García contra García
| César Lévano |
| La última encuesta nacional de Apoyo Opinión y Mercado, realizada entre el 17 y el 19 de junio, encuentra que el presidente Alan García tiene 67% de desaprobación y apenas 30% de aprobación. Ha bajado cinco puntos en un mes.
Seguirá bajando cuando el país se percate de la grave irracionalidad de un Mandatario que el 9 de junio, a las 12:37 del día, declaró que los europeos están en todo su derecho para expulsar a los inmigrantes ilegales. Fue en una de sus irrupciones en TV Perú. “Los europeos”, sentenció García, “dicen que hay muchos latinoamericanos y africanos ilegales que entran sin papeles y con todo derecho ellos dicen: devolvamos a estos señores a su tierra de origen”. Entre esos ilegales hay 250 mil peruanos, que, con sus familias, suman un millón de personas. Pues bien: el jueves 19, diez días después de su anterior declaración, García dijo que la medida aprobada por el Parlamento europeo es “injusta” y “poco cristiana”. Esta contradicción puede deberse a que el Jefe del Estado habla a cado rato, por lo cual no tiene tiempo para pensar. Obedece también a su egolatría. Por eso, sin duda, hace que Canal N transmita todos los días escenas de la inauguración de la Cumbre de la Unión Europea con los jefes de Estado de América Latina y el Caribe ocurrida hace un mes. La declaración alanista del 9 de junio se colocaba en la ruta de su soberbia. Derramaba lisura contra peruanos pobres que han anclado en Europa y a los que él considera dignos de la cárcel y la expulsión. ¿Qué va a decir ahora? ¿Va a pedir disculpas a los emigrantes peruanos y sus familias? En la encuesta de Apoyo hay señas de que la opinión conoce cada vez mejor a García: su aprobación en el norte ha bajado de 40% a 26% en un solo mes. En el centro ha subido apenas: de 28 a 30%. En el sur el bajón es de 16% a 7% y en oriente de 13% a 11%. Jorge del Castillo, el hombre más codiciado por los periodistas coimeros, tiene una aprobación nacional de 28%; pero en el sur desciende a 5%. Luis Alva Castro le hace la pelea: tiene 18% de aprobación a escala nacional, pero se hunde a 3% en el sur. En cambio, cuando se preguntó si se consideraba justificada la protesta de Moquegua, la respuesta fue contundente: 69% dijo sí. Importante como advertencia para el Ejecutivo y sus corifeos mediáticos es la respuesta a la pregunta: ¿Qué cree que se debe hacer con los dirigentes que están detrás de los rehenes? Deben ser sancionados, pero sin prisión efectiva, respondió el 43%. Un 29% contestó: “nada, es una manera legítima de protestar”. Sólo 20%, siguiendo la pauta oficial, pide cárcel para los dirigentes. No creemos que el curtido represor García se anime a esto último. Sabe que Moquegua se puede levantar de nuevo y que todo el sur está con Moquegua. La encuesta de Apoyo lo refleja. |

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