de salarios. Después de tres meses de paro, las huelguistas se vieron obligadas a regresar al trabajo sin haber logrado su demanda.
La historia del 8 de marzo está cruzada por situaciones y hechos que muestran un escenario más complejo y rico en acontecimientos marcados por la Primera Guerra Mundial, la Revolución Rusa, la lucha por el sufragio femenino, las pugnas entre socialistas y sufragistas, y el creciente auge del sindicalismo femenino durante las primeras décadas del siglo XX en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica.
Los orígenes del Día Internacional de la Mujer están ligados a los partidos socialistas de Estados Unidos y Europa, en particular al protagonismo de las mujeres del Partido Socialista Norteamericano que, desde 1908, instauraron unas jornadas de reflexión y acción denominadas Woman's Day. La primera tuvo lugar el 3 de mayo de 1908, en el teatro Garrick de Chicago, con el objetivo central de hacer campaña por el sufragio y contra la esclavitud sexual.
De esta manera, el Día Internacional de la Mujer surge para hacer propaganda a favor del sufragio femenino, para defender los derechos laborales de las trabajadoras y manifestarse contra la guerra y fue reconocido oficialmente en l977 por las Naciones Unidas.
Aída García Naranjo
Colaboración

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