Voto de desconfianza
| César Lévano |
| Entre los resultados de la última encuesta del Instituto de Opinión Pública de la Católica destaca éste: el 74% tiene poca o ninguna confianza en el gobierno.
En el norte, el voto en contra llega a 77%. Sube a 87% en el sur, a 84% en el centro y a 81% en el oriente. Lima es la excepción: su desconfianza llega sólo a 69%. Lima, la ciudad que es fortín de Alan García y de Lourdes Flores, aparece así en discrepancia con el resto del país. La consulta del Instituto de la Católica se realizó entre el 5 y el 8 de junio, es decir, antes del estallido de Moquegua, provocado por la torpeza represiva del régimen. El presidente Alan García recibe su merecido en el sondeo. El 63% lo desaprueba (56% en Lima – Callao; 75% en el norte; 77% en el sur; 71% en el centro y 73% en el oriente). La sobreexposición de García y su equipo en los medios de comunicación no convence. A nadie conquista la egolatría del presidente, que es capaz de interrumpir programas de Canal 7 para escucharse a sí mismo y que ha contratado, se supone, el insólito spot en que él sigue anunciando, en el Canal 8, el inicio de la Cumbre de la Unión Europea y América Latina y el Caribe, inicio que ocurrió… ¡el 16 de mayo! Jorge del Castillo, el brazo derecho de García, comparte la triste suerte de su jefe. Notable es la averiguación del porqué en la desaprobación a García. El 25% señala el alza de los precios. Un 14% expresa: “porque no cumple sus promesas y ha vuelto a engañar al país”. Otros aluden al hecho de que García no gobierna para los pobres y permite desempleo y malas condiciones laborales. La gente acusa la pegada. Por eso, sin duda, el 43% de los consultados considera que el Apra es un partido de derecha. Su única compañía allí es Unidad Nacional – PPC. Alan García ha realizado el giro copernicano de la política peruana: ha sepultado al aprismo en la fosa común de los reaccionarios y oligarcas, que el Apra fustigó en sus años tempranos. Varias instituciones son descalificadas por la opinión. Entre ellas, la Iglesia Católica. Aunque conserva un 57% de aprobación, hay un 41% que no le tiene confianza o se la tiene muy escasa. Son los efectos de un Cardenal políticamente tan derechista como Luis Cipriani. También pesa, sin duda, el proselitismo evangélico. Grave es que las Fuerzas Armadas tengan sólo 40% de confianza, y un 58% de poca o ninguna confianza. Suponemos que pesan los atentados contra los derechos humanos del pasado y la entrega de los altos mandos al fujimontesinismo corrupto y corruptor. Tampoco los medios de comunicación resultan bien parados. Sólo 46% le tiene mucha o alguna confianza. El 53% le tiene poca o ninguna. De modo que el derrochar dinero fiscal en periódicos, canales y loros adulones equivale a gastar pólvora en gallinazos. |

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