Mafia ataca a Robles para salvar a Fujimori
Por la contundencia del testimonio del general Robles. El vocero fujimorista está perdiendo “La Razón” y en su desesperación se manda con todo y lo trata de felón, traidor, golpista, etc. Estaban equivocados quienes pensaron que el problema mayor en el juicio sobre crímenes y violaciones de derechos humanos que se sigue contra Alberto Fujimori iba a estar en el libro y los videos de Umberto Jara, que hicieron evidente la autoconfesión de Santiago Martin Rivas y Carlos Pichilingüe, y el compromiso con el más alto nivel político. No, señor, todavía faltaba el general Robles Espinoza, el único militar de alta graduación que rompió el pacto de complicidad que permitió abrir al país las redes de la guerra clandestina en la que estaban implicados oficiales y suboficiales de las Fuerzas Armadas y personajes políticos. Es precisamente por eso que el diario de Fujimori no sólo está tratando de desprestigiarlo con lo que tiene a su alcance, sino que intenta dictarle puntos a lo que será el interrogatorio del abogado Nakasaki, donde sin duda se juega gran parte del destino del tipo que fue dos veces presidente del Perú y quiso ser senador en el Japón. “Un felón llamado Rodolfo Robles”, titula el diario mafioso su “informe de investigación”, directamente apuntado a influir en el proceso que venía declarando a cada rato como “ganado”, y que debe estar empezando a preocuparles por lo que se ve de esta necesidad de tumbar al incómodo testigo. Acusaciones Robles pudo creer como la abrumadora mayoría de hombres de uniforme que el plan autoritario del gobierno podía ser una salida al conflicto. Pero reaccionó con el valor que le faltó a muchos cuando descubrió la telaraña de crímenes y abusos que había detrás de ese sistema. “La Razón” pretende, aún a estas alturas que había una “lealtad” que guardar con el crimen con uniforme. Y llega a decir que Robles, cuando se hallaba en Arequipa, pidió servicios del grupo Colina contra una célula senderista, con lo que dan por cierto que este grupo realmente existió y que su tarea era la eliminación de personas, aunque no tiene mayor sentido vincularlo a Robles, sobre la base de chismes de Martin y Pichilingue, que otras veces han dicho que no conocieron al general. Mentira El 5 de mayo Robles se exilaba, mientras el gobierno que no sabía de su paradero denunciaba que estaba involucrado en una conspiración golpista, que había sido develada valientemente por los efectivos de Hermoza y Montesinos. Unas horas después la esposa y la hermana de robles leían un Comunicado sobre las razones del exilio del alto oficial. O sea que el gobierno y el general sabían qué juego estaban jugando. Raúl Wiener |
|||||||||||

Meneame
del.icio.us