Siete Ensayos de José Carlos Mariátegui I parte
En 1927 aparece la obra fundamental de José Carlos Mariátegui: Siete ensayos de ínterpretación de la realidad peruana, la primera aplicación del marxismo al estudio de la historia de Perú. El amor a su tierra lo conduce a enjuiciar los problemas cardinales de la nación con voz original y beligerante palabra. Y lo hace sobria y mesuradamente, sin lirismo ni retórica. Sólo desde que aparecieron estos Ensayos se comenzó a conocer en toda su profundidad, tanto en el extranjero como en el propio país, la situación económica, jurídica, social de las masas indígenas y campesinas, de sus necesidades más torturantes, del estado económico y del desarrollo cultural de Perú.
Para los estudiosos de la problemática americana los Siete ensayos son la primera aportación historiográfica al redescubrimiento del Perú. Numerosas traducciones ha merecido y abundantes comentarios.
La contribución del ensayista al conocimiento de su pueblo resulta capital. Ante su ojo avizor se acaban las tierras incógnitas, incorpora a la historia, a la economía, a la sociología del Perú regiones insospechadas. Lega a la posteridad un clásico del pensamiento político: escrito para su época y para siempre. Hasta su adversario histórico, Haya de la Torre, reconoce: Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana, sin duda es el libro más orientador e importante entre los publicados en este siglo por un hombre de nuestra generación sobre problemas concretos del Perú.
Controversias de todo tipo se desatan en relación a Siete ensayos. El civilismo intelectual, aunque declinante, arremete contra el libro. Principalmente, su ideología es el blanco contra el que la reacción dispara sus flechas. Considera una herejía enfocar la historia de Perú desde un ángulo revolucionario. En la Advertencia Mariátegui indica: Mis juicios se nutren de mis ideales, de mis sentimientos, de mis pasiones. Tengo una declarada y enérgica ambición: la de concurrir a la creación del socialismo peruano. Estoy lo más lejos posible de la técnica profesoral y del espíritu universitario.
Queda ahí, visión meridiana y realista, el escenario nacional, desde la conquista, con los procedimientos más feroces de esclavitud y exterminio, hasta la república, que se desenvuelve bajo el signo de la tiranía caudillesca, el latrocinio y la supeditación al imperialismo.
Para Perú, evidentemente, la independencia es un movimiento ilusorio. Los verdaderos próceres de la libertad son los Tupac Amaru, Las pumacahua, los Atusparia, porque son los precursores de la libertad del indio que, antes y después de la sedicente emancipación, se debate en la sima de la expoliación y el hambre. A la feudalidad colonial sucede el régimen aniquilador del gamonalismo. Como explica Mariátegui, el gamonalismo no designa sólo una categoría social y económica: la de los latifundistas o grandes propietarios agrarios; sino que entraña todo un fenómeno representado por los gamonales propiamente dichos y que comprende una larga jerarquía de funcionarios, intermediarios, agentes, parásitos, etc. Hasta el indio alfabeto se transforma en un explotador de su propia raza porque se pone al servicio del gamonalismo.
La víctima de ese fenómeno, por supuesto, es la mayoría indígena, cuya reivindicación económica y social resulta postulado inaplazable en el proceso revolucionario peruano. En términos absolutamente inequívocos y netos, plantea Mariátegui en su obra la solución de esta crítica cuestión: Quienes desde puntos de vista socialistas estudiamos y definimos el problema del indio... no nos contentarnos con reivindicar su derecho a la educación, a la cultura, al progreso, al amor y al cielo... La reivindicación indígena carece de concreción histórica mientras se mantiene en un plano filosófico cultural... Comenzamos por proclamar, categóricamente, su derecho a la tierra... La redención, la salvación del indio, he ahí el programa y la meta de la redención humana. Los hombres nuevos quieren que el Perú repose sobre sus naturales cimientos biológicos.
Siete ensayos no es un libro orgánico, sino que reúne los escritos publicados en Mundial y Amauta sobre aspectos sustantivos de la realidad peruana... Toda esta labor no es sino una contribución a la crítica socialista de los problemas y la historia del Perú. Los títulos de los trabajos que encierra son harto elocuentes: Esquema de la evolución económica; El problema indio; El problema de la tierra; El proceso de la acción pública; El factor religioso; Regionalismo y centralismo y El proceso de la literatura.
En el primero de dichos ensayos Mariátegui distingue tres etapas dentro del proceso económico de Perú. Primera, la conquista, que destruye la formidable máquina de producción del imperio de los Incas, colectivista, socialista, para echar sobre sus ruinas las bases de una economía feudal. Los conquistadores no se ocuparon casi sino de distribuirse y disputarse el pingüe botín de guerra. Despojaron los templos y los palacios de los tesoros que guardaban; se repartieron las tierras y los hombres, sin preguntarse siquiera por su porvenir como fuerzas y medios de producción.
La segunda etapa llega con la independencia, sobre la cual Maritegui sostiene la siguiente tesis: Las ideas de la revolución francesa y de la constitución norteamericana encontraron un clima favorable a su difusión en Sudamérica, a causa de que en Sudamérica existía ya, aunque fuese embrionariamente, una burguesía que, a causa de sus necesidades e intereses económicos, podía y debía contagiarse del humor revolucionario de la burguesía europea. La independencia de Hispanoamérica no se habría realizado, ciertarnente1 si no hubiese contado con una generación heroica, sensible a la emoción de su época, con capacidad y voluntad para actuar en estos pueblos una verdadera revolución. La independencia, bajo este aspecto, se presenta como una empresa romántica. Pero esto no contradice la tesis de la trama económica de la revolución emancipadora.
