Federalismo
Es la organización descentralizada y autónoma de los Estados y las organizaciones sociales que agrupan en su seno colectividades diversas.
El federalismo surge como ideología de los elementos más revolucionarios de la burguesía en la fase ascendente del capitalismo para superar la dispersión política propia del feudalismo. Especialmente tuvo gran incidencia en los Estados Unidos, donde una parte muy importante de los grandes revolucionarios burgueses de aquel país se agruparon en el partido federal. En aquellos países donde el absolutismo no había preparado las condiciones centralizadoras propias del capitalismo, los federalistas articularon mecanismos políticos opuestos que permitieron integrar importantes colectividades dispersas por razones religiosas, nacionales, étnicas o culturales. Además de los Estados Unidos, México, Suiza y Alemania son también ejemplos de esa forma de estructura estatal federal.
Proudhon heredó de la burguesía los postulados federales, integrándolos dentro del anarquismo como una forma de lograr la desaparición del Estado. Las organizaciones sociales (cooperativas, sindicatos, mutualidades) debían federarse libremente para sustituir al Estado. Los anarquistas conciben que de ese modo se hace realidad su principio de autogestión y que la sociedad federada puede representar un contrapoder, una alternativa frente al Estado burgués que convierte a éste en un instrumento inservible. Desde entonces el federalismo forma parte integrante del anarquismo. Pero las teorías del contrapoder y del doble poder han demostrado siempre ser erróneas e improcedentes porque las organizaciones sociales no prefiguran la sociedad socialista y, además, porque el Estado monopolista impide hoy, por su propia naturaleza, la creación de cualquier forma de contrapoder.
El movimiento comunista internacional rechazó el federalismo como forma de organización social, aunque a partir de la Revolución de 1917 admitió la posibilidad de crear Estados socialistas federales, como fueron la Unión Soviética desde 1924 y Yugoeslavia desde 1945, para integrar nacionalidades sometidas en países económicamente atrasados. Las federaciones en los países socialistas deben fundamentarse en el libre consentimiento de las naciones que integran, así como en el derecho a separarse de ellas.
Los Estados federales se caracterizan por el bicameralismo y en la distribución de competencias entre el Estado federal y los Estados federados, así como por una serie de complejos mecanismos institucionales que duplican la tareas burocráticas.
Las tendencias concentradoras y centralizadoras del capitalismo, especialmente en la etapa monopolista, han conducido a la merma de los Estados federados frente al Estado federal, cuyas competencias se refuerzan, acentuando la presencia del Estado federal.

Meneame
del.icio.us