Bajo el estímulo financiero de los banqueros de Londres se forman las nuevas repúblicas. Mientras España mantiene a Perú como fuente de metales preciosos, Inglaterra lo prefiere como productor de guano y el salitre. Se inicia así el predominio del capitalismo británico en la economía del país.
La tercera llega tras la I Guerra Mundial, cuando se entregan los ferrocarriles del Estado a la banca inglesa, surgen nuevas inversiones de capital británico y la política de Piérola se ajusta al criterio económico de la plutocracia civilista. Aparece entonces la industria moderna, la función del capital financiero, el acortamiento de las distancias a consecuencia de la apertura del Canal de Panamá, que se traduce en el incremento del tráfico entre el Perú y los Estados Unidos y Europa, la gradual superación del poder británico por el poder norteamericano y la participación de éste en la explotación del cobre y del petróleo, convertidos en dos de los mayores productos nacionales; el fortalecimiento de la burguesía; la ilusión del caucho, que adquiere temporalmente valor extraordinario en la economía y en la imaginación del país; se refuerza la hegemonía económica de la costa; la política entreguista de los empréstitos a la banca yanqui con destino a la ejecución de un programa de obras públicas.
Finalmente, Mariátegui apunta que en el Perú actual coexisten elementos de tres economías diferentes. Bajo el régimen de economía feudal nacido de la conquista subsisten en la sierra algunos residuos vivos todavía de la economía comunista indígena. En la costa, sobre un suelo feudal crece una economía burguesa que, por lo menos en su desarrollo mental, da la impresión de una economía retardada.
En el segundo ensayo de su libro sobresale un nuevo concepto de la cuestión indígena que arranca de nuestra economía. Tiene sus raíces en el régimen de propiedad de la tierra. Cualquier intento de resolverla con medidas de administración o policía, con métodos de enseñanza o con obras de vialidad, constituye un trabajo superficial o adjetivo, mientras subsista la feudalidad de los gamonales... El gamonalismo invalida inevitablemente toda ley u ordenanza de protección indígena. El hacendado, el latifundista, es un señor feudal. Contra su autoridad, sufragada por el ambiente y el hábito, es impotente la ley escrita. El trabajo gratuito está prohibido por la ley y, sin embargo, el trabajo gratuito, y aun el trabajo forzado, sobreviven en el latifundio. El juez, el subprefecto, el comisario, el maestro, el recaudador, están enfeudados a la gran propiedad. La ley no puede prevalecer contra los gamonales.
Esta misma opinión la expone Mariátegui en el Prólogo al libro Tempestad en los Andes, de Luis A. Valcárcel, en el cual escribe: No es civilización, no es el alfabeto del blanco, lo que levanta el alma del indio. Es el mito, es la idea de la revolución socialista. La esperanza indígena es absolutamente revolucionaria. El mismo mito, la misma idea, son agentes decisivos del despertar de otros viejos pueblos, de otras viejas razas en colapso: hindúes, chinos, etc. La historia universal tiende hoy como nunca a regirse por el mismo cuadrante. ¿Por qué ha de ser el pueblo incaico, que constituyó el más desarrollado y armónico sistema comunista, el único insensible a la emoción mundial?
El problema agrario, insiste Mariátegui, se presenta, ante todo, como el problema de la liquidación de la feudalidad. Y expresiones de la feudalidad sobreviviente son el latifundio y la servidumbre del indio. La independencia anula en principio los privilegios de la aristocracia terrateniente, pero deja intacta, de hecho, sus posiciones: A despecho del liberalismo teórico de la Constitución y de las necesidades prácticas del desarrollo de la economía capitalista, el gamonalismo latifundista se mantuvo como clase dominante. Tratar, pues, de resolver esta cuestión por las vías de la democracia burguesa resulta una gestión baldía (inútil). La fórmula individualista -creación del minifundio o fraccionamiento del latifundio-, ensayada en otros países, ha sido superada.

Meneame
del.icio.us
q le deseo q me gusta sus 7 ensayos q siera saber mas de su historia
wolfredo bolivar | 02-06-2008 - 01:54:20 GMT 1 #
muy chevere la obra si hubiera el esquema de la evolucion economica donde se muestre
-laeconomia clonial
-barer economicas de la república
-periodo del guano y el salitre
me lo manden
frank | 01-10-2008 - 20:08:02 GMT 1 #
A mi me gusta mucho, pero yo no entiendo todos,
Ruza | 24-11-2008 - 13:35:05 GMT 1 #
soy un torpe no entender nada de literatura peruanaaaaa
estudio ooooooooo
releoooooooooo y releooooo
ynada
expliquenmeeeeeeeeee
=s
aldo walter el violador | 26-11-2008 - 00:27:46 GMT 1 #
me pareces genial y deseo saber mas y analaizar estsos siete ensayos espero que me lo manden a mi correo electronico
JOSE MIKE | 20-03-2009 - 21:22:15 GMT 1 #
deben ser mas resumidos los temas graciassssssss de todas manerasssssssssssssss
katty giovanna | 17-09-2009 - 05:08:35 GMT 1 #
deseo que me maden mas informacion a mi correo
osna hoyos estela | 12-10-2009 - 22:50:39 GMT 1 #